Presenta:

El Gobierno autorizó una suba que le pone presión al precio de los combustibles

La Secretaría de Energía y Minería fijó nuevos precios para biodiésel y bioetanol. Preocupación de las petroleras por la baja en las ventas, pero a la espera de aumentos en el surtidor.
Foto: Santiago Tagua/MDZ
Foto: Santiago Tagua/MDZ

La Secretaría de Coordinación de Energía y Minería de Argentina actualizó este martes los precios de biocombustibles que deben mezclarse obligatoriamente con naftas y gasoil, según lo establecido en las Resoluciones 2 y 3/2024, publicadas en el Boletín Oficial.

La medida podría derivar en un ajuste en los precios de los combustibles en los surtidores a partir de noviembre, luego de haberse registrado una leve baja del 1% promedio en octubre, motivada por la caída del precio internacional del petróleo.

Con esta actualización, el precio mínimo para la adquisición de biodiésel destinado a la mezcla con gasoil se fijó en 1.004.562 pesos por tonelada para las operaciones que se realicen en octubre y hasta que se publique un nuevo precio que lo reemplace. La normativa también establece que el plazo máximo de pago para el biodiésel será de siete días corridos a partir de la fecha de facturación.

En cuanto al bioetanol, Energía y Minería dispuso un precio mínimo de 670,564 pesos por litro para el bioetanol elaborado a base de caña de azúcar, mientras que para el bioetanol producido a partir de maíz, el valor quedó fijado en 614,596 pesos por litro. Al igual que en el caso del biodiésel, se estipuló un plazo máximo de pago, en este caso de 30 días corridos desde la emisión de la factura correspondiente.

El documento oficial destaca que estos valores fijados son los mínimos para la comercialización de biocombustibles en el mercado interno. En los considerandos de las resoluciones, la Secretaría subrayó su facultad para realizar ajustes en los precios en caso de que se detecten desfasajes entre los costos de producción y los precios de mercado, o si los precios establecidos generan distorsiones en el valor de los combustibles fósiles en el surtidor. Esta última consideración afecta tanto al bioetanol derivado de caña de azúcar como al de maíz.

Esta actualización en el precio de los biocombustibles se suma a otros factores que incrementan la presión sobre los precios de los combustibles en noviembre. Entre ellos, se incluye el impacto del aumento en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), establecido a finales de septiembre. Además, el ajuste mensual del 2% en el tipo de cambio del dólar y las fluctuaciones en el precio del crudo Brent —que experimentó un repunte a inicios de octubre pero se estabilizó hacia el cierre del mes— también inciden en los costos.

Con estas modificaciones, el gobierno argumenta que busca mantener equilibrados los costos de producción y evitar que haya impactos mayores en el precio de los combustibles para los consumidores finales, especialmente en un contexto de cambios en el mercado internacional de energía y ajustes económicos internos.

Desde las petroleras no se animan a dar una cifra, pero en noviembre los combustibles podrían subir al menos un 5% en un contexto de preocupante caída en las ventas en los surtidores. Según datos de la Secretaría de Energía, las ventas de combustibles se desplomaron más del 11 por ciento.