Coviar ganó en la Justicia, pero advierten que "el problema real es otro"
La Justicia frenó la Resolución 55/2026 tras el amparo de Coviar. Sergio Villanueva reclamó una mesa de acuerdos ante la crisis global del consumo de vino.
“Antes todo esto era viña” no es una queja vacía ni una simple nostalgia. Es una advertencia suave, una forma de recordar que Mendoza no puede explicarse sin su vitivinicultura.
Canva"No es contra el Gobierno nacional." Con esa aclaración arrancó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina e integrante de la Unidad Ejecutora de Coviar, al referirse en MDZ Club al amparo que esta semana llevó a la Justicia Federal a suspender momentáneamente la Resolución 55/2026.
"Es un recurso de amparo para que una resolución no modifique una ley, ese es un poco el punto", precisó en la 105.5 FM MDZ Radio. Para Villanueva, la medida no puede leerse de manera aislada. "Hay que ponerlo en contexto", advirtió, y trazó un recorrido de fricciones acumuladas con la gestión nacional del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) que anteceden al conflicto actual.
-
Te puede interesar
ARCA está reforzando los embargos y apunta a contribuyentes con deuda fiscal
Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:
Una cadena de rispideces con la Nación
El dirigente enumeró los puntos de quiebre. Primero, la eliminación del comprobante de ingreso de uva —"lo que se llama técnicamente el informe final de cosecha"—, que consideró innegociable. "Si vos no tenés eso, desamparás a un sector que no tiene precio, es como apagar la luz", graficó. Luego, la negativa a discriminar entre vino y mosto, clave para que el mercado conozca el volumen disponible y se formen los precios. Después, la corresponsabilidad gremial. Y ahora, la Resolución 55/2026.
Detrás de esa acumulación, señaló Villanueva, hay una disputa de fondo sobre dónde se toman las decisiones. "Desde el inicio de la democracia en adelante, en Mendoza, en San Juan, había un consenso: el presidente del INV tenía que ver con un OK y una relación permanente con la provincia", recordó. Ese esquema, a su entender, se rompió cuando el poder migró a Buenos Aires, donde "hay gente que pasa datos de oreja, que dice cosas, que plantea situaciones que le convienen".
La metáfora que eligió para marcar hasta dónde puede llegar el recorte fue directa: "Vos podés alivianar un auto sacándole la rueda de auxilio o una hilera de asientos. Lo que no le podés sacar es el radiador, porque se funde el motor".
La crisis que excede al amparo
Villanueva fue enfático en que el problema de fondo no es judicial ni institucional. "La problemática no es la Coviar, sino la crisis", afirmó, y puso números concretos: "Hoy los costos de producción triplican el valor que se está pagando por las uvas. Hoy un litro de Malbec cuesta 400 pesos el litro. Eso no es sostenible en ninguno de los ámbitos".
En ese marco, advirtió sobre los riesgos de perder herramientas colectivas. "Lo peor que nos podría pasar es no tener una mesa en un momento de crisis mundial del consumo, no tener estudios de mercado, no hacer promoción, no tener observatorio vitivinícola", enumeró. La vitivinicultura, recordó, genera el 15% del Producto Bruto Geográfico de Mendoza y está integrada mayoritariamente por pymes que compiten contra multinacionales: "Son gigantes que no necesitan instituciones porque tienen toda la información. En este capitalismo de pymes necesitás mesas de coordinación y recursos".
Sobre el horizonte judicial, precisó que "el recurso de amparo tiene tres meses, se puede renovar, y el juez tiene tiempo para opinar sobre el fondo de la cuestión". Pero aclaró que eso es lo de menos. Lo urgente, insistió, es reconstruir acuerdos: "Hay que priorizar los acuerdos y no recurrir al papá que está en Buenos Aires para que te arme las normas de acuerdo a como convenga".