Privatización de AySA: cuáles son los dos consorcios que disputarán el tramo final de la licitación
El Gobierno abrió una nueva etapa de un proceso que promete transformar el manejo de un servicio clave. Ahora quedan solo dos jugadores en escena.
Dos consorcios quedaron en carrera para quedarse con el 90% de las acciones estatales de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), luego de que el Ministerio de Economía abriera las ofertas técnicas correspondientes al proceso de privatización de la compañía. La licitación había convocado a 17 constructores, pero solo dos propuestas fueron finalmente presentadas.
Las ofertas fueron registradas en la plataforma oficial CONTRAT.AR y corresponden, por un lado, a un consorcio integrado por Rowing S.A., Arcos Saneamento e Participações S.A., Transclor y PHX; y, por otro, a un grupo encabezado por Roggio ROAS S.A.U., perteneciente al Grupo Roggio, junto con Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre.
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AySA presta los servicios de agua potable y desagües cloacales a unos 14 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el avance del proceso y señaló que el futuro operador tendrá obligaciones de inversión superiores a US$2.000 millones durante los primeros cinco años. Según el funcionario, el esquema contempla que el sector privado asuma la operación de la compañía junto con las inversiones y la expansión previstas en el contrato.
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Roggio y Rowing, los finalistas
El consorcio encabezado por Rowing reúne a empresas con participación en distintos segmentos vinculados con la infraestructura y el saneamiento. Rowing S.A. es una compañía de ingeniería fundada por Walter Román, mientras que Transclor, propiedad de Mauricio Filiberti, es proveedora de policloruro de aluminio utilizado en el proceso de potabilización de agua de AySA desde 2009.
La propuesta incorpora además a Arcos Saneamento e Participações S.A., compañía brasileña que opera el servicio de agua potable y alcantarillado en Río de Janeiro a través de Águas do Rio. La empresa obtuvo en 2021 una de las principales concesiones del sector de saneamiento de Brasil. El cuarto integrante del consorcio es PHX, un fondo de inversión con sede en los Países Bajos.
La segunda oferta está liderada por Roggio ROAS S.A.U., sociedad del Grupo Roggio que participa actualmente en la operación de Aguas Cordobesas. El consorcio también incluye a Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre.
Aguas del Plata Participaciones fue constituida recientemente por el grupo empresario como vehículo de inversión para sus actividades vinculadas con el sector hídrico. Benito Roggio e Hijos es la compañía histórica del grupo, mientras que Roggio ROAS es la sociedad que formalizó la presentación ante el Gobierno.
El Grupo Roggio también participa en otros servicios concesionados de transporte en Buenos Aires, a través de Emova en el subte porteño y de Metrovías en el ferrocarril Urquiza. Antes de la presentación de la oferta, el grupo había mantenido conversaciones con operadores internacionales para cumplir con las exigencias de experiencia establecidas en el pliego.
Cómo sigue la licitación
La apertura de las ofertas técnicas no implica todavía la definición del comprador de AySA. La Comisión de Evaluación deberá analizar ahora si las propuestas cumplen con las condiciones legales, técnicas, económicas y financieras establecidas en el Pliego Único de Bases y Condiciones.
Entre los requisitos figura acreditar al menos cinco años de experiencia, dentro de los últimos diez, en la operación de servicios de agua potable y desagües cloacales en un centro urbano de al menos 1,5 millones de habitantes y con un mínimo de 500.000 usuarios servidos.
El pliego también establece un patrimonio neto consolidado mínimo de US$300 millones. Para los fondos de capital privado o consorcios, la exigencia alcanza los US$1.000 millones en activos bajo gestión.
Los oferentes que superen la evaluación técnica pasarán a la siguiente etapa, en la que se abrirán las ofertas económicas. La adjudicación se definirá a partir del mayor precio ofrecido en dólares por el 90% del paquete accionario estatal.
El proceso se desarrolla mientras continúa una medida cautelar de la Justicia bonaerense, ratificada por la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de La Plata, establece que AySA no puede modificar ni reducir sus obligaciones vinculadas con el acceso al agua potable mientras siga en trámite el litigio de fondo. El Gobierno sostiene que la resolución judicial no dispone la suspensión de la licitación y que, mientras no se concrete el traspaso efectivo de la empresa, no existiría un incumplimiento de la medida.