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Cómo funciona la industria que genera dólares y empleos a Mendoza

El programa que busca incentivar las inversiones audiovisuales en Mendoza ya recibió catorce propuestas por unos $1800 millones. Crece la posibilidad de exportar y de que producciones nacionales y extranjeras lleguen a la provincia como otra forma de incentivar el empleo.
Foto: Prensa Gobierno Mendoza
Foto: Prensa Gobierno Mendoza

De a poco, Mendoza comienza a posicionarse como un nuevo polo de la industria audiovisual dentro de Argentina. Aunque se trata de un desafío con la mirada en el largo plazo, ya existe un movimiento importante que podría potenciarse a partir del programa que busca alentar las producciones al reintegrar el 40% de la inversión de cada proyecto.

En este contexto, a partir de una ley sancionada a fines del año pasado e impulsada en conjunto por los sectores privado y público, se realizó la primera convocatoria de Mendoza Audiovisual que prevé destinar $500 millones para fomentar inversiones. Así, en dos semanas, el programa consiguió 14 proyectos nuevos con una inversión total de $1.822.980.352.

El llamado cash rebate o reembolso en efectivo que propone el programa del Ministerio de Economía y se inscribe en el programa Mendoza Activa, busca posicionar a Mendoza como un centro de la industria audiovisual con fines tan diversos como el cine, la televisión, la publicidad y el streaming; entre otros formatos. 

En concreto, el Programa reintegra el 40% de la inversión que se realiza en una producción a partir de un monto mínimo de inversión de $40 millones y de un máximo de $250 millones. Es importante acreditar que la mitad de esos fondos se ejecutan e invierten en la Provincia.

Desde la Cámara Mendocina de Productores Audiovisuales (CAMPA) expresaron que este beneficio hace que proyectos audiovisuales que cuentan con financiamiento, pero les falta una parte, se decidan por filmar en Mendoza.

Atracción de capitales

El resultado no sólo se ve en fuentes de trabajo de todo tipo asociadas a las producciones, sino también en un crecimiento de la cantidad de escuelas de cine, así como en la posibilidad de no sólo de exportar los productos sino también de atraer –como ya ha comenzado a suceder- a productores extranjeros o nacionales a la provincia.

Marcelo Ortega, presidente de Film Andes –precursora en la provincia-, expresó que el beneficio que otorga el Estado es una pata muy importante para el fomento de la actividad pero que no es la única. En este sentido, mencionó la importancia de la existencia de recursos humanos, la capacidad instalada con relación al equipamiento y el ambiente favorable a la industria. Es decir, que sea sencillo obtener los diversos permisos para filmar en la vía pública o lo que necesite cada producción.

La CAMPA está integrada por nueve productoras locales: Frontera Films, Juan Pablo Astié, Rio Films, Epika Films, Daniel Jatib, Érase Una Vez en Cuyo, Mimesis, Andrea A. Puebla y Vlexus. Desde esta entidad destacaron que, además de otorgar beneficios económicos, Mendoza tiene otras ventajas comparativas en comparación con otras provincias.

Un claro ejemplo de esto puede verse en los beneficios que, en su momento, dio San Luis para la industria. Algo que no prosperó del todo debido a la falta de las otras patas como recursos humanos y desarrollo diverso que sí poseen los mendocinos. La existencia de al menos tres facultades de cine que este año han logrado una gran convocatoria de alumnos es un importante indicador.

Generación de empleo

La entidad explicó que en todo el mundo la industria se mueve a partir de incentivos fiscales por parte de los gobiernos, debido a que se trata de una actividad que derrama hacia los más diversos sectores de la economía, al mismo tiempo que moviliza una importante cantidad de dinero y contribuye a promocionar la marca Mendoza.

Una característica de la actividad que destacó Ortega es que está regulada y es cien por ciento en blanco. “Tiene más de 200 perfiles profesionales que pueden intervenir y van desde la ‘alfombra roja’ hasta los relacionados con logística, catering, turismo, maquillaje, soporte técnico y muchos otros” definió Ortega. Es que no sólo actores, productores, camarógrafos o técnicos forman parte de los proyectos sino que también pueden intervenir desde abogados o contadores hasta carpinteros o músicos, por ejemplo.

En cuanto a la cantidad de personas que emplean las producciones, es variable en función de su tamaño, y también si se filma en su totalidad en una misma locación. No obstante, de mínima pueden dar trabajo a más de 50 personas y llegar a 250. Hay que tener en cuenta que cualquier producto audiovisual no sólo se hace con la parte de producción, sino que también tiene etapas de pre y posproducción.

Desde la CAMPA, agregaron que las producciones que están pensadas para este año gracias al reintegro del programa se van a generar más de 400 empleos temporarios. El objetivo es que se conviertan en fijos si las producciones continúan y dan el ejemplo de la Ciudad de Buenos Aires –la otra provincia con un sistema similar- que tiene pleno empleo en el sector audiovisual.

Primeros brotes

El presidente de Film Andes comentó que se están plantando las primeras cepas para hacer crecer a la industria. Si bien tanto él como los integrantes de la cámara mencionaron antecedentes importantes en la producción audiovisual de Mendoza (Siete años en el Tibet, Road July, Algunos días sin música), así como la creación del clúster audiovisual en 2015, expresaron que los beneficios fiscales o el soporte estatal es una herramienta clave.

“En todo el mundo, el audiovisual tiene ayudas del Estado, que van desde devolución de impuestos hasta diversos incentivos”, expresaron desde la CAMPA. Agregaron que la industria se podrá consolidar a partir de la continuidad de este tipo de políticas que, por otra parte, diversifican la matriz productiva.

En este sentido, Ortega destacó que –con apoyo estatal como el actual- el desafío que ya comenzó pasa por lograr una masa crítica local, profesionalizar todavía más al sector y generar capacidad instalada con estándares internacionales desde lo tecnológico.