El Gobierno cerró la venta de Transener: la red eléctrica de alta tensión se vuelca al sector privado
El sector privado se hará cargo de Transener, la mayor operadora de alta tensión, tras decisión del Gobierno.
Se viene la primera privatización en el sector de energía eléctrica.
Telam
Transnoa dejó si energía eléctrica a 900 mil usuarios.
Rodrigo D'Angelo / MDZEl Gobierno avanzó esta semana en uno de los pasos más relevantes de su proceso de privatización. Quedó confirmada la venta del 50% del paquete accionario de la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec), la sociedad que ejerce el control sobre Transener, la operadora más grande del sistema de transporte eléctrico en alta tensión del país. La participación que estaba en manos del Estado a través de Energía Argentina (Enarsa) fue adjudicada al consorcio conformado por las compañías Edison Transmisión S.A. y Genneia S.A.
A partir de esta operación, el grupo ganador asume el rol de co-controlante de la red troncal eléctrica argentina. El otro 50% de la sociedad continúa bajo la órbita de Pampa Energía, el conglomerado que conduce el empresario Marcelo Mindlin.
El instrumento legal y los números de la oferta
La formalización de la venta llegó este lunes con la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 673/2026 del Ministerio de Economía. El documento lleva la rúbrica del ministro Luis Caputo y valida cada uno de los tramos del concurso público nacional e internacional que se llevó adelante.
Además, fija el esquema jurídico bajo el cual se concretará el traspaso definitivo de los activos que el sector público mantenía dentro de la estructura societaria de Citelec S.A.
En cuanto a las cifras, la oferta que se impuso alcanzó los US$ 356.174.811,78. La Comisión Evaluadora consideró que ese monto resultaba "razonable" si se lo comparaba con las tasaciones previas y con el precio base que se había fijado para la operación.
El consorcio Edison-Genneia logró así prevalecer en una competencia donde se ponderaron tanto los antecedentes técnicos como la capacidad económica de los participantes.
Los considerandos de la resolución también dejaron asentado el ranking final de los oferentes. En el segundo escalón se ubicó Central Puerto S.A., que había presentado una propuesta de US$ 301.000.000. El tercer puesto correspondió a Edenor S.A., con una oferta de US$ 230.000.000.
Qué activos cambian de manos
La adjudicación no se limita al control de Transener dentro del territorio argentino. La operación trae aparejada también la titularidad indirecta sobre activos relacionados a nivel regional. Entre ellos se cuentan Transener Internacional Ltda., una firma con presencia en el mercado eléctrico brasileño, y Transba S.A., la compañía responsable del transporte por distribución troncal en territorio bonaerense.
Una vez rubricada la resolución, comenzó a correr el cronograma para la transferencia formal de las acciones. El artículo 4 del texto oficial fija un plazo de quince días hábiles para que se concrete la suscripción del Contrato de Compraventa de Acciones.
Ese período comenzó a contarse de manera inmediata, lo que permitirá que el nuevo grupo controlante asuma efectivamente sus responsabilidades operativas en un horizonte cercano.
El cierre del proceso contó con la supervisión de la Sindicatura General de la Nación y de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.
Con esta adjudicación, se sella una etapa en la reconfiguración del mapa eléctrico nacional: el Estado se corre de la operación directa de la mayor parte de las líneas de alta tensión y deja el manejo en manos del capital privado.
El peso real de Transener en el sistema eléctrico
Para dimensionar la magnitud de la operación, conviene mirar los números que maneja Transener en su día a día. La empresa administra una red que supera los 12.600 kilómetros de líneas de 500 kV, una infraestructura que atraviesa el país de norte a sur, desde Jujuy hasta Santa Cruz.
La venta de su paquete accionario figuraba como una de las prioridades del plan de privatizaciones del Gobierno, no solo por el peso estructural que tiene la compañía sino también por su rendimiento financiero: de acuerdo con los últimos balances publicados, registra ganancias anuales que superan los US$ 200 millones.
Pese a las expectativas que generaba la operación dentro del equipo económico de Javier Milei, el activo no logró seducir a fondos de inversión del exterior. Ningún capital extranjero se sumó a la puja final.
El resto de la composición accionaria de Transener queda distribuida entre la Anses, que conserva el 19,57% a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, y los inversores que operan en la Bolsa de Comercio porteña, que se reparten el 27,79% restante.

