La inflación en Estados Unidos sigue creciendo y ya suma cuatro meses en alza
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó un 3% interanual en enero, superando el 2,9% de diciembre y las previsiones de los economistas. Además, la inflación subyacente subió al 3,3%, lo que refuerza la preocupación sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal.
A nivel mensual, la variación de precios en enero fue del 0,5%, subiendo una décima frente al 0,4% del mes previo y ubicándose por encima de la previsión de los analistas que esperaban que diera 0,3%. La cifra del primer mes del año fue la mayor desde agosto del 2023.
El mercado reaccionó negativamente: los índices Nasdaq, S&P 500 y Small Caps cayeron más del 1%, mientras que los rendimientos de los bonos aumentaron, con el bono a 2 años alcanzando el 4,37% y el de 10 años el 4,63%.
El informe llega en un momento clave para la Fed, que enfrenta presiones tras el sorpresivo descenso del desempleo al 4,0%. Jerome Powell, presidente de la entidad, había señalado que no había urgencia en recortar tasas, y ahora los analistas ajustan sus previsiones: el primer recorte de 25 puntos básicos se espera recién para diciembre.
La inflación estadounidense lleva un proceso de cuatro meses de aumentos consecutivos. Tras un periodo de seis meses a la baja, el IPC estadounidense volvió a tomar envión en octubre del año pasado cuando repuntó hasta el 2,6%, frente al 2,4% registrado en septiembre, y en los meses posteriores siguió profundizando su escalada, con un 2,7% en noviembre, 2,9% en diciembre y 3% el mes pasado.
El panorama económico se complica aún más con las nuevas medidas proteccionistas del presidente Donald Trump, quien anunció aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio, lo que podría avivar la inflación, a pesar de las promesas de campaña, y condicionar las futuras decisiones de la Fed.

