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La mala noticia económica que va a opacar el Mundial de Messi

Cada cuatro años, hay un sector que espera su boom de ventas. Es el de los televisores. Sin embargo, este año la situación es complicada por el cepo al dólar. No hay abastecimiento de kits importados para armar aparatos para las fábricas locales y el stock de unidades terminadas es bajo.
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Este será, seguramente, el último mundial de Lionel Messi. La selección está pasando por un gran momento futbolístico y sus chances para llegar a lo más lejos son muchas. El torneo se va a jugar en una país exótico, que nada en dinero, por lo que preanuncia un espectáculo único. Sin embargo, no todas son buenas noticias.

Cómo sucede cada cuatro años, cada vez que se disputa una la copa del mundo, hay un producto estrella: los televisores. Es el momento en que las casas de electrodomésticos tienen un boom de ventas que supera cualquier otro evento.

Sin embargo, este año, el panorama se ve complicado.

La falta de dólares, que obligó a restringir las importaciones de todo tipo, tendrá un impacto negativo en el sector.

En 2018, durante el anterior Mundial, se vendieron más de 3 millones de aparatos, el doble que un año normal. Para 2022 será difícil llegar a ese número.

Aunque los comerciantes y fabricantes manifiestan, en público, su optimismo, en privado, reconocen la difícil situación.

En las ensambladoras de Tierra del Fuego están trabajando sin stock de productos terminados. Lo que se produce, se despacha. Esto quiere decir que todo el inventario que hay está en los comercios minoristas.

Por otro lado, el abastecimiento de kits importados para armar televisores está restringido y va a ser difícil que se restablezca en el plazo que queda hasta noviembre. Hay que tener en cuenta que los equipos que salen de las fábricas fueguinas tienen un alto porcentaje de piezas importadas y las que se le agregan en el país también tienen insumos del exterior, por lo que su suerte está condicionada a los dólares que logren conseguir del Banco Central.

En la provincia sureña hay mucha preocupación, tanto en el rubro de televisores como de celulares y autopartes, porque la falta de insumos no permite mantener un ritmo de producción que cubra la demanda.

En este contexto de alta inflación y con un dólar en alza, la gente se vuelca al consumo de cualquier bien. Los productos electrónicos son unos de los más buscados.

Con poca oferta y alta demanda, los precios suben a un ritmo mayor. En algunos productos, en los últimos días, se registraron incrementos de más de 20%.

La demanda también está incentivada por la posibilidad de pagar en cuota, tanto con los planes de los propios comerciantes como los oficiales Ahora 12 o más.

El otro aspecto es que por el efecto mundial, los televisores que suelen venderse en esta época son los más grandes y los más avanzados tecnológicamente. Pero, esta vez, la oferta va a estar limitada por la imposibilidad de importar esos equipos de última generación.

Esto hará el negocio no sea tan atractivo para los comerciantes ya que la mayor rentabilidad está en este segmento. La demanda para comprar televisores estándar no crece de la misma manera en estos períodos y, ante la difícil situación económica, habrá que esperar cuánta gente estará dispuesta a pagar productos sin un diferencial tecnológico y, para colmo, muy caros.