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El mercado parece haberle perdido el miedo a los bancos centrales: ¿se están equivocando?

En el ambiente financiero mundial se respira cierto alivio en cuanto al futuro accionar de los bancos centrales. Pareciera que las caras de terror se desvanecieron. Como si no sólo no esperaran más subas de las tasas, sino que, al contrario, ya empezarán a bajar. El próximo martes, un dato clave.
Foto: Noticias Argentinas
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Analistas e inversores parecen haberle perdido el miedo a los jerarcas de los dos principales bancos centrales del mundo, la Reserva Federal de EE.UU. (FED) y el Banco Central Europeo (BCE), en su lucha anti-inflacionaria. Sin embargo, por el accionar de los inversores y los fondos está claro que aún continúan sumamente pendientes de sus decisiones, gestos y manifestaciones, sobre todo, de Jerome Powell y Christine Lagarde, titulares de la FED y el BCE, respectivamente.

En el último tiempo gran parte de los analistas internacionales viene insistiendo en esta pérdida de temor a los banqueros centrales. Claro que detrás de esta visión cabría reflexionar qué están pensando los analistas. Al respecto, caben dos escenarios: que los inversores ya descontaron la actuación de los banqueros centrales, o que su optimismo se basa en que prevén ya recortes de las tasas de interés a finales de año, amén de que Powell y Lagarde procuren mostrarse lo más agresivos posible.

Aunque Powell en sus últimas apariciones públicas dio una de cal y una de arena, mostrándose más contemplativo, al insistir en que la inflación se desacelera y al mismo tiempo señalar que serán necesarias más subas de tasas. 

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos.

La enseñanza de Hollywood

Por ello, repercutió mucho en el ambiente de Wall Street la visión del director de Markets.com, Neil Wilson, que recurriendo a una clásica comedia de terror de los ’80, Gremlins, que tuvo como productor a Steven Spielberg, ilustró el momento actual.

Wilson dijo que los bancos centrales han cambiado de modo, han pasado del modo gremlin en la lucha contra la inflación al modo mogwai (en la película un inofensivo mogwai llamado Gizmo se convertía en un monstruo gremlin por comer a deshoras, situación que empeoraba al mojarlo).

¿Qué dice Wilson? Que los banqueros centrales ya no quieren parecer monstruos y, en su lucha contra la inflación, comenzaron el año mucho más amables pese a que siguen con sus advertencias. De todos modos, Wilson advierte que si se expone a Gizmo a más inflación, habrá gremlins por doquier.

El analista destaca que, en lugar de prestar demasiada atención a lo que la FED dice que va a hacer, hay que pensar en cómo podría reaccionar ante una mayor inflación, por lo que hay que fijarse en los datos. Wilson sostiene que la FED depende ahora totalmente de los datos.

Es más, el propio Powell afirmó en su última comparecencia que la realidad es que van a reaccionar a los datos y que la FED podría tener que subir las tasas más de lo que el mercado está descontando.

La fecha clave

¿Dónde hay que poner el foco, entonces? En el próximo martes 14 cuando se conozca el IPC de enero de Estados Unidos (curiosamente el mismo día que el INdEC difundirá el dato de inflación minorista que tanto inquieta al Gobierno de Alberto Fernández). En el caso de Estados Unidos, el mercado espera una nueva caída de la tasa de inflación anual al 6,2% tras el 6,5% de diciembre y el 7,1% de noviembre.

En lo que respecta a la inflación subyacente o núcleo, en diciembre cayó al 5,7% desde el 6% de noviembre. Para enero, se prevé un descenso hasta el 5,5%.

El mercado estará muy atento al dato de inflación en EE.UU. de enero por lo que sí hay indicios de un nuevo salto inflacionario, es probable que el mercado responda muy negativamente.

Por lo pronto, sobre el cierre de la semana pasada se supo que el Banco Central de Suecia (Riksbank) aplicó una suba de la tasa de interés en 50 puntos básicos al 3%, el nivel más alto en 15 años, con el fin de contrarrestar la elevada inflación, y avisó que es probable que siga con el endurecimiento monetario en los próximos meses.

El Riksbank señaló que los bancos centrales de todo el mundo han subido rápidamente las tasas para bajar la inflación y  hasta el momento, la economía global ha probado ser relativamente resistente a los precios y tasas al alza. Sin embargo, remarcó que este año la actividad económica global se reducirá. El banco central sueco espera que con esto y con la reciente baja de los precios de la energía se contribuya a un claro descenso en la inflación en el futuro.

Cabe recordar que el Riksbank elevó las tasas por primera vez en dos años en abril del 2022, situando el precio del dinero valores positivos por primera vez desde 2014, y desde entonces ha encadenado varios incrementos consecutivos, al igual que han hecho otros bancos centrales.

Es que la situación en Suecia no es distinta que la del resto del mundo. Allí la inflación se mantiene en niveles elevados, tanto que en diciembre pasado el dato superó incluso las expectativas del mercado y se situó por encima del 10% debido a los precios de la energía, aunque sin contar éstos sigue siendo alta y al alza, remarcó el Riksbank.