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Dólar: por qué el campo liquida menos y pone nervioso al Gobierno

El Banco Central está en la "temporada alta" de absorción de dólares por la cosecha gruesa, pero la mala noticia es que la liquidación viene más lenta de lo habitual. Qué espera el mercado.
La liquidación de exportaciones de soja y maíz viene más lenta que en años anteriores, lo que encendió las alarmas en el Gobierno. Foto: Shutterstock
La liquidación de exportaciones de soja y maíz viene más lenta que en años anteriores, lo que encendió las alarmas en el Gobierno. Foto: Shutterstock

En el Gobierno están preocupados por la menor liquidación de divisas por parte de los exportadores, en un momento que, a priori, sería el de mayor liquidación del año por la cosecha gruesa que incluye a la soja y el maíz, los dos principales cultivos del país. Mucho se habla de especulación en un mercado en que cada es más claro que se está acumulando un relativo cambiario pero el combo, en verdad es mucho más complejo. 

Precios internacionales en baja, hoy en niveles de 433 dólares la tonelada, un ritmo de comercialización menor al habitual para esta altura del año y hasta una medida del Gobierno para mejorar el tipo de cambio, como es el tipo de cambio "blend" para exportadores, que permite liquidar el 20% en el mercado contado con liqui, traen como consecuencia una menor liquidación de divisas en el mercado único de cambios, se combinan para delinear un panorama cambiario complejo para el país.

Los últimos datos de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), en los primeros cinco meses del año los principales exportadores agroindustriales liquidaron 9.046 millones de dólares. Esto representa el menor monto liquidado desde 2020 para el período enero-mayo.

La producción de soja se recuperó de las pérdidas de la campaña pasada pero los precios no levantan.

En este combo el escenario para el Gobierno es complejo. Es que, en términos muy groseros, en las arcas del Banco Central ingresa en el segundo trimestre y parte del tercero la mayor cantidad de dólares, justamente por la liquidación de la cosecha gruesa, pero esos dólares son los que se usan para abastecer a los diferentes sectores industriales y pagar deuda en la segunda mitad del año, cuando si bien hay liquidación de exportaciones de trigo, cebada, carne, etc, pero en una magnitud mucho menor que en el caso del maíz y soja.

¿Tipo de cambio atrasado?

En las últimas semanas se instaló con fuerza la idea de que el tipo de cambio oficial está atrasado. Eso surgió a partir de diciembre pasado, tras la asunción del nuevo gobierno y la gestión de Luis Caputo en Economía, se deprecia mensualmente a un ritmo del 2% (crawling peg), alimentando la idea de que la inflación en ese período fue mucho mayor que la devaluación del peso.

Por eso empezó a madurar en el mercado la idea de que en algún momento podría haber un nuevo salto cambiario, algo que el Gobierno se encargó, una y otra vez, de desmentir. 

Con todo, la comercialización de soja y maíz está en torno al 40%, según fuentes del sector. }

El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, insiste en que el dólar no está atrasado y que el Gobierno no va a devaluar. 

"A la primera semana de junio de este año, nos encontramos con comercialización interna que casi se duplicó en toneladas para el caso de la soja. Más aún, el volumen comercializado de soja se encuentra un 3% por encima del promedio de los últimos cinco años". 

Pero como siempre, la ecuación que hay que mirar es PxQ, es decir precios por cantidades. Y los precios ahora están bajos, en relación a años anteriores, por lo que hay muchos contratos a términos, especialmente en soja, que no tienen precios fijados. En el mercado estiman que del total comercializado sólo un 32% de la producción tiene precios cerrados.

Cuestión de precios

" Al 5 de junio, el remanente de soja sin vender en el mercado doméstico se ubicaría en torno a 26,7 millones de toneladas. Si sumamos la mercadería que se vendió pero aún no se fijó precio (9 Mt), restarían unas 35,7 Mt por poner precio en esta campaña", señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Exportadores de la oleaginosa buscan mejores precios para cerrar operaciones.

En el caso del maíz, la situación es semejante, con el agravante de que producto de la plaga de Spiroplasma, comúnmente conocida como "chicharrita", con pérdidas en la presente campaña por encima de los US$ 2500 millones.

Desde la Bolsa de Comercio rosarina destacan que "el avance de compras de maíz en porcentaje de la oferta total va tendiendo hacia niveles normales". Señalan además que las compras del grano amarillo totalizan el 43% de la oferta total, 13 puntos porcentuales por encima del año pasado, pero 2 puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos cinco años.

"En esta campaña se vienen sosteniendo similares niveles de mercadería comercializada sin precio como porcentaje de la producción. En este sentido, el 35% del maíz vendido aún no tiene precio, un valor similar a la campaña anterior pero muy superior al 20% de promedio del último lustro".