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El Niño mejora las reservas de agua, pero enciende una alerta sanitaria en los cultivos

El Niño traerá más agua a los cultivos, pero la Bolsa de Comercio de Rosario alerta sobre un aumento en enfermedades fúngicas y la necesidad de monitoreo.


La llegada de El Niño a la campaña agrícola 2026/27 mejora las perspectivas de disponibilidad de agua, pero también eleva la presión sanitaria sobre los cultivos. El fenómeno climático se perfila como “fuerte a muy fuerte” y, según la Bolsa de Comercio de Rosario, la nueva campaña de maíz parte con los perfiles cargados de agua y pronósticos de lluvias abundantes desde octubre.

El escenario tiene una dimensión productiva relevante. La campaña 2025/26 cerró con un récord de 70,5 millones de toneladas de maíz, aunque la chicharrita y el spiroplasma recortaron el potencial del cultivo: la BCR estima que esta enfermedad habría restado alrededor de 2 millones de toneladas a la producción argentina.

Ahora, con más humedad disponible, el desafío sanitario vuelve a ganar peso. Las condiciones húmedas favorecen el desarrollo de enfermedades fúngicas y obligan a reforzar el monitoreo y ajustar el momento de las aplicaciones, especialmente en cultivos como soja, maíz y trigo.

Desafíos sanitarios para los cultivos de Argentina

La advertencia fue planteada por especialistas de Bayer durante el primer AgroBayer Forum, un simposio que reunió a unos 150 asesores agrícolas de distintas regiones del país. Durante dos jornadas se analizaron distintos desafíos de la producción, entre ellos las brechas de rendimiento, el manejo de plagas y enfermedades y las nuevas tecnologías para protección de cultivos.

“El escenario climático de un año Niño, con mayores condiciones de humedad, favorece la aparición de enfermedades fúngicas y vuelve a poner el manejo sanitario en el centro de la estrategia productiva”, señaló Leticia Borghi, gerente técnica de Fungicidas, Tratamiento de Semillas y Biológicos de Bayer Cono Sur.

Panel del primer AgroBayer Forum.

La compañía planteó que una mayor presión de enfermedades puede ampliar las brechas entre el rendimiento potencial y el efectivamente obtenido. “Si logramos eficientizar las técnicas de manejo vamos a lograr reducir las brechas de rendimiento”, sostuvo Borghi y destacó la eficacia de Iblon Pro, un fungicida de triple acción desarrollado para el control de enfermedades foliares, como royas y manchas, en trigo, cebada, soja y maní.

De la chicharrita al cogollero: plagas y el impacto del agro

La experiencia reciente con la chicharrita dejó, además, una señal sobre el impacto que puede tener una plaga cuando encuentra condiciones favorables y el manejo llega tarde. Para la próxima campaña, el foco vuelve a estar puesto en el maíz, pero ahora sobre Spodoptera frugiperda, el cogollero.

Según los especialistas, la plaga presenta una fuerte presión en Brasil y se expanden los casos de resistencia a determinadas biotecnologías. Frente a ese escenario, remarcaron la importancia del monitoreo y de intervenir en el momento oportuno.

El desafío, entonces, no pasa solamente por contar con agua suficiente. La campaña 2026/27 podría ofrecer condiciones favorables para alcanzar altos rendimientos, pero también exigir mayor precisión en las decisiones agronómicas para evitar que la presión de enfermedades y plagas termine recortando ese potencial.