La grieta económica entre Cristina y Alberto, que quedó al descubierto en el discurso
En un mensaje con claras intenciones de acercarse a Cristina Fernández de Kirchner y recuperar cierta centralidad en el poder del oficialismo, en lo que es el capítulo económico -y con mucha diplomacia- el presidente Alberto Fernández expuso un tema clave que lo diferencia de la vicepresidenta.
Fue al defender a rajatabla la búsqueda del equilibrio fiscal como horizonte, asegurando incluso que lo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en esta materia, se trató de un logro de la negociación y no la aceptación de una política de ajuste.
El presidente habló también del tema de la "bomba" financiera, acusando a la oposición; y relativizó la inflación y sus efectos políticos. Obviamente, ponderó los datos de la economía real que le son favorables.
Guiño a los mercados
Sobre el tema fiscal, Alberto Fernández abrió el período ordinario de sesiones ante la Asamblea Legislativa y aprovechó la ocasión para enviar algunas señales importantes para el mercado. Se refirió a la negociación con el FMI, el déficit fiscal, la deuda en pesos y las reservas internacionales, en momentos en que los agentes financieros analizan el desempeño del Banco Central en medio de la sequía que azota al país, la más importante en 60 años.
"A pesar de los cataclismos tantas veces anunciados, continuamos ordenando nuestra economía. Lo estamos haciendo con el esfuerzo de todos y todas en el gobierno, pero quiero señalar y agradecer aquí el compromiso de Sergio Massa, quien dejó la Presidencia de esta Cámara para venir a sumarse a la compleja tarea de conducir el Ministerio de Economía", señaló el mandatario.
Sobre el tema fiscal, y promediando su discurso de dos horas de apertura de las 141° Sesiones Ordinarias del Congreso, el jefe de Estado afirmó que "no necesitamos al FMI para saber que debemos lograr el equilibrio fiscal. No podemos persistir con políticas que generan déficit en nuestras cuentas públicas. Porque, aunque no sea factible alcanzar ese objetivo de la noche a la mañana, el equilibrio fiscal debe ser nuestro horizonte", enfatizó.
El debate sobre el déficit fiscal había sido, en el primer trimestre del 2022, el tema económico que comenzó a distanciar primero al kirchnerismo con el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán, lo que derivó en su posterior renuncia; y luego a Alberto Fernández con Cristina Fernández de Kirchner sobre el manejo de la política fiscal y las contracciones del gasto público.

Kirchnerismo y déficit
Fue también lo que provocó la salida de Máximo Kirchner de la presidencia del bloque oficialista y la reacción negativa posterior de La Cámpora con toda la gestión oficial.
De hecho, fue Cristina Fernández de Kirchner quién dijo en medio del conflicto con el Presidente y su gestión el 20 de junio del 2022 en un acto político en Avellaneda, que "el déficit no es necesariamente causante de la inflación, pero Estados Unidos tiene la maquinita para imprimir dólares y varios portaaviones".

Hizo luego otra mención al caso unos días después, el 2 de julio del 2022, confirmando y dando cuenta de una reunión que el 22 de junio había mantenido en su domicilio particular con Carlos Melconian, en esos días, comentando a todos los políticos importantes del país un plan que había elaborado ya con la Fundación Mediterránea.
Luego, en otra reunión con partidarios aseguró que "está claro que no piensa como yo, ni yo pienso como él, pero me gusta escuchar a todos", relató la exjefa de Estado, y contó: "Sí, tuvimos una coincidencia en la economía bimonetaria, que para mí es el problema principal de la inflación, él (Melconian) piensa más parecido a Guzmán con el déficit fiscal, pero opiniones son opiniones".



