El dramático diagnóstico de un empresario sobre el futuro económico

El dramático diagnóstico de un empresario sobre el futuro económico

"El país está fundido", la frase pertenece a un empresario automotriz. En medio de la negociación para que las terminales le presten al Gobierno Nacional u$s150 millones para no parar la actividad del sector, señala que no hay dólares para sostener la economía.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

La última semana fue muy ajetreada para las automotrices. Desde hace días vienen negociando con el Gobierno Nacional un acuerdo para garantizar que los autopartistas tengan los dólares necesarios para importar insumos y mantener el suministro de piezas para las terminales.

Esto se debe a la falta de divisas que hay en el Banco Central, un problema que afecta a todas las industrias, pero la automotriz, por su peso económico, adquiere mayor preponderancia.

Con este escenario, las perspectivas no son buenas y eso quedó reflejado en el dramático diagnóstico que trazó un ejecutivo que participa de esta negociación.

El país está fundido. No hay dólares para nada. Los funcionarios dicen que hay divisas para la producción, pero no es así. No nos pueden asegurar que tengamos los dólares para mantener la producción y no sabemos si en un par de meses vamos a tener las plantas trabajando al ritmo actual o vamos a tener que recortar la producción” dijo el directivo a MDZ.

El problema radica en que los autopartistas no tienen las divisas necesarias para importar lo que se necesita para aumentar la producción, como se espera para este año. Eso hace que no estén en condiciones de abastecer a las terminales de autos.

Por este motivo, el Gobierno Nacional le pidió a las automotrices que sean ellas las que financien los dólares que se requiere para esa producción incremental, tal como informó MDZ días atrás. El malestar en las empresas es grande por el nivel de incertidumbre con el que se trabaja.

La idea es que las divisas que las terminales necesitan, para importar vehículos, se desvíen para los autopartistas y que las multinacionales posterguen los pagos al exterior a sus proveedores.

El monto en cuestión es de u$s150 millones que equivale a la demanda de dólares del sector autopartista para aumentar un 25% la producción este año. 

“La situación es muy seria. No sólo para las automotrices, para todas las industrias. Si nos están pidiendo que nos hagamos cargo de 150 millones de dólares, qué va a pasar con el resto de los sectores. Nadie sabe si es esto sólo lo que no pueden cumplir. En un país fundido, todo es incierto. Lo que se está tratando en este momento es mantener las plantas produciendo que es lo que debería ser responsabilidad del Gobierno, pero lo estamos haciendo las terminales porque, evidentemente, no estamos teniendo el apoyo que necesitamos del Gobierno”, agregó. En ese sentido, mostró su preocupación por lo que puede pasar en el segundo semestre, estacionalmente un período con menor disponibilidad de divisas

Los autopartistas importan anualmente unos u$s600 millones. Un 25% de incremento esperado equivale a esos u$s150 millones. Como el Banco Central no tiene las reservas suficientes para atender esa demanda, quiere que las terminales se hagan cargo de ese monto postergando sus pagos al exterior.

La discusión está centrada en cuánto sería el tiempo que deberían financiar al Estado por ese monto.

Todavía no está definido porque tiene que surgir de un cálculo complejo. Eso dependerá de a cuánto equivalen esos u$s150 millones en importación de 0km. Por ese motivo, entre lunes y martes, los funcionarios del Central se reunirán con cada empresa por separado para determinar el monto de cada una.

“Lo que hay que aclarar es por cuánto tiempo deberíamos financiar el monto de dólares que no nos van a dar para importar vehículos. No está definido, pero pueden ser cerca de 30 días” explicaron desde otra empresa.

Lo que quiere el Gobierno es que esa demanda de dólares de las terminales se “patee” por 180 días, lo que implica que las empresas se tengan que hacer cargo de cómo financiarlo.

De esta manera, el Banco Central logra seis meses de margen para liberar los dólares.

Esta semana es el plazo límite para llegar a un acuerdo en los próximos días ya que, de lo contrario, se corre el riesgo de que se paralice la producción. Muchos autopartistas, que tienen menos respaldo económico que las fábricas multinacionales, están trabajando con el un stock limitado de piezas.

Fue por esta situación que la asociación que las agrupa (AFAC), en conjunto con los fabricantes de ADEFA y el gremio del SMATA enviaron una carta al Gobierno nacional alertando la gravedad de la situación.

Pero no es ese sólo el problema. Desde algunas empresas advierten que la gravedad por el faltante de dólares no es una cuestión momentánea y estiman que puede no solucionarse con este acuerdo puntual.

“Lo que quieren que financiemos son 150 millones de dólares. Por ahora es esto, aunque no sabemos más adelante. Como está la situación, me parece que tiene todas las chances de que este pedido se va a repetir” reconoció un ejecutivo de otra empresa.

También hay preocupación por las dificultades que tienen para que el Gobierno les otorgue los permisos para importar 0km que vienen demorados. Este es otro de los temas que están en la mesa de discusión.

“Nos tienen que garantizar que vamos a poder importar vehículos a un ritmo más normal. No tiene sentido que nos pidan que nos hagamos cargos de financiar nuestras importaciones para que puedan utilizar esos dólares para los autopartistas y después tampoco podamos importar. No vamos a estar financiando una operación que no nos dejan hacer. Todo es muy desprolijo”, se quejaron en otra terminal.

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