Milei acelera la privatización de AySA: la venta está publicada y se busca recaudar US$500 millones
El Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial el cronograma para el traspaso de la empresa de agua a manos privadas.
El proceso, considerado el "caso testigo" de la gestión Milei, prevé una concesión a 30 años y la llegada de capitales internacionales.
ArchivoEl gobierno inició hoy formalmente el que puede ser el proceso privatizador más importante, ambicioso y políticamente complejo de todo el gobierno de Javier Milei. Además del que quizá sea más difícil para encontrar interesados internacionales, por la historia reciente del servicio a concesionar. Apareció formalmente en el Boletín Oficial el documento explícito donde se exponen el cronograma y condiciones para el paso a manos privadas de la sociedad Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA), la empresa pública encargada de prestar los servicios de agua potable y cloacas en gran parte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Fue creada en 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner, a partir de la recisión unilateral del contrato por la explotación de Aguas Argentinas, controlada por el grupo francés Suez y al que esa gestión le quitó el manejo del servicio. Esto derivó en un juicio ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial perdido por el país, y por el que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner pago unos US$ 410 millones en capital e intereses (el reclamo original era de US$1.200 millones) a tres beneficiarios: Suez, Aguas de Barcelona (Agbar) y Vivendi.
Por la nueva privatización el gobierno de Javier Milei quiere obtener de piso unos US$500 millones, en una concesión que llegaría a los 30 años, con lo que la operación cubriría desde comienzos de 2027 a 2057. El dinero que se obtenga irá a reforzar las reservas, según lo comprometido ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Salvo un 10%, que el propio Javier Milei comprometió para reforzar el armamento nacional.
AYSA se ocupa de la captación y potabilización de agua del Río de la Plata
Distribución de agua potable; recolección de efluentes cloacales; tratamiento de aguas residuales; mantenimiento y expansión de redes y grandes obras sanitarias; y el grupo ganador debería comprometerse a un fuerte proceso de inversión de miles de millones de dólares mientras dure la concesión.
Algunas de las plantas potabilizadoras más grandes del mundo, como la Planta General San Martín (Palermo) y la , Planta General Belgrano (Bernal), y le da servicios a la ciudad de Buenos Aires y 26 partidos del conurbano bonaerense como La Matanza, Avellaneda, Ezeiza, Florencio Varela, Quilmes, San Martín, San Isidro, Tigre, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Lanús, Lomas de Zamora, Malvinas Argentinas, Moreno, Merlo, Tres de Febrero y Vicente López, entre otros. Esto es, el corazón mismo de todo el AMBA, lo que implica la concentración urbana más grande del país.
Las etapas del proceso de privatización
1. Venta del control accionario
El Estado nacional vendería el 90% de las acciones que hoy posee en AySA. El 10% restante quedaría en manos de los trabajadores a través del Programa de Propiedad Participada.
La intención es recibir, de piso unos U$S 500 millones.
La idea oficial es dividir el proceso en dos etapas: una primera etapa con la venta del 51% de piso a un “operador estratégico”; con una segunda etapa con colocación del resto de las acciones en el mercado mediante oferta pública.
Eso implica que el comprador principal tendría el control operativo de la empresa.
2. Licitación internacional
Las ofertas podrán recibirse hasta el 27 de agosto.
Se prevé una licitación pública nacional e internacional para elegir al operador privado.
Se intentará atraer grandes operadores de agua y saneamiento, fondos de infraestructura, empresas energéticas o constructoras con experiencia en servicios públicos.
3. Nuevo contrato de concesión
Se fija una concesión de 30 años, prorrogable por 10 más; redefine obligaciones de inversión; establece reglas tarifarias; busca dar “seguridad jurídica” a futuros inversores.
El oficialismo considera que primero había que “ordenar” el marco regulatorio para evitar problemas como los que terminaron en demandas ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones tras la salida de Suez y otros operadores en los 2000.
4. Ajuste previo de la empresa
El Gobierno aplica desde el primer semestre 2024 un fuerte reordenamiento interno: reducción de subsidios, aumento de tarifas, recorte de obras, reducción de personal.
Hubo una mejora del resultado operativo, con lo que la privatización se ejecutará sobre una empresa son superávit.
5. Cambios regulatorios clave.
Se reglamentaron también cambios en la facturación del servicio incluyendo la posibilidad de cortes por falta de pago, revisión del régimen tarifario, actualización del marco regulatorio y redefinición más clara de áreas de cobertura.
6. Objetivo político y financiero
Para el Gobierno de Javier Milei, AySA es un “caso testigo”. Intenta mostrar capacidad de privatizar empresas grandes; conseguir dólares e inversiones;
reducir gasto estatal; enviar una señal promercado.
7. Qué podría pasar con las tarifas
El esquema tendería a tarifas más ligadas a costos reales; con menor o nulo subsidio estatal y mayores exigencias de inversión privada.
8. Diferencia con la privatización de los 90
La privatización de los 90 había quedado en manos del consorcio liderado por Suez en la concesión de Aguas Argentinas. Ahora el esquema sería distinto:
- venta accionaria directa de AySA.
- participación bursátil.
- marco regulatorio más detallado.
- mayor protección legal para inversores.
- regulación alineada con estándares internacionales.
9. Potenciales candidatos.
El grupo italiano ENI, los brasileños de Sabesp, Veolia (Francia, adquiriente de las propiedad de Suez) y, obviamente, varios grupos de capitales locales.