Créditos en dólares: ¿palanca para mover la actividad o mochila de plomo para las empresas?
El anuncio de créditos en dólares para impulsar la actividad pone a las empresas ante el riesgo de tomar una decisión en momentos de incertidumbre.
Con el riesgo país en torno a 470 puntos y la inflación arriba del 2%, el Gobierno anunció el lanzamiento de créditos en dólares para el sector productivo, una jugada con final abierto.
Captura de videoEl Gobierno lanzó este jueves una medida que considera clave para dinamizar la actividad económica y apuesta gran parte de sus fichas a eso en la previa del año electoral. Los créditos en dólares a empresas que no generan dólares, como por ejemplo los sectores exportadores, tiene algunas ventajas pero también un riesgo nada menor.
Por algo desde el fin de la convertibilidad la normativa vigente prohibía taxativamente que los bancos prestaran dólares a empresas cuya actividad principal está orientada al mercado interno y por tanto recibieran pesos y no divisas por sus bienes o servicios. El derrumbe del 1 a 1 dejó flotando el fantasma del descalce de monedas entre créditos e ingresos.
Crédito y elecciones
Con las elecciones presidenciales 2027 empezando a asomar ya en el horizonte, aunque aún falta más de un año para los comicios y que corra mucho agua debajo del puente, como dicen en el campo, el Gobierno busca abrir el grifo de recursos para mover la actividad, se presume que en sectores puntuales como la construcción, la logística o para inversiones en algunas industrias que abastecen al mercado interno pero a sectores relacionados con el comercio exterior.
Es una lectura posible, pero no la única. Desde el lado de la oferta, es decir los bancos, no hay una voz unívoca a favor o en contra de la medida. Mientras algunas entidades financieras ven como una oportunidad de ampliar su capacidad prestable usando estos dólares de los depósitos que estaban "encajados" (inmovilizados por norma del Banco Central) y sin posibilidad de ser prestados a interés, otras entidades ven un riesgo de pago ante un cambio de las condiciones de mercado.
Actividad a paso lento
Todo será gradual y en cuentagotas, muy a pesar de la voluntad del equipo económico, que necesita mostrarle a la ciudadanía que además de bajar la inflación -de niveles estratosféricos del 25% mensual a otros mucho más bajos pero igualmente elevados en términos mundiales del 2% mensual- la actividad económica empieza a reaccionar.
Por ahora los números globales del conjunto de la economía dan en positivo, pero traccionados por los sectores dinámicos como petróleo y gas, minería y agro, mientras que la construcción, la industria manufacturera y el comercio, son los más golpeados, especialmente en los grandes centros urbanos. A ellos apunta, en algún sentido el paquete de medidas anunciadas esta semana por el ministro de Economía Luis "Toto" Caputo.
Descalce de monedas
La amenaza del descalce de monedas entre bienes o servicios que se cobran en pesos y una eventual deuda comprometida en dólares enciende luces amarillas. No sólo en algunas entidades bancarias, en especial de capital extranjero y que deben rendir cuentas ante sus casas matrices, siempre distantes de las particularidades del mercado argentino, sino también en empresas que podrían ser, eventualmente, tomadoras de esos créditos en moneda dura.
El miedo no es zonzo. La experiencia traumática del colapso de la convertibilidad, cuando muchas compañías quedaron "enganchadas" con deudas en dólares, que de la noche a la mañana se encarecieron en un 40% - el tipo de cambio pasó de 1 peso por dólar a 1,40- exime de todo comentario. Ni hablar de las deudas entre privados con los acreedores pretendiendo cobrar al valor de mercado blue - considerado el real- de cuatro pesos por dólar en algún momento de esa traumática salida del esquema cambiario.
Preocupación empresarial
En este contexto, hay dos preocupaciones principales entre los empresarios. En primer lugar, cuál es de la demanda real del mercado, no sólo ahora sino en los meses por venir. Es decir, si habrá una reacción de la demanda y en ese caso, justifica, meterse en un crédito.
Por otro lado, qué puede pasar con el tipo de cambio. Un empresario de la construcción aseguró a MDZ, con reserva de su nombre, que "hay empresas que hoy ya están tomando créditos en dólares, porque son tasas relativamente bajas, aunque más altas que en el exterior". Sin embargo, admitió que la eventualidad de un salto cambiario en el futuro es algo que algunos empresarios están evaluando.
Los analistas aseguran que 2027 tendrá todos los condimentos de un año electoral, con lo que seguramente habrá dolarización de carteras por parte de las empresas y más demanda de dólares de las personas físicas. Así, más tensión cambiaria supone alguna corrección del tipo de cambio, algo que no resulta extraño considerando que para varios economistas el tipo de cambio está atrasado.

