Arduas negociaciones

Argentina y el FMI llegan a un acuerdo por el programa de 2022

El país logró avanzar en un entendimiento con el organismo financiero multilateral por las metas de todo el 2022. Es un paso adelante pero ahora la pulseada se traslada al número final de reservas que deberá acumular el país, con impacto de la sequía, la guerra en Ucrania y la moratoria previsional.

Carlos Burgueño
Carlos Burgueño lunes, 13 de marzo de 2023 · 08:06 hs
Argentina y el FMI llegan a un acuerdo por el programa de 2022
El ministro de Economía, Sergio Massa, y la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, todavía no se ponen de acuerdo en cuál es el impacto final de la sequía y la suba de la energía por la guerra en Ucrania. Foto: Ministerio de Economía

Luego de 15 días de negociaciones en Washington y, vía Zoom desde Buenos Aires; el Ministerio de Economía y el staff técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegaron ayer por la noche a un acuerdo final sobre el ejercicio 2022.

Para el organismo financiero internacional, Argentina logró aprobar las tres metas pactadas en el acuerdo de Facilidades Extendidas firmado el 25 de marzo del año pasado, con lo que se le recomendará desde el cuerpo técnico que fiscaliza al país y que comanda el director interino para el Hemisferio Occidental, Nigel Chalk, que el Board apruebe el primer tramo del acuerdo.

Si ahora todo sale como esperan las partes, la próxima semana el Board le dará el aval final a lo recomendado por el staff técnico y el 2022 tendrá tilde verde. Con esto Argentina logrará el desembolso pactado en el acuerdo firmado por Martín Guzmán por unos US$5.200 millones; se le pagarán al propio Fondo en tiempo y forma los vencimientos que deben liquidarse antes que termine marzo y que llegan a los US$3.500 millones de un total de casi 19.850 millones de dólares que habrá que pagarle al FMI este año y se reforzarán (algo) las complicadas reservas del Banco Central. 

Tira y afloje

Los anuncios sobre el acuerdo a nivel técnico se conocerán en horas, y se espera que, junto con el aval haya una carta de recomendación de la propia Kristalina Georgieva para que el Board apruebe el Facilidades Extendidas 2022. Al menos eso fue lo que la directora gerente del FMI le prometió al propio Sergio Massa en la reciente cumbre del G-20 de ministros y presidentes de bancos centrales de la India, en la que ambos compartieron protagonismo. 

La buena noticia sobre el aval viene acompañada por un compromiso mutuo. Las partes se tomarán un tiempo más para determinar dos números complicados: por un lado, el monto real de la pérdida de ingreso de divisas que el país sufre por la sequía y las consecuencias de la guerra en Ucrania por el mayor costo de las importaciones de energía. Estos dos factores le impedirán cumplir con la promesa firmada en acuerdo de Facilidades Extendidas original, de alcanzar los US$7.200 millones de reservas para marzo (y unos US$9.800 millones para todo el 2023).

Por el otro, el monto real calculado sobre el impacto fiscal que tendrá la moratoria previsional sobre la meta de déficit fiscal de 1,9% pactado para todo el ejercicio.

Reservas al límite

Sobre el primer capítulo, para Argentina el monto que debe tener en cuenta el organismo es de unos 4.900 millones de dólares como consecuencia de los daños a la economía argentina en el 2022, por la decisión de Vladimir Putin de invadir Ucrania; medidos por el costo del alza en los combustibles que debió pagar el país para poder funcionar.

A esto se debe sumar el efecto de la sequía, un número que, según el propio Ministerio de Economía no será menor a los US$4.000 millones en pérdidas de ingresos. El FMI reconoce los dos factores y, de hecho, ya no tomará en cuenta las metas firmadas sobre el nivel de reservas a acumular.

Pero, según se supo desde Washington no está de acuerdo con el monto del impacto de los dos factores sumados. Por esto, y como aún hay tiempo para llegar a un acuerdo, el número final del impacto de ambos factores sobre la economía argentina deberá esperar algunos días más hasta conocerse.

Sobre el impacto de la moratoria, el FMI y Argentina tampoco terminan de ponerse de acuerdo. Argentina promete que el costo no superará el 0,3% aproximado sobre PBI, que será un incremento en el gasto diluido en el tiempo y que recién para el próximo año tendrá cierta influencia. Argentina afirma además que el incremento en la recaudación por la mejora en la economía, el alza en las tarifas de servicios públicos que se aplicará en 2023 y la evolución controlada del gasto en niveles actuales hará que el incremento del impacto de la moratoria aprobada por el Congreso este mes se diluya. El FMI duda y esperará a conocer datos técnicamente más concretos. 

En ambos capítulos, se espera que el acuerdo final sobre como seguirá el 2023 y cuáles serán las metas y objetivos para este ejercicio podrán anunciarse luego del próximo encuentro entre Sergio Massa y Georgieva, programado para la segunda semana de abril en Washington, cuando ambos se crucen en la Asamblea Conjunta de Primavera del FMI y el Banco Mundial que se concretará, como siempre, en la sede del organismo.

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