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Importante mejora argentina en un ránking mundial de competitividad

La competitividad, tema clave en economía, permite definir el ambiente de negocios de un país y la posibilidad de atraer inversiones. Qué pasa en Argentina.

La mejora en la competitividad de la economía es importante para las industrias que exportan. Foto: NA

La mejora en la competitividad de la economía es importante para las industrias que exportan. Foto: NA

Foto: NA

Los resultados del Anuario de Competitividad Mundial correspondientes al año 2025, publicado por el International Institute for Management Development (IMD) de la ciudad de Lausana, Suiza, presentan cambios notorios en el ranking mundial de competitividad en relación a años anteriores. Argentina subió cuatro puestos respecto de 2024.

Este año, el top 5 se encuentra conformado por Suiza en el primer puesto, seguido por Singapur, Hong Kong, Dinamarca y Emiratos Árabes Unidos. Por su parte, la Argentina obtuvo el puesto Nº62, habiendo ascendido cuatro posiciones con respecto a la última edición.

El Anuario de Competitividad Mundial es un estudio orientado a analizar y comparar la capacidad de las naciones para generar y mantener un entorno propicio para la inversión y el desarrollo económico.

El ranking

El ranking abarca un total de 69 economías, tanto industrializadas como emergentes, y se basa en la evaluación de más de 300 indicadores agrupados en cuatro pilares de competitividad: Desempeño Económico, Eficiencia Gubernamental, Eficiencia Empresarial e Infraestructura.

Los datos utilizados provienen de fuentes locales e internacionales, organismos privados, así como de encuestas realizadas a más de 6.000 ejecutivos.

En el caso de Argentina, la recolección de datos y el procesamiento de la información son llevados a cabo por el Instituto E. Shaw de Estudios Empresariales de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Conforme a los datos obtenidos por el IMD, esta edición está marcada por volatilidad cambiaria y fragmentación, y se demuestra que las economías más competitivas son las que logran combinar instituciones fuertes y adaptabilidad, en un marco de oscilaciones cambiarias y picos inflacionarios a nivel global.

Al igual que en la edición anterior, los conflictos geopolíticos prevalecen y el crecimiento económico es estable, aunque desalentador.

En relación con los resultados del año anterior, se han observado ciertos cambios tanto en la composición como en el orden de las economías que lideran el ranking.

Competitividad: quién lidera

En primer lugar, se encuentra Suiza, la cual desde hace años continúa posicionándose entre los primeros tres puestos. El segundo lugar es ocupado por Singapur, descendiendo un puesto respecto del año pasado. Esto se debe, principalmente, a una leve caída en la eficiencia empresarial e infraestructura, a pesar mantener un buen desempeño en materia económica.

Por su parte, Hong Kong continúa ascendiendo en el ranking, habiendo pasado del quinto al tercer puesto. Seguido por Dinamarca, que continua con una buena performance, y Emiratos Árabes Unidos, que escaló dos posiciones.

Entre los lugares restantes del top 10 se encuentra Taiwán en el sexto lugar, habiendo ascendido dos puestos; seguido por Irlanda en la séptima posición; Suecia en el octavo puesto, lo que marca un descenso de dos puestos respecto al año pasado; Qatar en el noveno puesto; y Países Bajos en el décimo puesto. En contraste, las últimas cinco posiciones del ranking están ocupadas por Sudáfrica (64), Mongolia (65), Turquía (66), Nigeria (67), Namibia (68), y Venezuela (69).

Asimismo, se han incluido tres economías adicionales en el ranking: Omán, Namibia y Kenia, y este año no se han relevado datos de Israel, lo que aumentó la cantidad de países participantes de 67 a 69.

Dónde quedó Argentina

En América Latina, todos los países de la región se encuentran en la mitad inferior del ranking, con Venezuela ocupando el último puesto (69) y siendo Chile (42) la economía de la región que mejor posicionada se encuentra, habiendo ascendido dos puestos respecto del año anterior.

Focalizando en el caso de Argentina, ascendió cuatro posiciones en el ranking este año con respecto al año anterior, debido principalmente a las mejoras en el ámbito empresarial, ocupando el puesto 62.

Para comprender los motivos que sustentan su posición dentro del ranking, es necesario profundizar en el análisis de los distintos factores y subfactores que conforman los criterios utilizados por el IMD.

En el área de desempeño económico, la situación de Argentina se ha deteriorado al bajar dos puestos en el ranking respecto del año pasado, ocupando ahora el puesto 64. Sin embargo, si se desagregan los subfactores que se tienen en cuenta, si bien el país ha empeorado al bajar 5 puestos en Precios (68), debido a que los costos internos son altos en la comparación internacional, y un puesto en Economía Doméstica (64), dentro de esta categoría también se han producido mejoras significativas.

En busca de inversión

Tales mejoras vienen dadas por ascensos en el ranking en Inversión internacional (40), así como en Empleo (21), y Comercio Internacional (54) de 14, 13 y 10 puestos, respectivamente.

Con respecto al rubro Eficiencia Gubernamental, Argentina continúa ocupando el puesto 67.

En cuanto al factor de Eficiencia Empresarial, Argentina ha logrado un importante avance al ascender 8 posiciones en comparación con el año anterior, alcanzando el puesto Nº58, su mejor ubicación en los últimos seis años.

Si bien los datos relevados de Argentina evidencian desafíos macroeconómicos persistentes, también sugieren una mejora en las expectativas empresariales y en su capacidad para atraer capital, apuntando a un entorno empresarial más dinámico. Estos movimientos reflejan la complejidad de la situación económica argentina y los esfuerzos en curso para mejorar su competitividad en un contexto global desafiante