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La apuesta del Gobierno al campo choca contra la vigencia de las retenciones y el costo local de los insumos

La competitividad del campo no sólo mide el impacto de los impuestos, los costos también juegan y ahí el país tiene una asignatura pendiente.

El costo del combustible es casi 15% superior en el país que en Uruguay, Paraguay, Brasil y Estados Unidos, y le quita competitividad a la producción del campo. 

El costo del combustible es casi 15% superior en el país que en Uruguay, Paraguay, Brasil y Estados Unidos, y le quita competitividad a la producción del campo. 

Agrositio

Aunque no lo diga taxativamente, cada día el Gobierno le prende una vela al campo, la verdadera "fábrica" de dólares de la Argentina, que este año aportaría en torno a los 35.000 millones de dólares, según estimaciones privadas. Pero lo que nadie mira es la competitividad del sector a nivel del costo de los insumos y el impacto impositivo.

Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea pone el foco en la competitividad del campo argentino analizado desde los ingresos de los agroexportadores, con impacto directo de los derechos de exportación (retenciones) y también desde el diferencial de costos que tienen en relación a países competidores de la región.

Golpe al campo

El resultado sorprende por doble vía. Por un lado, aún con el peso del mayor costo general de la producción, el sector agroindustrial es muy competitivo y es el único en el que el país juega verdaderamente en las grandes ligas a nivel global. En algunos rubros el sobrecosto que pagan los productores argentinos llega al 15%, medido en dólares.

Por otro lado, el campo argentino es "castigado" con retenciones que llegan al 24% en el caso de la soja, siendo el único productor de bienes agrícolas que tiene un descuento en el precio FOB percibido por los productos despachados.

Dura comparación

El estudio de la Fundación Mediterránea comparó los costos promedio de Argentina, con Uruguay, Brasil, Paraguay y Estados Unidos, y destaca que en casi todos los rubros el país sale mal parado.

En los análisis tradicionales la competitividad agropecuaria suele mirarse desde el lado de los ingresos, comparando los precios internos de los granos y tipos de cambio efectivos, señalan los analistas de del IERAL, pero advierten que el punto crítico es el de los costos, en el que la observación se posa en precios de insumos, servicios y bienes de capital.

"En esa línea, desde principios de 2025, el IERAL releva precios de fertilizantes, herbicidas, fungicidas, transporte de carga, combustible y maquinaria para cinco países: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos. El estudio abarca un total de trece bienes y servicios, cuyos precios en dólares se presentan a continuación actualizados a abril / mayo de 2026.

En este aspecto, los productores argentinos tiene costos más altos en 4 de los 13 productos respecto de Brasil (31% de los casos), en 11 frente a Paraguay (85%), en 9 frente a Uruguay (69%) y en 7 frente a Estados Unidos (31%).

En el rubro agroquímicos no hay gran diferencia entre los precios locales y el promedio de los otros cuatro países: mostrando que los fertilizantes se ubican entre 2,5% y 9% por encima, salvo el sulfato de amonio, que es 1,9% más barato. En herbicidas, los precios son entre 1,6% y 4,6% más altos (excepto la atrazina), que es 5,3% más barata; mientras que el fungicida relevado es 6,9% más barato en Argentina.

Combustibles y servicios

Uno de los capítulos más relevantes de los costos es el combustible (gasoil grado 2), que en Argentina es claramente más caro que los otros cuatro países, registrando un precio 14,3% mayor, en promedio.

En cuanto a los servicios de transporte de carga (flete), los precios en el país se ubican un 13,7% por encima del promedio. Hay que aclarar, sin embargo, que el flete es más caro que en Brasil, Paraguay y Uruguay, sin embargo, es más barato que en Estados Unidos.

Observando lo que ocurre con la maquinaria agrícola, se observa un escenario dual. Mientras los tractores son más caros en Argentina que en los otros cuatro países (27,3% más en promedio), las cosechadoras son más baratas (-10,3% en promedio).