Tras el paro de las plantas, la producción de acero creció un 37% en marzo
La producción de acero crudo registró un aumento de 4,5% en el mes de marzo con respecto al mes de febrero último y tuvo una suba del 37% interanual, según datos de la Cámara Argentina del Acero
Fueron 330.800 toneladas en total, de los cuales 312.700 toneladas fueron laminados, una especialidad que registró una suba del 93,2% respecto al mes anterior y una suba del 48,6% interanual luego de la reactivación de plantas que habían estado detenidas por paradas extraordinarias y que derrumbaron la producción de ese mes.
Para los próximos meses se espera un ligero incremento secuencial en los despachos al mercado local, impulsado por sectores como la construcción industrial, petróleo, gas, minería, agro y transporte. En cambio, los sectores ligados al consumo, como línea blanca, envases de hojalata y tambores, enfrentan una mayor competencia de productos importados en condiciones desfavorables, principalmente debido a la elevada carga impositiva sobre la producción local, entre otros factores que afectan la competitividad.
A pesar de la mejora gradual, los niveles de demanda local de acero aún no alcanzan los registros de 2022 y 2023.
A nivel sectorial, el sector de la construcción tuvo subas en los despachos de cemento con un alza de 0,6% respecto a febrero del presente año y un crecimiento de 17,1% en comparación con marzo 2024.
La producción automotriz de marzo registró una baja del 1% respecto de febrero y un descenso del 2% con relación a igual mes del año pasado. Comparando el trimestre del 2025 con respecto al 2024 se registró una suba del 11%.
En tanto que el sector de la Maquinaria e implementos agrícolas se mostró más dinámico con buenas expectativas por la cosecha de este año y los despachos hacia regiones vinculadas a la actividad energética se mantuvieron en niveles estables, con perspectivas favorables para el resto del año, impulsadas por la aprobación de proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En el segmento de línea blanca, se observó una caída en los despachos a fabricantes de electrodomésticos, como consecuencia del aumento en las importaciones de productos terminados, fenómeno que también afecta a otros bienes finales como envases y estructuras metálicas.



