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Celulosa Argentina suspendió actividades en todas sus plantas y no cierra acuerdo con acreedores

La histórica empresa Celulosa Argentina mantiene frenadas sus operaciones mientras sigue sin acuerdo de refinanciación y enfrenta pedido de quiebra.

Planta de Celulosa Argentina en Capitán Bermúdez y Zárate

Planta de Celulosa Argentina en Capitán Bermúdez y Zárate

Celulosa Argentina

Celulosa Argentina informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la paralización total de sus plantas productivas en Capitán Bermúdez, Santa Fe, y Zárate, Buenos Aires. Según el comunicado, solo se mantienen tareas menores de mantenimiento con personal no licenciado. La decisión se debe al deterioro del capital de trabajo y se da en el marco de una de las mayores crisis en la historia de la firma.

La empresa, con más de un siglo de operaciones y actualmente controlada por Tapebicuá Investment Company, vinculada a José Urtubey, Juan Collado y el inversor estadounidense Douglas Albrecht, atraviesa una situación financiera crítica. En mayo, la compañía entró en default y en junio presentó una propuesta de reestructuración de deuda por US$128 millones, sin lograr hasta el momento el nivel de adhesión requerido por parte de los acreedores.

El plan de reestructuración contempla la postergación de pagos de capital por dos años, intereses del 3% en dólares y del 5% en pesos, y la subordinación del cobro de US$21 millones pertenecientes al accionista mayoritario. Además, incluye la posibilidad de recurrir a un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) judicializado si no se logra el consenso necesario.

Celulosa Argentina
La compañía lleva tres meses sin poder cerrar su propuesta financiera. (Foto: Celulosa Argentina)

La compañía lleva tres meses sin poder cerrar su propuesta financiera. (Foto: Celulosa Argentina)

La situación financiera de Celulosa comenzó a agravarse en abril, cuando la empresa contrató a la consultora VALO Columbus para diseñar un esquema de reordenamiento económico. Pocos días después, informó que no podría afrontar vencimientos por cheques y obligaciones negociables previstos para mayo. Entre abril y junio, la compañía acumuló compromisos financieros por US$25 millones, con más del 56% de su deuda pactada a corto plazo.

Los números de la empresa Celulosa Argentina

En su último balance, correspondiente a los nueve meses cerrados en febrero, la firma reportó una pérdida de $38.769 millones y una caída del EBITDA desde US$55 millones a US$3,5 millones. Las ventas internas disminuyeron 32% en toneladas en comparación interanual, y aunque las exportaciones registraron un incremento, se concretaron con menor rentabilidad.

En julio, Tecmaco Integral, uno de los principales acreedores de Celulosa, presentó un pedido de quiebra en el Juzgado Civil y Comercial N.º 1 de San Lorenzo, Santa Fe. La empresa tenía plazo hasta el 21 de julio, una vez finalizada la feria judicial, para responder a la demanda, pero no realizó declaraciones públicas hasta la fecha.

La fecha límite que había fijado la propia Celulosa Argentina para cerrar su plan de reestructuración fue el 31 de julio. Aún no se informó oficialmente si se alcanzó un acuerdo. La compañía se encuentra en la búsqueda activa de nuevos inversores que inyecten capital, mientras mantiene suspendidas sus principales operaciones industriales.

En septiembre del año pasado, la empresa había cerrado su aserradero San Charbel, ubicado en Garruchos, Corrientes, lo que implicó despidos. El avance de un escenario de paralización total se consolida como una posibilidad concreta ante la falta de avances en su reestructuración y el deterioro operativo sostenido.