RIGI pyme mendocino: una medida clave que lleva meses sin avances
La idea de un Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para pequeñas y medianas empresas o un RIGI a la mendocina parece haber quedado en pausa, al menos hasta el momento. Aunque referentes de distintos sectores productivos de la provincia reconocen que es necesario un incentivo a la actividad económica, entre otras medidas, desde el Gobierno de Mendoza reconocieron que la medida en más de ocho meses no ha presentado novedades.
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Mientras que en su discurso de hace algunos días Alfredo Cornejo habló de que en Mendoza se están creando “condiciones de base atractivas para que lleguen inversiones de envergadura”, la realidad es que una medida clave, de la que propios funcionarios del Gobierno provincial habían hecho referencia no presentan novedades desde hace más de ocho meses.
Hacia comienzos del mes de agosto de 2024, el ministro de Producción Rodolfo Vargas Arizu había dicho a MDZ Online estaba en la mente de las autoridades propulsar un proyecto similar al RIGI, pero apuntado a pequeñas y medianas empresas. “Las pymes representan el 60% de la economía. Para nosotros apoyarlas significa mucho. El proyecto no sería solamente para los nuevos, sino también para los existentes. Vamos a crear una ley para el más chico, el que genera trabajo”, había dicho el funcionario.
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Sin embargo, ante la consulta de este medio, fuentes del Ministerio de Producción local reconocieron que la medida no ha tenido avance hasta el momento y que no hay novedades al respecto. Así, la provincia solo cuenta con la adhesión al proyecto impulsado por el Gobierno nacional, el cual contempla proyecto de al menos US$200 millones, dejando fuera de alcance a muchos, tal como lo señalaron desde el empresariado mendocino.
Un proyecto necesario
Como lo señaló Walter Carvalho, gerente de la Unión Industrial y Comercial de Mendoza (UCIM), es “muy importante y esperable” que un programa de incentivo a inversiones llegue a todos los sectores de la actividad económica en la provincia. “Potencialmente, las actividades que pueden llegar a ser incentivadas en una primera instancia por este tipo de medidas pueden ser la minería, como se habló mucho en el discurso del Gobernador,o la parte de hidrocarburos, con la pata mendocina de Vaca Muerta”, sostuvo.
En este sentido, el Gerente de la UCIM aseguró que son medidas que deben ser “muy bien analizadas” por el Gobierno. “En un contexto como el que estamos atravesando, que los recursos son escasos y deben ser muy bien estudiados a la hora de generar un costo fiscal tendientes a incentivar esas actividades, pero sí, es muy positivo que se incentiven a través de estas medidas las actividades económicas y no a través de un subsidio directo y demás, que como hemos visto no ha funcionado y en el mediano o largo plazo termina fracasando”, planteó.
Respecto al resto de las actividades, Carvalho expresó: “Obviamente que respecto a las actividades comerciales, industriales y demás se verían muy beneficiadas por este tipo de medidas. Sin duda lo que hay detrás de ello es un costo fiscal que debería asumir el Gobierno, si está acompañado de algún aporte no reembolsable o alguna extensión impositiva, pero mientras sea para actividades nuevas que se sumen a lo que ya existe, se entiende que eso puede ser muy positivo”.
Además, desde su consideración, planteó que el RIGI nacional “no ha dado los resultados que en primera instancia se esperaban en primera instancia”, sino que es algo que se va a dar paulatinamente “en la medida que el inversor potencial recupere la confianza en el país, que es un proceso en el que venimos hace años”.
“Más allá de eso, si vemos un tema de dimensiones y podemos hacer un paralelismo con la pata local o provincial con el Régimen de Promoción de Inversiones para el Desarrollo Sostenible de diferentes zonas turísticas de la provincia. Es importantísimo y tiene un efecto derrame al resto de las actividades. Busca dinamizar áreas que tienen un potencial turístico muy importante y apunta a conseguir ese tipo de inversiones”, sostuvo.
Para Santiago Laugero, presidente de Federación Económica de Mendoza (FEM), “sería de mucha utilidad” tener un proyecto apuntado a pequeñas y medianas empresas. “Creo que Mendoza no tiene demasiados proyectos que superen los 200 millones de dólares como propone el RIGI original, por eso desde FEM y UIM venimos insistiendo que se avance con el RIMI (mini RIGI o ley pyme como le llaman), con incentivos similares pero adaptados a escalas menores, entiendo que sería mucho más viable y útil a nivel provincial”, manifestó.
“Hoy con los altos costos que tenemos es muy importante que haya incentivos para definir inversiones, que no abundan en sectores como energías renovables, logística, etc.”, sumó Laugero.
En tanto, Gerardo Fernández, presidente de la Confederación de Pymes Constructoras de la República Argentina (CPC), planteó que más que un incentivo a las inversiones, en Mendoza lo que falta es que “los municipios acaben con las trabas (disimuladas de controles) que significan años para aprobar un plano, y que el gobierno de la Provincia, ponga a funcionar el EPRE y el Enargas y controlen a las secretarías de servicios”.
Para el referente de la construcción, esta burocracia atenta contra las inversiones privadas que puedan llegar a la provincia. “Una empresa local va a Estados Unidos y trae a un inversor para hacer un hotel de gran envergadura con una importante inversión, pero le tiene que explicar que tiene que esperar uno o dos años para aprobar un plano, otros dos de construcción y luego uno o dos años más para lograr que le den luz o gas. Se necesita invertir cinco o seis años para poner en funcionamiento el proyecto, un absoluto despropósito”, completó.