Exportaciones: la impresionante montaña de dólares que aportaría el campo si se eliminaran las retenciones
Un informe privado destaca que el costo fiscal inicial se irá recuperando por mayor actividad y exportaciones, generando mayor recaudación al cuarto año.
Los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario analizaron distintos escenarios de baja de retenciones y su impacto en la producción, las exportaciones y las cuentas públicas.
En una Argentina atada a la evolución de la oferta de dólares, el aporte del campo es vital para que toda la maquinaria funcione. Pero hay un escollo central que es la vigencia de las retenciones a las exportaciones de granos y derivados, además de la carne bovina y aviar, que impactan en la rentabilidad de las empresas.
El Gobierno ya ha manifestado en reiteradas oportunidades que su convicción es eliminarlas, y de hecho en estos más de dos años de gobierno ya redujo las alícuotas en varias oportunidades. Sin embargo, para una baja mayor o más rápida de las retenciones el Ejecutivo dice estar condicionado por el costo fiscal que tendría la medida.
En la actualidad los embarques de trigo y cebada pagan 7,5% del valor FOB como derechos de exportación, mientras que el maíz y el sorgo tributan 8,5%, el poroto de soja 24%, los derivados (harina, aceite) 22,5%, en tanto que el girasol paga 4,5% y la harina de girasol el 3%. La carne vacuna y de pollo, por su parte, tributan 4,75% sobre el valor exportado.
Distintos escenarios
Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) traza varios escenarios de reducción de retenciones y su impacto en las cuentas públicas, destacando que de materializarse las grandes beneficiarias serían las provincias.
A partir del modelo AGMEMOD Argentina, una metodología de alcance internacional, el organismo estima que la eliminación de las retenciones "implicaría una caída inicial en la recaudación del Estado Nacional, pero que éste obtiene un resultado neto positivo a partir del cuarto año desde la eliminación".
El estudio elaborado por la Dirección de Información y Estudios Económicos de la BCR fue presentado en el marco del Remate del Primer Lote de Soja de la campaña 2025/26 en el edificio de la Bolsa de Comercio de Rosario. Adaptada a las especificades del país, el modelo permite simular distintos escenarios y proyectar la evolución de variables clave del agro en un horizonte de diez años.
Baja de retenciones
Partiendo como situación base de las alícuotas actuales, el informe estima qué ocurriría con la eliminación gradual de retenciones en dos años.
"Bajo el escenario actual, se proyecta que la producción total de granos alcance las 165 millones de toneladas hacia 2036, con exportaciones por 112 millones de toneladas y un valor cercano a los 44.000 millones de dólares", destaca el estudio.
Por su parte, en un escenario sin retenciones "la producción podría ascender a 183 millones de toneladas, las exportaciones a 126 millones y el valor exportado a unos 50.000 millones de dólares". En este escenario, el crecimiento estaría enmarcado en una expansión del área sembrada estimada en unas 2,2 millones de hectáreas adicionales, a partir de los incentivos económicos que significaría la menor carga tributaria para el productor.
Como se sabe el mayor obstáculo para avanzar en la baja de retenciones es el costo fiscal que tendría. Sin embargo, desde la Bolsa de Comercio rosarina apuntan que "si bien el Estado nacional enfrentaría una caída inicial en la recaudación por la eliminación de los derechos de exportación, el incremento de la actividad económica permitiría compensar esa pérdida a través de otros tributos".
Efecto rebote
En términos temporales, para la Nación el aumento en la recaudación por otros tributos "genera que a partir del cuarto año desde la eliminación el resultado neto sea positivo", no sólo por expansión de la superficie cultivada sino también por impulso a otros sectores económicos y derrame sobre estas actividades, con su consecuente pago de impuestos.
Pero las principales beneficiarias de la medidas serían las provincias, dado que los derechos de exportación los cobra la Nación pero no son coparticipables, por lo que no tendrían costo inicial, mientras que recibirían todos los beneficios de la baja en términos de mayor actividad.
En cambio, en la Nación tiene un costo inicial y luego recupera. "Al considerar la recaudación fiscal consolidada Nación + Provincias, el punto de quiebre fiscal se alcanza en 2028, apenas un año después del inicio de la reforma", dicen los analistas y aclaran que "el ejercicio desmiente la idea de que la eliminación de retenciones implica necesariamente un sacrificio fiscal permanente".
El único año con pérdida neta de recaudación consolidada sería 2027, con un costo de US$ 153 millones por la primera reducción de alícuotas, pero ya a partir de 2028, con la eliminación total la mayor recaudación por vía directa (Ganancias, Débitos y Créditos, Ingresos Brutos y Sellos) y por vía indirecta consecuencia de la mayor actividad económica supera la pérdida de las retenciones, remarcan desde Bolsa de Comercio de Rosario.




