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Camioneros amenaza con un paro nacional tras el cierre de una distribuidora que dejó 220 despedidos

Entre los despedidos de la distribuidora Express Beer figura Jerónimo Moyano, hijo del líder de Camioneros Hugo Moyano.

Hugo y Pablo Moyano

Hugo y Pablo Moyano

NA

El Sindicato de Camioneros amenaza con un paro nacional de la actividad de aguas y gaseosas tras el cierre de la distribuidora Express Beer, una empresa tercerizada que prestaba servicios para Cervecería y Maltería Quilmes y cuya baja dejó sin empleo a 220 trabajadores.

Uno de los despedidos es Jerónimo Moyano, el hijo de Hugo Moyano y hermano de Pablo, secretarios generales de la organización sindical que se declaró en estado de alerta y movilización y dio un plazo de 48 horas para encontrar una solución al conflicto. De no haber avances, advirtieron que podrían lanzar medidas de fuerza que afectarían la distribución de bebidas en todo el país.

El conflicto se desencadenó tras el cese de operaciones de Express Beer, una firma dedicada a la logística y distribución de bebidas propiedad de Juan Aguilar, uno de los directivos de la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETYL).

Según denunció el sindicato, además de los despidos, la empresa dejó impagos los salarios y el medio aguinaldo de los trabajadores.

Sindicato de camioneros. Foto: Telam

Sindicato de camioneros. Foto: Telam

Aunque los despidos fueron decididos por Express Beer, Camioneros sostiene que Cervecería y Maltería Quilmes debe involucrarse en la resolución del conflicto por tratarse de una empresa contratista que prestaba servicios para la compañía.

Por ese motivo, el gremio anunció una movilización hacia la planta de la cervecera para exigir garantías sobre las fuentes laborales y el pago de las remuneraciones adeudadas.

En un comunicado, el sindicato aseguró que defenderá "cada uno de los puestos de trabajo" y destacó el respaldo de otras empresas prestadoras de servicios del sector que manifestaron su solidaridad con los trabajadores afectados.

El secretario adjunto del gremio, Pablo Moyano, fue el encargado de elevar el tono del reclamo. El dirigente sostuvo que, si no aparece una solución en los próximos días, "se va a paralizar toda la actividad de aguas y gaseosas", anticipando la posibilidad de un paro de alcance nacional.

Además, afirmó que muchos de los despedidos contaban con entre 25 y 28 años de antigüedad y denunció que la empresa no abonó ni los salarios correspondientes ni el aguinaldo.

Reforma laboral e importaciones

Desde el sindicato atribuyen la situación a una combinación de factores económicos y regulatorios. Pablo Moyano responsabilizó a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y a la mayor apertura de las importaciones, al considerar que ambas medidas deterioran la actividad de las empresas locales y favorecen decisiones empresariales como el cierre de la distribuidora.

El dirigente también sostuvo que el ingreso de bebidas importadas afecta la producción nacional, aunque esas afirmaciones corresponden a la posición del gremio y no fueron atribuidas públicamente por la empresa como motivos del cierre.

Hasta el momento, Express Beer no difundió una explicación pública detallada sobre las razones que derivaron en el cese de sus operaciones.

La escalada se produce pocos días después de que Camioneros alcanzara un acuerdo con las empresas Coca-Cola y Quilmes para la rama de Aguas y Gaseosas, que puso fin a un conflicto de casi tres meses.

El entendimiento incluyó incrementos salariales, adicionales por presentismo y la efectivización de trabajadores que permanecían contratados desde hacía entre ocho y doce años, beneficiando a más de 2.500 empleados del sector.

Ese acuerdo había sido presentado por el gremio como una muestra de que era posible preservar el empleo y recomponer ingresos en un contexto de alta inflación y negociaciones paritarias con fuertes restricciones.