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Argentina en modo "loop": tras la reforma laboral, la inflación y la deuda ganan peso en la agenda económica

La reforma laboral no tendrá un efecto inmediato en la generación de empleo, mientras los consumidores ven cómo la inflación "come" parte de sus ingresos.

El Gobierno busca estirar los festejos por la reforma laboral pero los temas irresueltos de la agenda, como inflación, actividad económica y deuda vuelven una y otra vez a la agenda.  

El Gobierno busca estirar los festejos por la reforma laboral pero los temas irresueltos de la agenda, como inflación, actividad económica y deuda vuelven una y otra vez a la agenda.  

El Gobierno nacional se anotó un importante triunfo el jueves pasado en la Cámara de Diputados con la aprobación del proyecto de reforma laboral. Aunque volvió al Senado por los cambios introducidos, en tiempo récord consiguió despacho de Comisión y se espera que sea sancionada el viernes 27 de febrero, sobre el filo de las sesiones extraordinarias.

La primera reacción de los mercados fue positiva, con subas en bonos y acciones argentinos que cotizan en Wall Street y el índice Merval volviendo a números en verde luego de varios días de caídas. El buen humor empresarial también se vio reflejado en declaraciones de algunas cámaras, aunque por lo bajo hay muchas dudas sobre qué puede pasar en un mercado laboral muy tensionado y con salarios que vienen perdiendo contra la inflación en la mayoría de los sectores.

El mercado cambiario también reflejó el respaldo al plan del gobierno, con el dólar oficial (Banco Nación) bajando a $1.395 para la venta, el menor nivel en seis meses, en concreto desde el 5 de septiembre, justo antes de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, en las que el triunfo del peronismo metió ruido en la economía en la previa a las elecciones de medio término del 26 de octubre.

Riesgo país y aranceles

Las buenas noticias para el Gobierno siguieron con la baja del riesgo país (se ubicó el viernes en 518 puntos básicos) y hasta con el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, que anuló los aranceles generalizados impuestos por Donald Trump a 185 países el pasado 2 de abril, en el llamado "Día de la Liberación".

Es que pese a la buena sintonía entre Milei y Trump, el país también se vio afectado por la suba de aranceles de importación, que ahora deberían bajar, al menos algunos de ellos.

Inflación, luces amarillas

Pero aunque en el Gobierno asegura estar viviendo una nueva luna de miel, un dato nada menor en el tercer año de mandato, lo cierto es que los últimos datos económicos conocidos dejan dudas sobre la marcha del programa de Luis Caputo.

En primer lugar, la inflación, que tocó su piso en junio pasado al llegar a 1,5% en el mes, y a partir de allí acumula siete meses de incremento, hasta llegar al 2,9% de enero de 2026. En el Palacio de Hacienda se muestran confiados y dicen que es cuestión de tiempo para que vuelva a bajar, esperando que llegue a un número por debajo del 1% en agosto.

No será sencillo. El IPC de febrero traerá consigo el envión de precios en turismo y gastronomía y en el rubro entretenimientos, y marzo siempre es un mes complicado, por el inicio de clases y en cambio a temporada de otoño en indumentaria y calzado, que siempre arrastran importantes aumentos. Además, en enero Alimentos y bebidas fue el rubro que subió, con un 4,7% y ya empieza a golpear de manera más fuerte a los bolsillos de los consumidores.

En busca de dólares

Mientras tanto, el nuevo dato de balanza comercial deja entrever lo que economistas de todas las vertientes vienen advirtiendo, y es que hay un enfriamiento de la actividad o al menos no tracciona como se esperaba a esta altura.

En enero la balanza comercial arrojó un superávit de US$1.987 millones, gracias a exportaciones que totalizaron US$7.057 millones (+19,3%), e importaciones que marcaron US$5.070 millones, con una caída de -11,9%.

Pero lo más preocupante es qué importaciones se contrajeron. Y ahí observa que mientras subieron los vehículos automotores (+106,6%) y los bienes de consumo final (+5,8%), Piezas y accesorios para bienes de capital se desplomó -32,4%; Bienes intermedios -23,4%; Combustibles y lubricantes (-21,0%) y Bienes de capital -8,3%.

Todos los rubros en caída son esenciales para la industria y el sector productivo, por lo que el dato termina siendo un proxy de la actividad económica.

Otra vez la deuda

En este contexto, ya entrando en el tramo final del primer trimestre empieza a aparecer en agenda nuevamente cómo hará el país para para los compromisos de deuda. A principios de junio habrá que pagar unos US$4.300 millones por intereses acumulados de los bonos Globales y Bonares en dólares y en el segundo semestre del año los vencimientos de deuda empiezan a tener cada vez más peso.

La vocera del Fondo Monetario Internacional, Julie Kozack, valoró el pasado jueves los avances en la reforma laboral y la acumulación de reservas - el Banco Central lleva comprados más de US$2200 millones desde principios de año- pero también alertó sobre el costo de la transición hacia una economía más abierta y estable. Y ahí prevalecen las dudas, no sólo de los funcionarios del FMI.

En este contexto, continúa la revisión de las metas del último trimestre del año, que habilitaría en el desembolso de algo mas de US$1.000 millones, pendientes del último acuerdo de Facilidades Extendidas de abril de 2025. "Estas conversaciones continúan en el contexto de una agenda de reformas amplia que impulsa el Gobierno”, señaló Kozack, pero dejó en claro la revisión de metas aún no terminó y no hay plazo previsto para el nuevo giro de dólares a la Argentina.