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Milei celebró y se mostró optimista ante un dato clave que impactará en la inflación

El Gobierno ve señales de baja inflacionaria en los mayoristas, mientras el IPC aún refleja subas por tarifas y alimentos.

Javier Milei se muestra optimista ante un dato clave. 

Javier Milei se muestra optimista ante un dato clave. 

Tras conocerse que la inflación mayorista desaceleró en febrero, Javier Milei destacó el dato y sostuvo que esa dinámica anticipa una baja futura en los precios al consumidor.

A través de un mensaje en redes sociales, el mandatario planteó que, más allá de las discusiones metodológicas, la tendencia es clara: la inflación está en descenso.

Los números que usa el Gobierno para mostrar la baja

Milei explicó que la inflación mayorista acumulada en los últimos doce meses se ubica en torno al 26% anual. Al mismo tiempo, señaló que la medición anualizada del último bimestre ronda el 17%, mientras que la de febrero se ubicaría cerca del 13%.

Según su interpretación, estos datos reflejan una desaceleración progresiva y anticipan lo que ocurrirá en los precios minoristas en los próximos meses.

La advertencia sobre tarifas y rezagos en el IPC

El Presidente también remarcó que el índice de precios al consumidor todavía refleja distorsiones que no impactan de la misma forma en los mayoristas.

En ese sentido, explicó que el IPC aún incorpora ajustes tarifarios y desequilibrios monetarios que se trasladan con mayor demora, lo que explicaría la diferencia entre ambas mediciones.

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La meta oficial: inflación debajo del 1% mensual

En línea con su discurso reciente, Milei reiteró su expectativa de que la inflación mensual pueda perforar el 1% hacia agosto. Incluso fue más allá al señalar que podría comenzar con “cero” en el segundo semestre.

El ministro de Economía, Luis Caputo, acompañó ese objetivo, aunque con mayor cautela sobre los plazos. Según indicó, la baja continuará, pero podría concretarse entre agosto y los meses siguientes.

El dato de febrero y las explicaciones oficiales

El índice de precios al consumidor se mantuvo en febrero en 2,9%, el mismo nivel que en enero. Desde el equipo económico atribuyeron ese comportamiento al impacto de la suba de la carne y los ajustes en tarifas.

Caputo aseguró que el resultado estaba dentro de lo esperado y reafirmó que la política monetaria seguirá orientada a reducir la inflación de forma sostenida.

La inflación mayorista se desacelera

Según datos del INDEC, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) subió 1% en febrero, lo que implicó una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales respecto al mes previo.

En términos interanuales, el aumento fue de 25,6%, mientras que en el primer bimestre acumuló un alza de 2,7%.

Qué impulsó los precios mayoristas

El incremento estuvo explicado principalmente por la suba de los bienes nacionales, que avanzaron 1,3%, mientras que los productos importados registraron una caída del 2,7%.

Entre los rubros con mayor incidencia se destacaron petróleo y gas, alimentos y bebidas, productos agropecuarios, combustibles refinados y energía eléctrica.

Otros indicadores: evolución moderada en costos

El índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) registró un aumento del 0,7%, mientras que el índice de precios del productor (IPP), que excluye impuestos, mostró una variación en el mismo nivel.

En este último caso, el alza estuvo impulsada por productos primarios, manufacturas y energía.

La mirada privada: recomposición de márgenes

Un informe de la consultora LCG señaló que la inflación mayorista se mantiene por debajo de la minorista en el rubro bienes desde hace cinco meses consecutivos.

Según el análisis, esta brecha podría estar reflejando una recomposición de márgenes en el sector minorista, tras la fuerte compresión registrada durante 2025.

Clave económica: señales de desaceleración, pero con matices

El Gobierno utiliza la evolución de los precios mayoristas como señal adelantada de una baja inflacionaria más profunda. Sin embargo, la persistencia de niveles más altos en el IPC y el impacto de tarifas marcan que la desaceleración aún convive con tensiones en el corto plazo.