Presenta:

El Banco Central Europeo recorta las tasas de interés ante una economía que no levanta

El organismo monetario de la eurozona observa con cuidado lo que ocurre en Medio Oriente por el impacto en los precios del petróleo y las elecciones en EE.UU., por la posible imposición de aranceles.
El Banco Central Europeo ve una economía debilitada, alejándose del rebrote inflacionario, lo que profundiza la baja de las tasas de interés. Foto: shutterstock
El Banco Central Europeo ve una economía debilitada, alejándose del rebrote inflacionario, lo que profundiza la baja de las tasas de interés. Foto: shutterstock

Por tercera vez en el año el Banco Central Europeo (BCE) bajó este jueves las tasas de interés de referencia, una medida que reconoce que se despejan los temores de un recalentamiento de la inflación, aunque también supone que la economía no logra tomar mayor dinamismo. 

En esta ocasión, el recorte fue de un cuarto de punto, lo que lleva el tipo de interés que el BCE paga por los depósitos de los bancos a 3,25% anual. Los analistas estiman que la tendencia se profundizará en los próximos meses, al punto que los mercados descuentan casi por completo que hasta marzo de 2025 habrá tres recortes adicionales. 

Éste es el primer recorte consecutivo de los tipos de interés desde 2011, y supone un cambio de enfoque importante del Banco Central Europeo, que pasó de buscar una reducción de la inflación a bajar las tasas para proteger el crecimiento económico. 

"Creemos que el proceso desinflacionario está bien encaminado y toda la información que recibimos en las últimas cinco semanas iba en la misma dirección: hacia abajo", señaló Christine Lagarde, presidenta del BCE, en conferencia de prensa.

Pese a ello la economista francesa no anticipó futuras medidas, sin embargo, Reuters dio cuenta de cuatro fuentes cercanas al tema que dijeron que es probable que haya un cuarto recorte en diciembre, a menos que los datos económicos o de inflación mejoren en las próximas semanas.

En el horizonte aparecen las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y la amenaza latente de imposición de nuevos aranceles a productos importados si finalmente Donald Trump es elegido presidente.

Al respecto, Lagarde destacó que cualquier obstáculo al comercio tendría un "efecto negativo" para Europa. "Cualquier restricción, cualquier incertidumbre, cualquier obstáculo al comercio es importante para una economía como la europea, que es muy abierta", apuntó, añadiendo que el BCE también estaba "muy atento" a los posibles movimientos de los precios del petróleo relacionados con el conflicto de Oriente Medio.

Pero aún en ese escenario, la titular del Banco Central Europeo remarcó que el organismo no esperaba una recesión en este momento y que seguía trabajando con el supuesto de que la economía experimentaría un "aterrizaje suave" (soft landing), que en el lenguaje de los economistas se refiere a un crecimiento lento o menor al esperable, aunque siembre en terreno positivo.