Compras en dólares: cómo impacta el fin del Impuesto PAIS en el dólar tarjeta
La eliminación del Impuesto PAIS redujo los recargos sobre las compras con tarjeta en dólares y modificó el valor del dólar tarjeta.
Foto: Walter Moreno/MDZ
Con el inicio de 2026, los consumos en dólares realizados con tarjeta de crédito atravesaron un cambio relevante que impacta directamente en el bolsillo de los argentinos. La eliminación del Impuesto PAIS, que durante años encareció las operaciones en moneda extranjera, dio lugar a un nuevo esquema que reduce el costo final de compras en el exterior y de servicios digitales internacionales.
Menos recargos sobre el dólar tarjeta
Hasta fines de 2025, las compras en dólares estaban alcanzadas por dos cargos impositivos: el 30% correspondiente al Impuesto PAIS y otro 30% aplicado como percepción a cuenta del Impuesto a las Ganancias. Con el vencimiento del primero, desde enero solo se mantiene la percepción impositiva, lo que implica una baja sustancial en el recargo total.
El nuevo cálculo se realiza sobre la cotización del dólar oficial del día, lo que modifica el valor del llamado "dólar tarjeta", una referencia clave para viajeros y usuarios de plataformas internacionales.
Un tipo de cambio más alineado al mercado
Especialistas del sector financiero señalan que este cambio reduce la brecha entre el dólar tarjeta y las cotizaciones financieras. El nuevo esquema “vuelve más competitivo”, dicen, este tipo de cambio y elimina una distorsión que se mantuvo durante varios años.
La reducción del recargo se traduce en menores montos en pesos al pagar consumos en el exterior, suscripciones de streaming, aplicaciones y otros servicios facturados en dólares.
Qué impuestos siguen y cuáles se recuperan
A diferencia del Impuesto PAIS, que representaba un costo definitivo para el usuario, la percepción del 30% a cuenta de Ganancias no es un impuesto final. Los contribuyentes que cumplan con los requisitos podrán solicitar su devolución ante ARCA(ex AFIP) una vez cerrado el año fiscal.
De esta manera, el nuevo esquema no solo abarata las compras en moneda extranjera, sino que también abre la posibilidad de recuperar parte de los montos pagados, reforzando el cambio de escenario para los consumos internacionales con tarjeta.