Presenta:

La gastronomía mendocina hace una apuesta "Mundial" para reactivar el consumo

Bares y restaurantes han invertido en tecnología, descuentos y propuestas temáticas para capitalizar los partidos de la Selección argentina.

Bares y restaurantes de Mendoza han colocado pantallas gigantes para la transmisión del Mundial.

Bares y restaurantes de Mendoza han colocado pantallas gigantes para la transmisión del Mundial.

Marcos Garcia / MDZ

La Copa Mundial de Fútbol 2026 se transformó en una nueva oportunidad para la gastronomía mendocina. Aunque el gran movimiento se concentra en el norte del continente en Canadá, Estados Unidos y México, en Mendoza, con promociones especiales, transmisiones en pantalla gigante, sorteos y menús temáticos, bares y restaurantes buscan atraer clientes y generar movimiento en un contexto marcado por la caída del consumo.

Con calles como Arístides y Juan B. Justo de Ciudad como los grandes protagonistas, en distintos puntos de la provincia empresarios gastronómicos han hecho inversiones y una gran apuesta para tentar a los argentinos a vivir la cita ecuménica en sus mesas, traduciendo la pasión en un movimiento económico que repunte las ventas.

Apuesta en grande

Puntualmente en la Arístides es una de las calles donde más visibles se hace esta estrategia. Allí podemos ver varios locales totalmente preparados para el clima mundialista. Pero más allá de las promociones y la colocación de pantallas gigantes, algunos empresarios decidieron ir un poco más allá para diferenciarse en la propuesta. Uno de ellos es Maldito Perro, ubicado en la primera cuadra de la arteria citadina.

Su propietario, Mauricio Cabrera, contó que su inversión para el Mundial y los partidos de la Selección Argentina fue un paso más allá y decidieron montar una experiencia especial junto al equipo de Sifonazo, un programa de streaming deportivo, con la idea de recrear los “típicos programas de fútbol dentro del bar”.

La propuesta incluye tribunas para que el público participe de la transmisión, sorteos, trivias, entrevistas y una ambientación especial vinculada a la cita ecuménica. Según contó Cabrera, el proyecto requirió permisos municipales, infraestructura adicional y una logística importante para cada partido.

"La verdad es que tiene un costo y una logística que no son sencillos, pero apostamos a que a la gente le guste, se sienta atraída por las notas, por el análisis de los partidos y por todo el entretenimiento que se genera", señaló.

El empresario destacó que el evento permite generar actividad en jornadas que normalmente presentan menor movimiento, aunque reconoce que el contexto también impone límites. "Hay que entender que es un Mundial que se está jugando en invierno. Más allá de que las temperaturas no son extremadamente bajas, no se genera la misma comodidad que en verano para salir y verlo rodeado de gente", indicó.

Aun así, considera que la apuesta resulta positiva. "Son días atípicos. Un martes no contábamos con esa cantidad de comensales y obviamente eso colabora muchísimo. Consideramos que la relación costo-beneficio es favorable", afirmó.

La transmisión de los partidos también genera oportunidades vinculadas al turismo. Cabrera recordó que durante uno de los encuentros de Francia varias mesas estuvieron ocupadas por visitantes de ese país. "Cuando jugó Francia había cuatro mesas de turistas franceses viendo el partido. Eso también ayuda porque el bar empieza a tomar ritmo desde más temprano", comentó.

Una familia en la primera fila para disfrutar del partido.

Una familia en la primera fila para disfrutar del partido.

El momento para reactivar el consumo

Pero detrás de todo esta apuesta y el entusiasmo que genera el Mundial, para la gastronomía aparece, sin embargo, una realidad que atraviesa a todo el sector. "El consumo bajó en general para la gastronomía, el sector viene muy golpeado", afirmó Celeste González Secchi, propietaria del restaurante Cariñito, la cervecería Pirca de Godoy Cruz y de un nuevo café-bar próximo a inaugurar en calle Arístides.

La empresaria explicó que realizaron inversiones específicas para aprovechar el atractivo que genera la competencia futbolera. "Hemos hecho inversión en proyectores, suscripciones y televisores. Para los días de partidos de Argentina hay promociones como 2 por 1 y descuentos de entre 30% y 40%, o combos de bebida y comida", detalló.

Además, señaló que todos los encuentros son transmitidos en sus locales con el objetivo de captar tanto público local como turistas. Sin embargo, el impacto económico todavía es moderado. "El ticket promedio está por debajo de otras épocas. El frío no colabora y, por los días y horarios de los partidos, al menos el primero, que fue un martes a las 22, la gente ha preferido juntarse en una casa", sostuvo.

Matías, Jesús y Lucas animan una de las esquinas más concurridas de la Arístides.

Matías, Jesús y Lucas animan una de las esquinas más concurridas de la Arístides.

Más opciones para la gastronomía

La estrategia mundialista también cuenta con el respaldo de la Municipalidad de Mendoza, que lanzó la campaña "La Ciudad con más Copas", una iniciativa que involucra a comercios y locales gastronómicos de los polos de Arístides Villanueva y Juan B. Justo. Durante toda la competencia, los establecimientos adheridos ofrecen descuentos, promociones, actividades especiales y propuestas gastronómicas para acompañar cada partido de la Selección Argentina.

Además, durante la competencia también se está llevando adelante la campaña “Mansa Pasión”, que impulsa el Ente Mendoza Turismo (Emetur), con acciones promocionales y actividades especiales durante cada presentación de la Selección Argentina, en una iniciativa que busca potenciar la experiencia de mendocinos y turistas, invitándolos a disfrutar del fútbol mientras conocen y recorren la amplia oferta gastronómica y turística de la Ciudad.

Parte del equipo de Mansa Pasión trabajando en la previa de debut de la Selección Argentina.

Parte del equipo de Mansa Pasión trabajando en la previa de debut de la Selección Argentina.