Mendoza bajo el efecto de El Niño: el pronóstico anticipa tres meses fuera de lo común en la provincia
El pronóstico trimestral del SMN anticipa tres meses atípicos en Mendoza dado que habrá más precipitaciones que lo acostumbrado.
El pronóstico del SMN anticipa precipitaciones superiores a lo normal en Mendoza entre agosto y octubre.
Alf Ponce Mercado / MDZEl final del invierno y el comienzo de la primavera estarán marcados por un fenómeno que ya empezó a fortalecerse. El nuevo pronóstico climático del Servicio Meteorológico Nacional permite conocer cuál es el escenario más probable para Mendoza durante agosto, septiembre y octubre, tanto para las precipitaciones como para las temperaturas.
Antes de mirar los datos, hay una aclaración importante: esta perspectiva no anticipa qué ocurrirá en un día puntual ni permite saber exactamente cuándo lloverá, nevará o llegará una masa de aire frío. Los mapas muestran una tendencia general y toman como referencia el promedio de todo el trimestre.
Para Mendoza, el SMN prevé una mayor probabilidad de que las precipitaciones sean superiores a los valores normales, con chances de entre el 50% y el 55%. En otras palabras, la cantidad de agua y nieve acumulada durante los tres meses podría superar los registros habituales para esta parte del año.
Eso no quiere decir que lloverá seguido ni que las precipitaciones se repartirán de manera pareja entre agosto, septiembre y octubre. Mendoza tiene un clima seco y el resultado trimestral podría estar definido por algunos episodios importantes, separados por varias semanas con pocas lluvias o directamente sin precipitaciones.
En la cordillera, donde gran parte de las precipitaciones de esta época cae en forma de nieve, la perspectiva también abre la posibilidad de acumulaciones superiores a las habituales. Sin embargo, el mapa no permite saber cuándo llegarán las nevadas, cuánto durarán ni cuáles serán los sectores más afectados.
El pronóstico trimestral tampoco descarta temporales fuertes, lluvias puntuales o períodos completamente secos. Incluso unos pocos eventos intensos podrían elevar los acumulados y hacer que el balance de agosto, septiembre y octubre termine por encima de lo normal.
Qué pasará con las temperaturas en Mendoza
En cuanto a la temperatura media, el panorama aparece más estable. El SMN ubicó a gran parte de Cuyo dentro de la categoría normal. Esto no significa que desaparecerán las jornadas muy frías ni que no puedan aparecer tardes bastante cálidas. Durante el final del invierno y el comienzo de la primavera todavía pueden registrarse heladas, ingresos de aire polar, episodios de viento Zonda y cambios bruscos de temperatura por el avance de distintos frentes.
La categoría normal contempla el promedio de los tres meses. Así, una seguidilla de jornadas cálidas podría ser compensada después por varios días fríos y, al hacer el balance completo, la temperatura terminaría dentro de los parámetros habituales.
El SMN también advirtió que en el centro y el noroeste del país podría registrarse una amplitud térmica menor a la normal. Esto quiere decir que la diferencia entre las temperaturas mínimas y máximas podría ser más chica, aunque esa tendencia deberá confirmarse con los pronósticos semanales y diarios.
El Niño se fortalece, según los organismos meteorológicos de Estados Unidos
Este escenario climático estará acompañado por un nuevo fortalecimiento de El Niño. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, conocida como NOAA, mantuvo activa una advertencia y estimó una probabilidad del 97% de que el fenómeno continúe hasta comienzos de 2027.
Durante el último mes, las temperaturas de la superficie del océano Pacífico ecuatorial siguieron aumentando. El índice Niño 3.4 alcanzó una anomalía de +1,2°, mientras que en la región Niño 1+2, ubicada más cerca de Sudamérica, el desvío llegó a +2,7°.
Estos números pueden sonar técnicos, pero muestran que las aguas del Pacífico están bastante más cálidas de lo habitual. Además, los cambios detectados en los vientos y en la circulación atmosférica confirmaron que el océano y la atmósfera están actuando en conjunto bajo condiciones de El Niño.
Los modelos utilizados por NOAA anticipan que el fenómeno seguirá intensificándose durante lo que resta de 2026. Incluso existe una probabilidad del 81% de que alcance la categoría de El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre, lo que podría ubicarlo entre los episodios más intensos del registro histórico iniciado en 1950.
De todos modos, un El Niño fuerte no provoca los mismos efectos en todas las regiones. La propia NOAA aclaró que incluso los eventos más intensos pueden comportarse de manera diferente y no generar sus consecuencias habituales en cada lugar.
Para Mendoza, la señal oficial marca una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal y temperaturas medias dentro de los valores habituales. El Niño será uno de los factores que influirá en el final del invierno y el comienzo de la primavera, pero cada episodio de lluvia, nieve, viento Zonda o frío intenso deberá seguirse mediante los pronósticos de corto plazo.


