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Cuál es el clásico de los '90 que está a sólo pasos de la bancarrota

“Cambia, todo cambia”, reza la canción, y eso parece ser lo que le acontece, además de desaciertos financieros, a la famosa cadena Hooters, que podría declararse en quiebra en unos meses.
La conocida cadena de comidas rápidas atraviesa dificultades financieras que podrían llevarla a la quiebra. Foto: Instagram Hooters
La conocida cadena de comidas rápidas atraviesa dificultades financieras que podrían llevarla a la quiebra. Foto: Instagram Hooters

Con la vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y otros eventos de índole geopolítica, se dice sobre lo que viene que es un cambio de época y así, quizá, podría interpretarse la probable bancarrota  de uno de los clásicos de los ’90 como lo fue la cadena internacional de comidas rápidas y bares de entretenimiento deportivos “Hooters” y sus emblemáticas meseras, las “Hooters girls”.

Es que, según informes privados, Hooters of America se está preparando para declararse en quiebra en los próximos meses mientras la icónica cadena de restaurantes lucha con la disminución del tráfico peatonal y la creciente deuda, el dijeron a la agencia Bloomberg fuentes familiarizadas con el asunto.

Por lo pronto, señalan que la cadena de restaurantes informales con sede en Atlanta contrató al estudio de abogados Ropes & Gray para manejar su reestructuración, mientras que los especialistas en recuperación de la consultora Accordion Partners están ayudando a resolver el embrollo financiero, según fuentes del mercado.

Se espera que el proceso de quiebra comience dentro de los próximos dos meses. Pero los acreedores de Hooters tampoco se quedan de brazos cruzado, ya que algunos han recurrido al influyente banco de inversión Houlihan Lokey para pedirle consejo, lo que pondría sobre la mesa el nivel de los problemas financieros de la cadena.

Según explican los analistas, la empresa viene luchando con problemas de flujo de efectivo a medida que los clientes acuden cada vez más a otros restaurantes informales y opciones de comida rápida. En los últimos años, varios locales de Hooters cerraron sus puertas, una señal de que la marca, otrora popular y conocida por sus alitas y sus atractivas camareras, se enfrenta a una crisis existencial.

Para colmo de males financieros, Hooters se endeudó de manera significativa en 2021 y emitió alrededor de 300 millones de dólares en bonos respaldados por activos. Estos bonos, estructurados como titulizaciones de toda la empresa, utilizaron las tarifas de franquicia de la empresa y otros activos como garantía, una medida habitual entre las cadenas de restaurantes que buscan aprovechar el valor de su marca para obtener efectivo rápidamente.

Tanto por el lado de Hooters como de Accordion Partners y Ropes & Gray, al igual desde Houlihan Lokey rehusaron hacer comentarios u opinar sobre la situación.

Desde el mercado consideran que la inminente quiebra marca una caída dramática para una marca que alguna vez dominó la escena de los bares deportivos con sus características alitas y un marketing controvertido pero efectivo. Con un panorama de restaurantes cada vez más competitivo y preferencias de los consumidores cambiantes, Hooters ahora enfrenta el desafío de reinventarse, o corre el riesgo de quedarse atrás.

Antecedentes

Vale la pena un poco de historia sobre Hooters. La famosa cadena de restaurantes se fundó en Clearwater, Florida, EE.UU., por iniciativa de seis amigos, sin experiencia en el negocio, en 1983, conocidos como los “Los seis de Hooters”.

Lo que ofrecían era muy sencillo, buena comida, cerveza y deportes en vivo por televisión, todo en un ambiente relajado y que imitaba la temática de la playa, y lo más llamativo eran las camareras, famosas por su actitud amistosa y hospitalaria, sus pantalones naranjas muy cortos y sus ajustadas camisetas blancas sin mangas.

La combinación atrajo rápidamente a muchos clientes. Tras el inesperado éxito los fundadores vendieron la compañía a fines de 1984 a Hugh Connerty, que estaba en Florida buscando locales para una cadena de restaurantes de carne que había fundado, pero cambió de planes tan pronto como conoció Hooters.

Luego Connerty buscó apoyo financiero en Robert (Bob) Brooks, un empresario exitoso que se dedicaba a la distribución de alimentos, quién en 1988 se hizo cargo de Hooters tras el primer impago de Connerty. Brooks lideró la cadena hasta el 2003, año en que cedió el control a su hijo Coby.

Pero en enero de 2011, Chanticleer Holdings y otros inversores completaron la compra de Hooters of America a la familia Brooks. Hooters pasó a manos de las firmas de capital privado Nord Bay Capital y TriArtisan Capital Advisors en julio de 2019, y desde ese año la cadena ha sido de ambas firmas que han buscado mantener a la marca entre las mejores de EE.UU.

Nubarrones en el horizonte

Sin embargo, en 2024 la cadena comenzó a enfrentar problemas al tener que cerrar 40 sucursales que se consideraron de bajo rendimiento. A pesar de que Nord Bay Capital y TriArtisan Capital Advisors han buscado mantener a Hooters a flote en EE.UU., a fines de febrero pasado se informó que ambas firmas dueñas de la cadena de restaurantes pensaban declararse en quiebra en los próximos meses después de los cierres anteriores en 2024 y las pérdidas de ingresos en sus ubicaciones.

Cabe señalar que Hooters alcanzó tal dimensión, no solo en eventos deportivos, sino que llegó en su mayor auge, antes de la crisis de 2008, a tener su propia aerolínea, Hooters Air, tras adquirir Pace Airlines en 2002 por 40 millones de dólares, destacaba por contar con Hooters Girls a bordo, acompañando a la tripulación habitual.

A pesar de que muchos clientes la consideraban una aerolínea de bajo costo, sin serlo, se quedó a mitad de camino, sin poder competir por precio con las verdaderas “low cost”, ni en calidad con las aerolíneas convencionales. Finalmente, en 2006, y como consecuencia del encarecimiento de los combustibles, cesó su actividad, y Pace Airlines retomó el control.

Casi en la misma época, la compañía ponía en marcha otra iniciativa, el Hooters Casino, en Las Vegas, ubicado frente al famoso Strip de la ciudad, junto al Tropicana y enfrente del MGM Grand Las Vegas. Contaba con un hotel con 696 habitaciones, y 9 bares/restaurantes, y el gran atractivo era la decoración, en línea con la cadena y, por supuesto, la presencia de las Hooters Girls.

Más de tres décadas después, la marca Hooters llegó a convertirse en una sensación internacional, con más de 420 Hooters en 42 estados y en 29 países.