Cepo y atraso cambiario: los dilemas que enfrenta Javier Milei de cara al futuro
Ni bien llegó al Gobierno, Javier Milei decidió llevar el tipo de cambio oficial de $ 400,5 a $ 862,64 en momentos en que el CCL estaba en torno a los $ 1.000. Es decir, por definición, el Gobierno decidió establecer un tipo de cambio artificialmente bajo. No tiene sentido poner un tipo de cambio máximo por encima del nivel al que esta operando el mercado o al mismo nivel en que opera el mercado.
De manera que ya de entrada, el Gobierno partió con un tipo de cambio oficial artificialmente bajo y, encima, estableció un crawling peg del 2% mensual con una tasa de inflación de 2 dígitos mensuales.
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En definitiva, al igual que en tantas otras oportunidades de la historia económica argentina, están usando el tipo de cambio como un ancla contra la inflación, aunque según el Gobierno, el ancla es del déficit fiscal cero.
El gráfico muestra la evolución del índice de tipo de cambio real peso y dólar desde enero de 1997, cuando todavía regía la convertibilidad, índice que diariamente publica el BCRA.
Con la salida de la convertibilidad hubo un salto importante del tipo de cambio real y luego se entró en una larga caída que terminó en la devaluación de febrero de 2014.
Recordemos que, ni bien ganó las elecciones de 2011, al otro día Cristina Kirchner puso el cepo cambiario.
Luego vino la salida del cepo con Mauricio Macri, con otro salto cambiario y nuevo retraso del tipo de cambio real vía LEBACs y endeudamiento externo que terminó en la crisis de abril de 2018, con la suba del tipo de cambio antes de que ganara Alberto Fernández.
A partir de ahí hubo otro largo proceso de retraso del tipo de cambio real hasta la devaluación de Massa en agosto de 2023, nuevo retraso cambiario y nueva devaluación el 13 de diciembre de 2023.
Pero, aun con el tipo de cambio por debajo del nivel de mercado, Milei vuelve a retrasar el tipo de cambio con un crawling peg del 2% mensual.
El tipo de cambio real oficial cayó el 36% desde la devaluación del 13 de diciembre hasta el 31 de marzo.
¿Por qué no se amplió la brecha cambiaria? Porque los llamados dólares libres, el CCL y el MEP, no son tan libres y, además, se congeló la base monetaria colocando deuda pública. El Gobierno interviene en ese mercado con el parking, sigue el límite diario de $200.000 millones para la venta o transferencia de billetes, la obligación de transferir a una cuenta bancaria los dólares recibidos en cada compraventa de títulos y demás regulaciones. El mercado de cambios no solo tiene un precio máximo para el dólar oficial al cual tienen que vender los exportadores sus dólares, sino que, además hay una serie de controles para regular el precio de los llamados dólares libres como, por ejemplo, el que compra en el oficial no puede operar en el CCL, agregando el dólar blend para las exportaciones de granos.
El Gobierno dice que va a levantar el cepo cuando consiga US$ 15.000 millones más en las reservas.
Ese monto puede venir de un préstamo o varios préstamos. ¿Tal vez Estados Unidos esté dispuesto a prestar US$ 15.000 millones a cambio de controlar la base china en el sur del país?
Si no se consigue ese préstamo, lo tendrá que lograr con saldo de balance comercial y sin giro de utilidades al exterior.
Sin acceso al mercado financiero internacional, sin ingreso de divisas por inversiones, lo único que queda para acumular US$ 15.000 millones es el saldo de balance comercial de un buen año de exportaciones y pocas importaciones por recesión. Al menos eso es lo que surge de los datos de comercio exterior de los últimos años.
Pero, esos dólares que compre el BCRA serán con expansión de la base monetaria. Si quieren mantener congelada la base monetaria, tienen que absorber esa emisión con deuda, sea colocando más bonos del tesoro en pesos y en dólares o bien con más pases netos.
En otros términos, estarían comprando reservas contra deuda remunerada. Nada diferente a lo ocurrido entre 2016 y 2018.
Tener el cepo cambiario durante un año va a retrasar la salida de la economía argentina. Y, finalmente, si no se animan a eliminar el cepo, es porque todavía no están convencidos de haber generado la suficiente confianza en la política económica como para que la gente se quede en pesos y no corra a refugiarse en el dólar.
Me parece que retrasar la salida del cepo implica acumular tensiones cambiarias hacia adelante y postergar la salida de la recesión por falta de insumos y de inversiones.
Mientras siga el cepo cambiario, no va a producirse la lluvia de inversiones que también esperó en vano Macri. Es que ninguna empresa va a hundir una inversión en un país del cual luego no puede girar dividendos a los accionistas. Proponerles a los accionistas del exterior semejante cosa es salir eyectado de la presidencia de la empresa.
Y, tampoco los argentinos van a hundir inversiones en el país mientras exista cepo cambiario. La gente quiere disponer de sus ganancias con libertad.
En síntesis, hasta ahora el Gobierno viene bajando la tasa de interés y no tuvo corridas cambiarias. ¿Por qué si levanta el cepo va a tener una crisis cambiaria y financiera si hasta ahora no la tuvo?
El único motivo que podría llevar al Gobierno a insistir con el cepo es la falta de credibilidad en la política económica o bien en la continuidad de la misma.
En definitiva todo se limita a generar confianza, en un país cuyos gobiernos se encargaron de cambiar todo el tiempo las reglas de juego.
Milei necesita presentar un plan económico que produzca un shock de confianza como ocurrió con el plan Austral o con la convertibilidad.
Por ahora, solo logró generar esperanza de un posible cambio, pero todavía no consiguió generar el shock de confianza necesario para salir de la maraña cambiaria, monetaria y de cepos en que está metida la economía argentina y luego ser atractivo para que vengas capitales a crear puestos de trabajo y entrar en una senda de crecimiento.