El Gobierno apuesta a la calma del dólar, pero ya tiene a la fortaleza de la divisa en la mira
Ante la relativa estabilidad del tipo de cambio todo apunta a no perder competitividad en la economía. Qué puede pasar con el dólar y el peso.
El Banco Central de la República Argentina continúa con su política de acumulación de reservas internacionales.
NAEl mercado de cambios está en la mira. Y, curiosamente por las preocupaciones ante un posible atraso del precio del dólar contra el peso. La valuación de la moneda estadounidense en los 1.500 pesos persiste sólida desde hace semanas, y vuelve a poner en el debate el valor promedio que debería tener la divisa para no afectar la competitividad.
Ante la situación, los focos se dirigen indirectamente a analizar si la posición del dólar es resultado casi inevitable de los nuevos esquemas de estabilidad macroeconómica logrados con los resultados fiscales, balanza comercial positiva y recuperación sólida de las reservas del Banco Central.
La situación fue analizada por el Comité de Inversiones de Criteria en su último informe titulado “La estabilidad macro continúa consolidándose, aunque el frente fiscal comienza a exigir mayor atención”, donde, además, se pondera la decisión del Gobierno nacional de avanzar en una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un anuncio tomado de manera muy positiva por los analizas.
Compras del BCRA
Los principales capítulos del trabajo son los siguientes.
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El dólar sigue en calma y no sube de los $1500
- El BCRA volvió a mostrar una capacidad significativa de acumulación de reservas en el mercado oficial, comprando más de 1.150 millones de dólares en apenas cuatro ruedas, el mayor saldo semanal desde el inicio de la administración Milei y comparable con lo acumulado durante las veintidós ruedas previas.
Si bien no existe un único factor que explique este cambio de tendencia, el flujo parece haber estado impulsado por una combinación de liquidaciones asociadas a emisiones de deuda corporativa y subnacional, movimientos puntuales del sector público y un contexto externo algo más favorable, con un dólar global más débil y un crudo Brent nuevamente por encima de los US$ 80 por barril. - En paralelo, la participación del BCRA en la curva de instrumentos dólar linked habría disminuido respecto de semanas anteriores, reflejando una menor necesidad de intervenir para estabilizar el tipo de cambio.
- En el mercado monetario, el Tesoro continuó utilizando las licitaciones como principal herramienta para administrar la liquidez del sistema. La colocación de deuda del pasado 15 de julio alcanzó un roll over de 183%, permitiendo retirar aproximadamente 2,5 billones de pesos del mercado y recomponer los depósitos oficiales en el BCRA hasta niveles cercanos a los 8 billones de pesos.
Financiamiento del Tesoro
- El Tesoro también avanzó en el fortalecimiento de su estrategia de financiamiento. Además de la exitosa licitación en pesos, colocó US$ 611 millones del nuevo Bonar 2029 con una demanda superior a la oferta, mientras que la emisión de títulos dólar linked elevó el stock en manos privadas hasta máximos de 2026.
De cara a los próximos vencimientos, el Gobierno anunció un nuevo canje de Lelink con el objetivo de reducir la concentración de pagos prevista para fines de julio, replicando el esquema utilizado exitosamente el mes anterior y buscando suavizar el perfil de vencimientos de corto plazo. - En materia de inflación, las expectativas del mercado continúan apuntando a una convergencia gradual hacia registros cercanos al 1,4% mensual durante el cuarto trimestre, aunque el reciente rebote del precio internacional del petróleo reduce el margen para nuevas bajas en los combustibles y podría encorsetar parte del proceso desinflacionario.
Reforma de la Carta Orgánica
Uno de los anuncios institucionales más relevantes de la semana fue el adelanto de los principales lineamientos de la futura reforma de la Carta Orgánica del BCRA. El Gobierno confirmó que buscará establecer un mandato único orientado exclusivamente a preservar la estabilidad de la moneda, prohibir definitivamente el financiamiento monetario del Tesoro, incluyendo la emisión de letras intransferibles, y fortalecer la independencia de las autoridades del Banco Central. De concretarse, estos cambios representarían una modificación estructural del marco institucional de la política monetaria.
En conjunto, la semana mostró un fortalecimiento del frente externo gracias a las compras significativas de divisas por parte del BCRA, una administración ordenada de la liquidez mediante las licitaciones del Tesoro y una consolidación del proceso de desinflación.
Estos factores continúan sosteniendo la estabilidad financiera y la capacidad de refinanciamiento del sector público. Sin embargo, el incumplimiento de la meta fiscal semestral y la persistente debilidad de la recaudación introducen un foco de atención para los próximos meses.

