Cifras dolorosas: la pobreza en Mendoza creció 11 puntos en un año
En la tarde de este jueves, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) dio a conocer las cifras de la pobreza y la indigencia correspondientes al primer semestre del 2024, las primeras de la era Milei. El informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) evidenció que un 52,9% de los argentinos son pobres y un 18,1% son indigentes, números similares a los de Mendoza, donde también hay 52,9% de pobres, pero un 13,8% de indigentes.
Estos números en la provincia de Mendoza evidencian que en solo una año la cifra de pobres creció en más de 11 puntos porcentuales, ya que en el primer semestre de 2023 representaba el 41,8% de la población, mientras que en el segundo semestre del año pasado la cifra había llegado al 47%.
Más allá de lo catastrófico, las cifras no son sorprendentes, aunque sí son preocupantes. Para Nicolás Aroma, director del Centro de Economía y Finanzas Mendoza (Cefim), la velocidad con la que ha avanzado el indicador es un dato a tener en cuenta, algo que, según explicó, va de la mano con el ajuste que se ha realizado en durante los primeros meses de 2024, no solo por parte del Estado, también en el sector privado.
“Dentro de la búsqueda de las causas de la pobreza, que se mide por ingreso, está básicamente una fuerte recesión económica con menos nivel de consumo, actividad e ingresos. Un poco lo que muestra este dato de la pobreza, por la forma metodológica de medirse, es que en realidad los ingresos de gran parte de la población han quedado muy desfasados y muy retrasados respecto de las canastas básica alimentaria y la canasta total”, explicó Aroma.
El economista José Vargas, referente de Evaluecon, coincidió en que el contexto en el que se vive ha propiciado el crecimiento de la pobreza en Mendoza y el país. “En el primer semestre impacta de lleno la devaluación, la recesión, la brusca caída en la actividad económica, los altos niveles de inflación -sobre todo en el primer trimestre del año-, la pérdida de empleo… Son todas variables negativas que dan un número de esta magnitud, como evidentemente se esperaba”, analizó.
Por su parte, Sebastián Laza, economista asesor del Gobierno de Mendoza, opinó que “la causa de la suba en la pobreza es sin dudas la inflación”, lo que ha llevado que la cifra sea tan elevada, no solo en Mendoza, sino en todo el país. En este sentido, el experto se mostró sorprendido por el nivel de pobreza que mostró en general la región de Cuyo. “Me llama la atención lo que ha subido San Juan y San Luis... es tremendo. Estaban abajo que la provincia y ahora están casi iguales, inclusive San Luis nos superó”, dijo.
De acuerdo al Indec, la región de Cuyo promedió un 52,3% de pobreza en el primer semestre del año y 13,5% de indigencia. Además de las cifras locales, Gran San Juan tuvo un 50,5% de pobreza y un 13,8% de indigencia en este periodo, mientras que Gran San Luis cerró con la cifra más alta de la zona con 53,8% en el primero de los cas y 9,8% en el segundo.
Desde el Gobierno de Mendoza también aportaron algunas observaciones sobre los alarmantes números de pobreza. Si nos centramos en la comparativa con el segundo semestre de 2023, mientras el país tuvo un salto de más de 11 puntos porcentuales en la cantidad de personas que pudieron completar la canasta básica, en el caso de la provincia el indicador tuvo un ritmo más lento en este periodo y avanzó seis puntos.
Asimismo, otro punto a resaltar por las autoridades locales es que la provincia se encuentra al mismo promedio general que el resto de los 31 aglomerados medidos por el Indec, cuando en mediciones anteriores siempre estuvo por encima.
Por último, el dato positivo dentro de este panorama es que la indigencia en Mendoza es menor a la del resto del país, pero lo más alentador es que este indicador no creció en la comparativa con el semestre anterior (de 13,9% pasó a 13,8).
Pobreza: ¿Hay una salida?
Desde las perspectiva de los expertos consultados por MDZ Online, estos indicadores difícilmente puedan revertirse en el corto plazo. “En el mejor de los casos, lo más probable es que se mantenga”, afirmó José Vargas. Para que eso suceda, el economista mencionó que deberían darse dos variables: que la inflación se mantenga en la “meseta del 4%” en la que ha entrado desde hace un par de meses y que se dé el esperado rebote de la actividad económica.
Un tercer factor a tener en cuenta, según el referente de Evaluecon, es el nivel de resultados que se obtengan del plan económico que está llevando adelante el Gobierno. “Si no hay resultados en el corto plazo, el año que viene puede llegar a ser mucho más peligroso porque es un año electoral de medio término, con lo cual estimo que a partir de diciembre o enero el Gobierno va a tener que realizar algún tipo de medida muy distinta a la que viene aplicando para llegar en mejores condiciones a las elecciones y con números mucho más positivos”, afirmó Vargas.
Sebastián Laza también coincidió en que las variables macroeconómicas serán la clave para poder revertir las cifras de la pobreza. "Sin dudas el gobierno de Milei va a tener que hacer esfuerzos por lograr que los salarios recuperen poder adquisitivo, que la economía crezca y genere más empleo", destacó el asesor provincial.
Para Nicolás Aroma, el principal desafío para los próximos años en el mundo, pero principalmente en Argentina, es “evitar los niveles de desigualdad y todo lo que trae aparejado”. En este sentido, argumentó: “Los ingresos y la pobreza no hay forma de combatirlos si la economía y la torta económica se hace cada vez más chica, que es lo que ha pasado este año. Una condición necesaria para reducir los niveles de pobreza es tener un crecimiento sostenido. Para eso tenés que también lograr estabilizar la economía, pero no podés hacerlo sin crecer. Y luego también hay que ver el problema distributivo, es decir, puede crecer la economía y los sectores que están creciendo lo único que hacen es ampliar las brechas de desigualdad. Entonces también hay que estar atentos sobre eso”.