Bodega Finca Las Moras lidera el mercado de vinos con una propuesta pensada para el consumidor
MDZ entrevistó a Pablo Moraca, gerente de Marketing Global del Grupo Peñaflor, para conversar sobre Finca Las Moras, la bodega que rompió el molde y ahora lidera el mercado de vinos local.
Pablo Moraca, Gerente de Marketing Global de Grupo Peñaflor
MDZ entrevisó a Pablo Moraca, gerente de Marketing Global del Grupo Peñaflor, para hablar de Bodega Finca Las Moras, una de las divisiones del grupo que desde hace unos años lidera el mercado nacional de vinos, con presencia en todo el país y marcas ya reconocidas por la población argentina como Alma Mora y Dadá.
-Contanos cómo nació Finca Las Moras
Nació en San Juan en el año 2001, así que estamos cumpliendo 25 años. Surgió inicialmente como un proyecto exportador. La primera venta de finca Las Moras fue a Bélgica y después, dado el suceso que estábamos teniendo en algunos mercados, decidimos lanzarla en Argentina allá por el 2002.
Lo que nos caracteriza es que siempre tuvimos una mirada enfocada en quien lo consume más que en quien lo produce. La comunicación en general en la industria del vino siempre fue muy autorreferencial. Se habla de los viñedos, de la bodega, del enólogo, de la altura. Pero en la bodega Finca Las Moras nos propusimos hablar más de quién lo toma y empatizar con quien elige una copa de vino para acompañar algún momento de de su vida.
-¿Esa es una de las claves por el cual algunas marcas de finca Las Moras están tan presentes y han tenido tanto éxito?
-Una de nuestras marcas principales es Alma Mora, que hoy es el Malbec más vendido de la Argentina. La bodega Las Moras, consolidando todo el portafolio, es la bodega número uno de Argentina. Exportamos a más de 50 países.
En el año 2007 lanzamos la marca Alma Mora con la que nos propusimos hablar del vínculo entre dos personas y de cómo una copa de vino puede mejorar ese encuentro y enriquecer ese tipo de relaciones. Y así es como venimos trabajando desde, siempre reinterpretando el amor y los vínculos entre las personas en distintos momentos.
Junto con Dadá son las dos marcas más distribuidas en toda la Argentina.
-A las marcas de la bodega las encontramos en todos los supermercados, en los chinos, en los almacenes, por todos lados. ¿Están en todo el país?
-Sí, estamos en todo el país. Y también exportamos. Dadá es una de las marcas que más exportamos. Tiene una presencia muy relevante en algunos mercados europeos como Irlanda. También en México y Brasil.
-Convengamos que el nombre de la marca es extraño. Habla del dadaísmo. ¿De dónde salió?
Dadá nace con esa idea, inspirada en el dadaísmo que es un movimiento que vino a cuestionar las reglas establecidas. El dadaísmo tiene muchas expresiones desde lo artístico y la literatura. Y nosotros tomamos ese nombre como una gran inspiración y en sus comienzos Dadá vino de alguna manera a cuestionar esas convenciones establecidas alrededor del vino. "Tiene que ser Malbec, tiene que ser Cabernet" y nosotros le pusimos uno, dos y tres.
Nosotros tuvimos un trabajo muy fuerte del equipo de enología. Fue la clave para interpretar este deseo que nosotros teníamos de acompañar al mundo jóven. Ellos crecieron consumiendo cosas dulces y llegan al mundo adulto y atraviesan un corte muy directo en el paladar para pasar al vino. Y sentimos que de alguna manera este marca los podía acompañar a dar el paso a un mundo más adulto. A partir del uso de maderas con distintos tostados pudimos destacar algunas características como la vainilla en el caso del vino número "uno", el mokka en el caso del "dos" y las especias en el caso del "tres". Eso funcionó extremadamente bien.
Teníamos la dificultad en entender cómo se exhibiría esto en el supermercado. Bueno, muy fácil, el uno al lado del dos y después el tres. No decían, bueno, pero no va en la góndola del malbec. Y contestábamos va en la góndola del 1, del 2 y del 3. Y eso funcionó muy bien.
Después probamos con chocolate, A uno de los vinos le agregamos esencias naturales de chocolate, de cacao.
-Algo que era un crimen para el mundo de la enología algunos años atrás
-Si, nosotros nos llenamos de heaters del círculo rojo del vino, pero creímos que teníamos que ampliar fuertemente las posibilidades de esta bebida a la que amamos, la respetamos enormemente, pero también creemos que podemos jugar con ella y ofrecer nuevas cosas.
Hace un par de años lanzamos una versión caramel, inspirada en un heater que nos escribía que parecíamos un café de especialidad. Y ahora también funciona muy bien. La marca juega con eso, con explorar nuevas posibilidades para esta bebida.
-Y ahora siguen por ese camino con nuevos lanzamientos
-Acabamos de lanzar un tinto de verano. ¡Fiel a la marca lo hicimos en invierno!
-¿Y qué es un tinto de verano?
-Un tinto de verano es lo que toma el GOAT. Así lo dijo él. Hablamos de Lionel Messi. Él declaró que le gusta mucho tomar vino con gaseosa. Con lima - limón. Esa mezcla es la versión del tinto de verano que lanzamos. Se trata de una típica bebida española sobre la hicimos nuestra versión con el vino Dadá con gaseosa lima limón, un toque de cítricos, con muy bajo alcohol. Tiene 4% de alcohol. Bebida extremadamente refrescante, que es una de las demandas que tiene la categoría.
-Otra de las innovaciones es tomar vino en lata
-Y ahora en breve estaremos haciendo el blanco de verano también. Es una nueva categoría que la llaman RTD (ready to drink), listo para tomar.
-Dentro de la de la bodega tenemos también altas gamas. Vinos de otro calibre.
-Si. Nosotros tenemos un viñedo en San Juan, en Pedernal. Es uno de los mejores lugares para la producción de vino de muy alta calidad en Argentina. Y de ahí salen algunas de nuestras líneas más exclusivas, como nuestro Gran Syrah, que fue elegido eh hace unos años atrás como el mejor syrah del mundo, que es un blend de syrah de los distintos valles, que expresa al valle de Pedernal.
Tenemos también a Paz, que también está en la línea de estar cerca del consumidor. Muchas veces elegimos tomar un vino que es el momento para relajarse y nada mejor que llamarse Paz, ¿quién se puede negar a un poco de paz?.
También como bodega, encantados con el consumidor, con la gente, exploramos otras categorías. Por eso el año pasado lanzamos una sidra con manzanas de la Patagonia. Ahora estamos trabajando en versiones de bajo alcohol, tanto con Alma Mora como con Dadá, tanto en variedades tintas como blancas.
-¿Por qué bajo alcohol?
-A partir de una observación que tiene que ver con el consumidor. Es la búsqueda de verse un poco mejor, de verse bien, de una mayor atención al cuidado personal, de bajar un poco la cantidad de calorías. Y estos productos son una respuesta. Son productos extremadamente ricos, refrescantes y dan respuesta a ocasiones de consumo donde a veces el vino le cuesta encontrar su lugar. Esa es una de nuestras principales principales búsquedas, la de ser una alternativa a distintas ocasiones de consumo. Puede ser público jóven, situaciones más descontracturadas.
El vino estaba muy presente en las comidas. Así como ahora algunas bebidas participan de ese lugar de las comidas, nosotros tenemos también la obligación y el deseo de participar de otras situaciones.
-Competirle un poquito a a la cerveza, por ejemplo
-A nosotros competir es lo que más nos gusta. La industria del vino, de las bebidas con alcohol, empiezan a tener más complejidad y para nosotros es lo más lindo que puede pasar. A veces es contra intuitivo. Dicen ¡qué problema! Pero la verdad es que es lo más divertido, porque nos permite pensar cosas nuevas, desafiarnos, tratar de ser mejor todos los días, no conformarnos con lo que hacemos. Siempre buscar más, investigar más, innovar más. Es como casi el mundo perfecto.
¿Son innovaciones que están en todo el mundo? ¿Cómo funciona?
-El mundo va desarrollando categorías adyacentes al mundo del vino. El tema de bajar la graduación alcohólica en algunos segmentos es muy importante, en otros que tienen que ver más con el lujo hay cosas que quedan intocables.
Lo que ha pasado un poco en nuestra industria es que el discurso dominante fue ese. Es como si en la industria automotriz sólo se hablase de Lamborghini. Pero hay gente que tiene distintas necesidades. En el mundo del vino es lo mismo. El discurso predominante es el del Valle de Pedernal del que te hablaba antes, pero la gente tiene otras necesidades y otros deseos del por qué consume vino. No todo el mundo consume vino porque fue hecho a 1800 metros sobre el nivel del mar, sino porque quiere relajarse un rato, porque quiere compartir con alguien, porque quiere seducir a alguien, porque quiere sentirse seducido.
Hay miles de explicaciones de por qué la gente elige entre las múltiples opciones que hay en el mercado. Algunas de nuestras marcas.