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Inflación mayorista de febrero: el dato que muestra una desaceleración en los precios

El índice de precios marcó 1% mensual y refleja menor presión en bienes. Qué implica para la evolución de la inflación en Argentina.


La publicación de los últimos datos de inflación dejó una señal alentadora en el frente económico. Según destacó el columnista Carlos Burgueño en MDZ Radio, la principal “buena noticia” provino del índice de precios mayoristas de febrero, que mostró una suba mensual contenida y aportó un indicio de desaceleración en el núcleo de los bienes.

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18-03-2026 - MC - COLUMNA CARLOS BURGUEÑO
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Inflación mayorista: la señal positiva

Burgueño precisó que el índice de precios mayorista que se conoció ayer es de "1% mensual en febrero, 1,3% en productos nacionales y una baja de 2,7% en productos importados”. En términos interanuales, detalló que “la variación interanual es, o el acumulado interanual, digamos, 25,6%”.

El analista explicó que este indicador no refleja el impacto total sobre el consumidor final, ya que “no tenés en cuenta, en esta medición de la inflación mayorista, ni los servicios, ni los combustibles”. Aun así, subrayó la relevancia del dato como termómetro de la evolución de los bienes: “Esos precios subieron 1%. 1%”.

En esa línea, planteó que el comportamiento de los bienes abre una expectativa favorable: “si los bienes no están subiendo tanto y lo que están subiendo son los servicios, puede ser que se aplaque cuando los servicios dejen de subir”.

Energía e impacto en la economía real: la buena noticia

En paralelo, Burgueño puso el foco en un hecho que calificó directamente como positivo para la economía real. “Llegó el gas a Añelo y ahora… la llegada del gas va a beneficiar a las escuelas, el hospital y a los comercios de toda la comunidad”, destacó. “Añelo es la localidad más cercana a Vaca Muerta” y, pese a ello, “no tenía gas”.

La combinación de una desaceleración en los precios mayoristas y avances en infraestructura energética configura, según el análisis, un escenario con señales alentadoras en el núcleo de la economía, aunque todavía condicionado por el peso de los servicios en la inflación final.