Mercados: crisis en el negocio del crédito privado reaviva el fantasma del 2008
En los últimos meses varias luces amarillas se encendieron en el crédito privado, un negocio muy particular que explotó, sobre todo en Wall Street.
El temor a una nueva crisis bancaria en Estados Unidos por el crédito privado empezó a alertar a los analistas financieros y podría salpicar a Wall Street.
Imagen generada con IA¿Cómo es posible que un préstamo de US$ 150 millones pase de un valor total a no valer nada de la noche a la mañana? Pregúntenle al fondo BlackRock. En el mercado vienen alertando que el colapso de Renovo Home Partners no es un caso aislado: es una grieta en la ilusión que sustenta billones de dólares en crédito privado.
Con la aceleración de los reembolsos y los fondos de inversión de crédito privado deshaciéndose de activos a precios de liquidación, incluso los fondos considerados "seguros" están quebrando.
Lo que comenzó en la clandestinidad ahora se está extendiendo. Y cuando la confianza se quiebra, la Reserva Federal (Fed) imprime dinero. Una vez más. Lo cierto es que, a este problema, que escala día a día, se le adosa la crisis generada por la guerra en Medio Oriente, por lo que muchos consideran puede ser el “canario de la mina”, en alusión al detonante de una crisis financiera.
Alarma en Wall Street
Por lo pronto, el mercado de crédito privado ha activado las alarmas tras la decisión de algunas entidades, como Morgan Stanley, BlackRock, y otros gigantes de Wall Street e incluso de Londres, de limitar los reembolsos de sus fondos de crédito ante las crecientes demandas de retirada de los inversores, en lo que algunos analistas ya ven un "inquietante eco" de la gran crisis financiera de 2008.
-
Te puede interesar
Banco Provincia lanzó una novedosa forma de pedir crédito: el paso a paso
Para Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, la situación actual reaviva un inquietante eco del cierre de los reembolsos de los fondos de crédito de Bear Stearns, centrados en valores respaldados por hipotecas, en 2007, en la antesala de una de las mayores crisis del presente siglo.
Hoy en día, son cada vez más las entidades las que avisan sobre la situación del mercado de crédito privado a sus respectivos órganos fiscalizadores.
Mould explica que hay un aumento de los temores sobre la posible exposición al crédito privado y al capital privado de las principales entidades del sistema financiero, especialmente tras las quiebras de First Brands y Tricolor en Estados Unidos, así como la decisión de algunos fondos de crédito privado de bloquear los reembolsos de inversores nerviosos que quieren retirar su dinero.
Cartera de préstamos
Ante esta situación, ve probable que los mayores bancos reciban preguntas y solicitudes de garantías sobre el grado de exposición de su cartera de préstamos al crédito privado y al capital privado, cuando se publiquen sus resultados del primer trimestre en abril y mayo.
También Richard Hunter, jefe de Mercados en Interactive Investor, hace foco en las señales de inestabilidad en el mercado de crédito privado, y cree que el aumento de los impagos podría tener repercusiones más amplias para la economía, y en particular para algunos de los bancos más grandes con exposición a este tipo de activos.
Para los expertos del Deutsche Bank, los mercados se están adaptando gradualmente a la probabilidad de un período de crisis más prolongado, con una volatilidad vinculada al petróleo, condiciones financieras más restrictivas y una creciente fragilidad del crédito privado que influyen en el comportamiento de los distintos activos.
Mientras que para los analistas de Goldman Sachs en el crédito privado ha habido una creciente preocupación por la solvencia debido a la flexibilización de los estándares crediticios en los últimos años, como consecuencia del fuerte crecimiento posterior a la crisis financiera mundial.
De todos modos, consideran que los riesgos sistémicos del crédito privado deberían ser limitados, pero el aumento de las primas de riesgo implica un endurecimiento adicional de las condiciones financieras, más allá de la crisis energética.
¿Riesgo sistémico?
Cabe señalar que, en su encuesta global de gestores de fondos, Bank of America (BofA) señala que el 63% de los participantes afirmó que el capital privado/crédito es la fuente más probable de un evento crediticio sistémico.
Sin embargo, hay algunos menos pesimistas como los analistas del grupo suizo Julius Baer, que aseguran que el crédito privado no representa un riesgo sistémico, sobre todo porque sus vínculos con el sistema bancario siguen siendo manejables y los reguladores supervisan con mayor atención las posibles interconexiones y vulnerabilidades.
Incluso, explican, se podría argumentar que la aparición de este canal de crédito ha diversificado aún más el sistema financiero, mejorando así su resiliencia frente a choques. Para que una clase de activo sea sistémica, el tamaño por sí solo no es suficiente; también debe estar profundamente interconectada con otros canales de crédito críticos, particularmente los bancos que reciben depósitos, es el argumento de los suizos.
Es más, señalan que, aunque existen vínculos, sobre todo a través del creciente volumen de préstamos bancarios a intermediarios financieros no bancarios, sigue siendo esencial evaluar dónde se encuentran las verdaderas interdependencias.
Por lo pronto, lo cierto es que en las últimas semanas siguió aumentando el número de casos en que los fondos limitaban los retiros de los inversores. Es un final abierto aún.