Repunta la molienda de soja, pero no es suficiente para la necesidad de dólares del país
El campo no atraviesa su mejor momento. Si bien en comparación al año pasado -hubo sequía- la siembra y cosecha está siendo mejor, lejos se esta de tener un buen ciclo. En un reciente informe, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) dio a conocer un dato alentador ya que se registró una mejora en la molienda de soja.
Gracias a la recuperación productiva, y el importante volumen de porotos importados, durante los primeros cuatro meses de la campaña en curso, la molienda de soja repuntó 30% respecto a la campaña pasada. Sin embargo, si se ve la foto más amplia se hay una situación que preocupa.
Con poco más de 15,4 millones de toneladas (Mt) de soja procesadas, se habrían producido 14,8 Mt de subproductos minimizando la ratio de diferencia de extracción, que, a esta altura del año, llegaría a ser la más baja desde la cosecha 2014/2015. Esto quiere decir que, la diferencia proporcional entre toneladas de soja procesadas y subproductos obtenidos es la más baja en 10 años.
Contexto de la comercialización interna de granos
Sobre la plaza local, el maíz es el epicentro de la comercialización interna de granos. Desde la llegada del tardío en junio se han comprometido 8,8 millones de toneladas (Mt) de maíz fijando precio sobre el mismo volumen de mercadería. Julio en particular se caracterizó por operar en promedio 1Mt semanales y adelantar el ritmo de fijaciones.
En este sentido, las favorables condiciones Free On Board (FOB, por sus siglas en inglés), que no incluyen los costos de exportación asociados a su traslado, llevaron a mantener márgenes exportadores positivos durante gran parte del séptimo mes del año impulsando las compras locales.
Además de lidiar con cotizaciones deprimidas y márgenes negativos, el volumen de maíz tardío que se cosecha en el segundo semestre del año ha sido el más afectado por la plaga de chicharrita, deteriorando el flujo comercial. Como si eso fuera poco, el frente externo se ve avasallado por la inminente llegada del maíz norteamericano que, en términos de precios relativos vuelve a este último más competitivo que sus pares sudamericanos, disputando como es costumbre a esta altura, importantes mercados compradores.
Mientras tanto, sacando la cosecha pasada, las toneladas registradas en concepto de declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) de maíz hasta ahora, son las más bajas desde la 2017/18. Si se tienen en cuenta las compras totales por parte del sector exportador correspondientes a esta campaña maicera, cubrirían el 93% de las DJVE ya registradas; aunque al percatarse de la proporción con precio hecho, restaría fijar el 30% de las toneladas registradas.
En este sentido, para que la exportación llegue a cubrir con precio el nivel normal de las últimas campañas, de aquí hasta que finalice el mes de agosto debería fijar prácticamente 4 Mt de maíz.
El cuadro general de esta campaña comercial, a pesar de la llegada del tardío, no ha cambiado significativamente desde inicios de campaña, marcado por un importante retraso sobre el total de toneladas comprometidas. La comercialización por maíz sigue retrasada en 8 puntos porcentuales con relación al promedio para esta altura del año, solo habiendo comprometido el 59% de la producción estimada; otro tanto ocurre con el mercado por soja, con casi 10 puntos porcentuales por detrás de la media de las últimas campañas.
Hechos que gráficamente se pueden observar con la magnitud de granos almacenados en plantas de acopio, plantas industriales y elevadores terminales de granos. En este sentido, las existencias físicas de maíz ascienden a 20,6 Mt, el mayor volumen para el mes de agosto desde que se llevan registros.
Datos que le importan a Milei
Hay algo que es clave para el presidente Javier Milei: engordar las arcas del Estado con dólares para poder seguir con los siguientes pasos en su plan de Gobierno.
Dado que las inversiones aún no llegan, y que todavía deben estabilizarse algunas variables macroeconómicas más para mejorar la calificación crediticia del país, la única vía que le queda al Ejecutivo es aferrarse al campo, y a las retenciones que pueda obtener de su cosecha.
Hasta el momento, todo se perfila como una campaña modesta, el ingreso de dólares será menor al esperado (y al necesitado). Por lo que, es una alarma para Milei y su gestión.