Naftas y diésel: de Precios Justos a precios desbocados en los surtidores

Naftas y diésel: de Precios Justos a precios desbocados en los surtidores

Las subas establecidas para los combustibles son muy diferentes de acuerdo a la variedad. El gasoil aumentó por encima de la inflación afectando especialmente al transporte de cargas y la logística. Subas que llegan al 120% en lo que va del año.

Carlos Boyadjian

Carlos Boyadjian

El mercado de combustibles en la Argentina tal vez sea, junto con el mercado de la salud, el que mejor expresa aquello de la "larga mano del Estado", prácticamente definiendo los precios de venta al consumidor.

Lo hace interviniendo en algunos costos de producción, como por ejemplo el valor de los biocombustible. Según la normativa vigente rige un corte obligatorio del 5% del gasoil con biodiésel y del 12% para las naftas, con bioetanol. Pero hay que recordar que en junio ante la crisis por el faltante de gasoil en el país en la época de siembra del trigo, el Gobierno decidió un incremento por 60 días del corte del gasoil dl 50%, pasando del 5% al 7,5% para para "acelerar" la oferta la oferta en el mercado.

También interviene cambiando el componente impositivo, al punto que hay un fuerte atraso en los aumentos previstos por ley del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (IDC) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), lo que incide en los costos de las petroleras y los precios en surtidor en momentos en que recrudece la inflación. 

Además, privilegia unos segmentos del mercado por sobre otros; autoriza o frena subas de los precios en surtidor y ahora también "negoció" con las petroleras la incorporación al programa Precios Justos.

El colmo del gasolero

Pero la nota destacada de las últimas horas es que mientras las naftas aumentaron en promedio un 66% en lo que va del año, frente a un piso de 82% de la inflación acumulado a noviembre, el diésel o gasoil se movió entre 90 y 120%, según las variedades común y premium.  

La última novedad en el mercado de combustibles fue el acuerdo alcanzado el pasado 27 de noviembre entre las principales petroleras y el Ministerio de Economía, que conduce Sergio Massa, a través de la Secretaría de Energía y su titular Flavia Royón. Acordaron un cronograma de subas para los próximos cuatro meses con tres incrementos de 4% mensual en diciembre, enero y febrero y uno de 3,8% en marzo.

La nota destacada de las últimas horas es que mientras las naftas aumentaron en promedio un 66% en lo que va del año, frente a un piso de 82% de la inflación acumulado a noviembre, el diésel o gasoil se movió entre 90 y 120%, según las variedades común y premium.  

El Gobierno había propuesto un 3,5% de aumento para marzo de 2023 pero desde las compañías privadas, YPF, Raízen (Shell), PAE (Axion) y Trafigura (Puma) buscaban algún nivel superior en vista de los aumentos en el precio internacional del crudo, los impuestos y la variación del tipo de cambio. Finalmente, se convino un incremento del 3,8% para cerrar el primer trimestre de 2023.

El ministro Sergio Massa acordó un cronograma de ajustes mensuales de los combustibles por debajo de la inflación esperada para los próximos cuatro meses.

Lo que busca el Gobierno con este acuerdo es moderar los incrementos relativos al costo de la logística, que de alguna manera empuja a todos los sectores productivos de bienes y servicios e incide en la inflación. Así, el tope el 4% mensual pretende ser un ancla para la inflación.

Precios por el ascensor

En algún sentido es un ancla pero también les garantiza aumentos mensuales en los próximos cuatro meses. Hasta ahora en lo que va del año el Gobierno había autorizado cinco aumentos, en febrero marzo, mayo, octubre y noviembre, sumando ahora el de diciembre. Ahora, las petroleras tendrán cuatro aumentos de acá a marzo próximo.

El gasoil es el principal costo para el transporte de cargas y ya suma más del 95% de suba en los primeros diez meses del año.

Según los últimos datos de la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), entre enero y octubre el costo del gasoil registra un alza del 95,5%, 19 puntos porcentuales por encima de la inflación del mismo período. Además, desde FADEEAC sostienen que el combustible es el principal costo de la actividad transportista, capturando entre el 33% y el 36% del transporte de cargas de larga distancia.

Tomando los aumentos de diciembre el gasoil subió un 90% desde enero pasado, pero trepa a casi 120% en su variedad premium. En contraste, la nafta súper subió 66% y la premium el 77% en lo que va del año.

Las petroleras argumentan que el diferencial con el diésel se debe a que para su destilación se requieren mayor cantidad de componentes importados, en un escenario de fuerte suba del tipo de cambio, y el alza de los commodities energéticos a nivel global por la guerra en Ucrania. 

En cuanto al tipo de cambio, desde que Sergio Massa asumió el cargo hace cuatro meses, el oficial aceleró las minidevaluaciones (crawling peg) y moviéndose en línea con la inflación a un ritmo de 26% desde agosto. Y todo eso, claro, va a precios.

 

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