Una buena para Javier Milei: DBRS mejora la calificación de Argentina
La calificadora de riesgo DBRS, del grupo Morningstar, elevó la calificación de emisor en moneda extranjera y local a largo plazo de la Argentina del nivel “CCC” a “B” y al mismo tiempo confirmó la calificación de emisor en moneda extranjera y local a corto plazo de Argentina en “R-5”.
En cuanto a la tendencia de todas las calificaciones, eso es, qué puede pasar en un futuro próximo, DBRS la puso en estable lo que implica que puede seguir sin cambios. Si bien no se trata ni de Standard & Poor’s ni de Moody’s, las principales calificadoras internacionales, seguidas por Fitch, la novedad no deja de ser una señal positiva en términos de cómo evalúan en el exterior el devenir de la política económica, sus resultados y la performance del Gobierno en su conjunto. ¿Cómo explicó DBRS la mejora de calificación?
Según la calificadora, la suba de la nota refleja la mejora de las perspectivas macroeconómicas de Argentina y el fortalecimiento de la capacidad de pago del Gobierno. “La administración de Milei ha promulgado un gran ajuste fiscal este año, que se espera que resulte en el primer superávit fiscal de Argentina desde 2008".
La escala y el diseño de la consolidación, que se concentró en las primeras fases, han mejorado las perspectivas de las finanzas públicas, han reducido los riesgos de refinanciación en el mercado de bonos local y han actuado como ancla para la estabilización macroeconómica.
"La inflación mensual se redujo al 2,7% en octubre de 2024, una marcada disminución respecto del comienzo del año”, señala. Además, destaca que la eliminación del financiamiento monetario ha ayudado a restablecer la estabilidad de precios, incluso cuando el Gobierno ha recortado los subsidios que distorsionaban los precios relativos.
Desde el punto de vista político o de la gobernabilidad, la calificadora resalta que el hecho de que presidente Javier Milei sigue siendo popular a pesar de la profunda recesión económica en el primer semestre de 2024, sin embargo, advierte que las elecciones de mitad de período en octubre de 2025 serán importantes para las perspectivas, ya que el presidente apunta a aumentar su base legislativa y asegurar la agenda de reformas.
Por ende, la acción de calificación crediticia refleja mejoras en los componentes básicos de "Gestión y política fiscal" y "Política monetaria y estabilidad financiera".
Desde un punto de vista conceptual, DBRS explica que las calificaciones crediticias B (bajas) reflejan los importantes desafíos económicos y políticos que aún enfrenta Argentina: la falta de reservas es una vulnerabilidad clave para las perspectivas a corto plazo, sin reservas ni acceso a los mercados internacionales, Argentina corre el riesgo de no tener suficiente moneda fuerte para hacer frente a sus pagos de deuda externa.
Con relación al tipo de cambio de paridad móvil señala que también puede estar contribuyendo a la sobrevaluación del peso, lo que podría dificultar la generación de reservas.
“Si bien la economía tocó fondo en el segundo trimestre de 2024, el ritmo de la recuperación no está claro. El FMI prevé un crecimiento del PBI del 5% en 2025 y del 4,7% en 2026. Morningstar DBRS considera que el pronóstico es una base razonable, pero cree que existen riesgos importantes a la baja. Además, el historial de mala gestión macroeconómica de Argentina y los cambios extremos en la orientación de las políticas a lo largo del ciclo electoral pesan sobre las calificaciones crediticias”, sentencia.
Ahora bien, ¿Cuáles son los factores que influyen en la calificación crediticia? De acuerdo con los criterios y metodologías de DBRS las calificaciones crediticias podrían mejorarse si las medidas de política aumentan significativamente las reservas y restablecen el acceso a los mercados, y el compromiso político con las políticas que apoyan la estabilización macroeconómica se mantiene durante el ciclo electoral. “Las reformas que mejoran las perspectivas de crecimiento a mediano plazo también serían positivas para el crédito.
En cambio, las calificaciones crediticias podrían rebajarse si la dinámica de la deuda gubernamental o las condiciones de financiamiento se deterioran de tal manera que las probabilidades de una reestructuración de los bonos en poder del sector privado aumenten materialmente”.
En tal sentido, DBRS fundamenta la nueva calificación crediticia de Argentina en que la administración de Milei ha implementado un ajuste fiscal grande y rápido, y en que la corrección fiscal y la eliminación del financiamiento monetario han ayudado a controlar la inflación.
Pero no todos son aplausos. La calificadora advierte que los riesgos para las perspectivas fiscales siguen siendo altos, por lo que si bien esperan que la administración de Milei tome todas las medidas necesarias para mantener un presupuesto equilibrado, o cercano al equilibrio, en 2025, eventualmente se necesitarán medidas de consolidación permanentes para apuntalar la durabilidad del ajuste.
En materia monetaria, a pesar de los claros avances, la reducción duradera de la inflación sigue presentando un desafío de política importante. “La transmisión de la política monetaria es débil, algunos precios administrados aún requieren un ajuste al alza para alcanzar tasas de mercado y las negociaciones salariales en toda la economía podrían reforzar las presiones inerciales sobre los precios”.
Mientras que para DBRS el bajo nivel de reservas es una vulnerabilidad, dadas las grandes obligaciones cambiarias que vencen en los próximos años. Según sus cálculos, el diferencial cambiario ha disminuido desde su pico en julio, pero todavía ronda el 10%. En este contexto, el proceso de acumulación de reservas también plantea reparos. De modo que sin reservas ni acceso a los mercados internacionales, Argentina corre el riesgo de no tener suficientes divisas para hacer frente a sus pagos de deuda externa que suman 9.200 millones de dólares en 2025, incluidos pagos de 4.300 millones de dólares en enero y julio.
“En opinión de Morningstar DBRS, los riesgos para la sostenibilidad de la deuda son elevados. La deuda pública respecto del PBI aumentó al 155% en 2023, ya que la devaluación escalonada de diciembre provocó una marcada caída del PBI nominal en términos de dólares. Según el escenario base del FMI, la deuda respecto del PBI disminuirá al 91% en 2024, a medida que se revierta la sobre reducción del tipo de cambio efectivo real.
Morningstar DBRS considera que la cuestión más amplia de la calidad institucional en Argentina es un desafío crediticio. En muchos aspectos, la democracia argentina es bastante sólida: se celebran elecciones competitivas y justas con regularidad, se protegen las libertades civiles y políticas básicas y los medios de comunicación y la sociedad civil participan activamente en el proceso democrático.
Según los Indicadores de Gobernanza Mundial, Argentina tiene una puntuación relativamente buena en comparación con sus pares regionales en términos de Voz y Responsabilidad. Sin embargo, un desafío clave para la gobernanza es el Estado de Derecho. La confianza pública en la integridad del poder judicial y otras ramas del Gobierno es generalmente baja.
Además, consideramos que la previsibilidad de las políticas es débil, con cambios frecuentes y significativos en los marcos y configuraciones de políticas a lo largo del ciclo electoral. Los mayores riesgos relacionados con las políticas pesan sobre la Evaluación de los Bloques de Construcción del Entorno Político.