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El nuevo informe del Gobierno que prevé un crecimiento económico mayor al esperado

Se termina un año de gran incertidumbre con un cierre positivo en términos de macroeconomía. Esta tendencia a la recuperación incentiva las esperanzas en un ciclo de avance sostenido.

La apuesta fuerte al ajuste fiscal que hizo la gestión de Javier Milei parece estar dando sus primeros frutos con una posible salida de la recesión. En línea con ese camino, el 2025 será clave para determinar si la tendencia se mantiene y el país comienza a ver el crecimiento económico prometido. En este sentido, el Gobierno nacional prevé un desarrollo positivo del 5% para el próximo año. 

Entre los primeros indicios de esta tendencia a la recuperación se encuentra el dato de la caída anual de la actividad económica argentina para 2024, debido a que el Ejecutivo anunció que no será tan pronunciada como se proyectaba y alcanzará el 3% en lugar del 3,5%. 

Otro dato alentador y más ligado a los sectores que mueven el flujo financiero es que se piensa en un avance homogéneo. A diferencia de lo que pasó durante 2024, en la que las señales de recuperación se dieron en algunos rubros y en otros no, se cree que este nuevo periodo traerá un balance positivo para todos. 

La expectativa del gobierno nacional para este ciclo que comienza en pocos días se identifica con las estimaciones de los economistas y las consultoras privadas. Desde este punto de vista en los próximos meses se podrá notar un crecimiento que abarcará a todos los rubros de la misma manera.   

“Se mantiene cierta estabilidad en sectores con crecimiento tendencial (administración pública, enseñanza, salud, servicios públicos) y caídas fuertes a principios de año con posterior tendencia a la recuperación en segmentos con comportamiento más cíclico (industria, construcción, comercio, transporte e intermediación financiera, entre otros) Se espera que estos últimos sectores sean los que más crezcan –en promedio— durante 2025?, aseguran economistas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en un informe oficial.

Esto significa que la gestión libertaria espera que los sectores más golpeados por la recesión y el reordenamiento de precios sean los que mayor crecimiento tengan para el periodo que comienza en los términos de una comparación interanual. Entre ellos se ubican dos sectores clave para el impulso de la economía por el enorme impacto que tiene sobre el resto de los rubros: la construcción y la industria manufacturera. 

Crecimiento y retrocesos por sectores

La paralización casi total de la obra pública que atravesó todo el 2024 provocó que la caída afrontada por las empresas constructoras haya sido del 28,5%. Desde el Ejecutivo se planea  incentivar a los inversores privados con medidas como, por ejemplo, las hipotecas divisibles. Por otro lado, el comienzo de un año electoral hace suponer que la gestión de Javier Milei dará marcha atrás con el recorte sobre los trabajos de infraestructura financiados por el Estado. 

La situación de la producción industrial no se diferencia demasiado de la que padece la construcción. El zig zag de las estadísticas de crecimiento de este rubro económico reflejó un escenario de avances y retrocesos durante todo el año. En tanto la retracción acumulada hasta noviembre fue del 11%.  

Más allá de las circunstancias y en contraste con lo que sucede en la actividad de las empresas constructoras, ya se pueden avizorar los pequeños pasos que está dando el consumo interno hacia una reactivación, principalmente en el ítem de los alimentos. Desde hace unos meses, los movimientos superan las cifras del año pasado en un 7%.

La realidad actual es otra para 5 de los 16 sectores que ya se encuentran viviendo hoy los escenarios que el resto espera para el 2025. Para la industria del petróleo, el sector agropecuario, la explotación de minería y, en menor medida, también la producción automotriz el balance anual dará números positivos. 

En cuanto a la fabricación y comercialización de vehículos, se espera que el nuevo periodo fiscal traiga un incremento de entre 7% y 9% de la producción y un 8% de las exportaciones. Por su parte, se pronostica que las ventas internas tengan un alza del 12% en comparación con este año que termina.