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La producción de acero creció en mayo y recupera fuerza

La industria siderúrgica tuvo una fuerte mejora arrastrada por la industria automotriz. Las importaciones complican la actividad en maquinaria agrícola y consumo masivo.

Eliminan las retenciones al acero

Eliminan las retenciones al acero

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La producción de acero crudo en Argentina mejoró significativamente en mayo de 2025 y, superó tanto las cifras del mes anterior como las del mismo período del año pasado. El crecimiento fue del 10,4% respecto a abril y un 12,3% interanual con una producción de 350.300 toneladas, lo que da una buena señal para la industria siderúrgica.

No obstante, la producción de laminados en caliente, con 331.800 toneladas, registró un leve descenso del 0,3% en comparación con abril. Sin embargo, en la perspectiva interanual, este segmento mostró un importante aumento del 32,6%, lo que sugiere una fuerte demanda en los últimos doce meses.

En lo que respecta a los diversos sectores hubo notables diferencias. El sector de la construcción continuó con niveles bajos de actividad. Los despachos de cemento en mayo cayeron un 8% respecto a abril y un 1% en comparación con mayo de 2024, confirmando la desaceleración de este importante motor económico.

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Importaciones en la mira

La industria automotriz nacional, en cambio, exhibió un sólido crecimiento. La producción de mayo subió un 6% frente a abril y un notable 26% en relación con el mismo mes del año anterior. En el acumulado de los primeros cinco meses de 2025, aumentó un 13% en comparación con 2024.

El sector de maquinaria e implementos agrícolas mantuvo una buena demanda, favorecido por la cosecha gruesa y el avance de la siembra fina. No obstante, la creciente importación de maquinaria nueva y usada, así como de componentes (principalmente de Brasil y China), abrió interrogantes en la actividad sobre el futuro cercano.

Los despachos al mercado local en el sector energético se mantuvieron estables, pero con buenas perspectivas para lo que resta del año con una recuperación más lenta de lo esperado, atribuida a la baja en el precio del petróleo.

Los segmentos vinculados al consumo masivo, como línea blanca, envases de hojalata y tambores, enfrentaron un impacto negativo debido al aumento de las importaciones de productos terminados. En el caso particular de la línea blanca, se observó una incipiente reactivación del consumo, impulsada principalmente por un incremento en las opciones de financiación disponibles.