Números rojos en los mercados de Estados Unidos
A pesar de que la tasa de desempleo en Estados Unidos durante enero fue de 3,4%, la más baja en 52 años y medio, los mercados reaccionaron algo nerviosos ante el aumento de pedidos de subsidios por desempleo, lo que marca los niveles de despidos.
Aunque a niveles muy bajos, las solicitudes iniciales de desempleo aumentaron a 211.000 la semana pasada, por encima de las expectativas de 192.000. Fue el mayor aumento desde octubre.
Por este motivo, las bolsas en Wall Street cerraron en rojo, todas con caídas superiores al 1,5%. El índice Dow Jones cedió un 1,65%, el S&P arrojó un saldo negativo de 1,84% y el índice Nasdaq bajó un 2,05%.
Detrás de esta sobre reacción, está el aumento de medio punto porcentual en las tasas de interés en marzo, consecuencia de los sólidos datos económicos.
En su testimonio semestral ante el Congreso esta semana, el presidente de la Fed, Jay Powell, dijo que el banco central de Estados Unidos estaba dispuesto a volver a subir las tasas de interés de manera más agresiva, pero enfatizó que "no se había tomado ninguna decisión".
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a dos años, que son más sensibles a la política monetaria, cayeron al 4,91%, mientras que los bonos a 10 años cayeron al 3,9%.
Las acciones europeas también tuvieron problemas. El Stoxx 600 cerró con una caída del 0,2%, el Dax alemán se mantuvo igual y el CAC 40 francés perdió 0,1%. En tanto el FTSE 100 de Londres cerró con una caída del 0,6%.
En tanto, el barril de petróleo WTI cayó 1,5% y se negoció en U$S 75,50, mientras que el Brent se contrajo 1,4% y se pactó en US$ 81,50.



