Movimientos en la City: la tasa de interés y los factores que empiezan a incidir tras la suba del dólar
El dólar ya jugó su primera carta. Apenas fue una señal, ningún as, pero sí una llamada de atención. El partido se jugará en el terreno de la tasa de interés.
En las mesas de dinero de la City porteña, comentaban en los últimos días que hubo una baja del nivel de liquidez y una presión alcista sobre las tasas de interés a un día de plazo.
Analía Melnik/MDZCada vez que la cotización del dólar da alguna sorpresa parece que todo se sacude. Ya se han debatido las circunstancias y causas locales y externas que explican dicha alza, pero ahora resulta conveniente prestar atención a otros factores que inciden sobre la dinámica futura de la tasa de interés, variable clave para el equilibrio del mercado cambiario y monetario.
Al respecto podrían resumirse en una media docena los factores a tener en cuenta. En primer lugar, la menor inyección de pesos. Ocurre que en la medida que el Banco Central (BCRA) reduce el ritmo de compras de divisas hacia adelante, la velocidad de inyección de pesos es menor.
Si bien ofrece cobertura cambiaria a inversores, empresas y especuladores, vía venta de activos Dollar Linked (bonos ligados al tipo de cambio), también retiro pesos del mercado. De modo que por ambas vías influye negativamente sobre la liquidez, lo cual es un factor que presiona al alza las tasas.
Programa financiero
Por otro lado, juegan las necesidades de dólares del Tesoro. Si bien el equipo económico ya develó al Santo Grial de cómo cerrará el programa financiero este año y cómo planea hacerlo en el próximo, no puede soslayarse que el Tesoro tiene todavía fuertes necesidades de dólares para hacer frente a sus vencimientos.
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Es cierto que el próximo pago de este mes ya está cubierto, los siguientes requieren de obtener fondeo en dólares. Para eso se avanzó con una nueva línea de bancos avalada por organismos internacionales, y otras fuentes, pero así y todo el Tesoro necesitará ir a comprarle dólares al BCRA, lo que puede ser otro factor negativo sobre la liquidez y alcista sobre las tasas de interés.
También los vencimientos de la deuda pública en pesos es otro factor a tener en cuenta. Porque el Tesoro todavía enfrenta importantes vencimientos en moneda local hasta fines de 2027. En total suman el equivalente a 140.000 millones de dólares los que vencen en los próximos 18 meses, y 160.000 millones de dólares hasta fin del 2027.
Mirando la tasa de interés
Cabe señalar que, cerca del 40% de esos papeles está en manos de distintos organismos del sector público. De todos modos, desde la Secretaria de Finanzas están gestionando la extensión del perfil de vencimientos para descomprimir el horizonte de desafíos.
Para ello está ofreciendo instrumentos y precios atractivos para que los inversores opten por aceptar vencimientos más largos. Claro que esto también es un ingrediente más para la presión alcista sobre las tasas de interés.
Tampoco puede soslayarse la influencia del proceso electoral por venir. Las elecciones presidenciales del 2027 son otro factor que influirán lógicamente, ya que se descarta la tradicional presión cambiaria que provocan. Esto impacta en las expectativas y sobre todo en el tramo largo de la curva de tasas, que debe compensar el efecto de esa volatilidad electoral.
Pesos y dólares
Por lo tanto, eso implica mayor tasa de interés en dólares y en general tasas de interés reales en pesos muy positivas. Hay otros dos factores que también entran a terciar sobre la dinámica de las tasas de interés de equilibrio del mercado, pero en esta oportunidad juegan a favor.
Se trata de la desaceleración inflacionaria que juega hacia la baja de las tasas y por otro lado la baja demanda de crédito que también tiene un efecto bajista en las tasas, sobre todo, en el segmento de consumo. Si bien los bancos ven crecer los depósitos ante la menor expansión del crédito, se quedan con liquidez excedente que, por ahora, destinan a estacionar en títulos públicos.
Entonces, por ahora, las señales de mediano y largo plazo llevan a pensar en un escenario base en donde las tasas de interés nominales tienen poco margen para seguir comprimiendo, o sea, bajando, y lo más probable es que en los próximos meses se vea un aumento de las tasas reales de interés, aunque ello conspire con los deseos de reactivación del oficialismo.
Suba de tasas
Vale un párrafo para lo que aconteció en las últimas jornadas. Según comentaron en las mesas de dinero de la City porteña, hubo una baja del nivel de liquidez y una presión alcista sobre las tasas de interés a un día de plazo, incluyendo a los pases, el Call Money y la rueda Repo.
Vale señalar que en el cierre de la semana pasada la tasa de caución llegó a operar en promedio a los mayores niveles desde fines de febrero pasado, en más del 25% nominal anual. ¿Qué pasó? Los importantes vencimientos de deuda en pesos que enfrentaba el Tesoro obligó a que Economía buscará refinanciar los compromisos y ello sumó presión sobre la tasa de interés de corto plazo.
De modo que cuando emergen presiones que suman volatilidad a la tasa de interés pueden incidir en los “spreads” y en las tasas activas, que necesitan comprimir para darle más margen de recuperación al crédito y a la economía real. Por lo pronto, el mercado poco a poco se va acomodando para volver a convivir con tasas reales positivas en los próximos meses.
O sea, el segundo semestre es un escenario muy diferente al del primero. Quienes podrían atenuar ese proceso serían un debilitamiento del dólar y que el Tesoro muestre avances significativos en el acceso a los mercados de deuda en dólares, algo que, según los analistas, daría mayor margen para que aumente la monetización y la liquidez en pesos en el mercado local.
