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Críticas, crisis y un pedido de la COVIAR: que haya unidad en la industria del vino

El presidente de la Coviar, Fabián Ruggeri, pidió dejar de lado las diferencias dentro de la industria para enfrentar la crisis del vino. Además, aseguró que es indispensable el acompañamiento del Estado.


El desayuno de la COVIAR se realizó en un contexto complejísimo par la industria. En los video y discursos se usaron eufemismos. A la crisis la bautizaron como “contexto desafiante”. A la tensión que hay con el Gobierno nacional, lo marcaron como “necesidad de buscar consensos”. Lo cierto es que la Vendimia 2026 ocurre en un momento crítico.

Mario González habló primero como presidente saliente de la COVIAR. El riojano reafirmó la importancia de esa organización, en un contexto de choque con el Gobierno Nacional, que busca desarticular a la COVIAR. “Nos tocó atravesar contextos difíciles, pero sorteamos cada dificultad con mucho trabajo. COVIAR no es solo una institución, es un espacio donde dialogan todos los sectores de la industria. Los problemas se resuelven con trabajo y diálogo. Todos trabajamos ad honorem”, aseguró González. “Los consensos son condición en COVIAR, si no, no se avanza. Nuestra Visión es ser una actividad productiva sostenible y diversa, que posibilite el desarrollo de sus actores y responda a la dinámica de los consumidores. Y cree nuevas oportunidades para el mercado y para las comunidades donde se desarrolla”, remarcó.

Eficiencia de costos, hídrica y energética son algunas de las demandas que marcaron desde la COVIAR.

FABIAN RUGGERI coviar

El nuevo contexto

Fabián Ruggieri asumió como presidente de la COVIAR y le tocó hablar en medio del complejo contexto. Más allá de las formalidades y saludos protocolares, el empresario remarcó cuál es el contexto de la cadena de valor de la industria. “Todos sabemos que la vitivinicultura atraviesa un momento difícil. Pero también quiero decir algo con toda claridad: hoy, tenemos una oportunidad para salir”, dijo.

En la descripción de la situación, Ruggeri dijo que “toda la cadena enfrenta aumentos sostenidos de costos, presión fiscal, tasas de interés prohibitivas en relación con la realidad productiva y caída de consumo”.

Desde la COVIAR aseguraron que es necesaria la presencia del Estadoo y “tranajar en forma articulada entre el sector público”. Igualmente reconocieron “señales positivas”. Una macroeconomía más estable, la modernización del marco laboral, los incentivos a la inversión en riego, malla antigranizo y eficiencia energética y la reducción del IVA en energía destinada al riego son avances importantes (RIMI). La mejora de la eficiencia hídrica y energética es un paso indispensable para avanzar hacia una vitivinicultura más productiva y sostenible”, dijo Ruggeri.

Sin embargo, el presidente de la COVIAR describió las dificultades. “Debemos ser claros: para invertir, diversificar, mejorar nuestra rentabilidad y ser competitivos necesitamos: Financiamiento que sea acorde a la actividad, con plazos y tasas adecuadas tanto para realizar las inversiones como para prefinanciar exportaciones, reducir los costos logísticos, disminuir la carga impositiva, seguir trabajando en acuerdos de comercialización que disminuyan los aranceles que pagamos en el mundo al exportar, no pedimos privilegios. Pedimos condiciones adecuadas para producir, invertir y comercializar tanto en el mercado interno como externo”, reclamó el presidente de la COVIAR.

En medio de las tensiones con otros actores de la industria vitivinícola y también con el Gobierno nacional, Ruggeri hizo un llamado a la unidad. “Hoy más que nunca necesitamos algo que ha sido siempre una de las fortalezas de nuestra actividad: la unidad. Unidad entre nosotros como sector privado y articulación público-privado para avanzar en acciones estratégicas. No hay margen para personalismos ni para divisiones”, aseguró el empresario.

“Los desafíos que tenemos por delante exigen una dirigencia responsable y una cadena vitivinícola trabajando en conjunto. Nos debemos a una actividad que genera trabajo, arraigo territorial, desarrollo local y que posiciona al vino como una verdadera marca país con una enorme potencialidad y capacidad de adaptación. Podemos y debemos superar este momento. Si la vitivinicultura argentina actúa unida, no habrá crisis que la detenga, ni desafíos que no podamos superar”, cerró Ruggeri