Las razones por las que el Gobierno no subirá los impuestos a los combustibles a partir de enero
El Gobierno nacional decidió suspender una vez más el aumento de los impuestos a los combustibles líquidos, tal cual determina la normativa en vigencia, para evitar un ajuste adicional en los precios de las naftas y el gasoil, y la consecuente presión sobre los precios domésticos en el verano, una estación particularmente intensa en materia de inflación.
Te puede interesar
Pánico en los mercados: el Nikkei se hunde tras el salto del petróleo
A través del decreto 864/2022, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo dispuso que el aumento se aplique recién a partir del 1 de abril de 2023, agregando de esta manera un trimestre más al retraso que los incrementos postergados hasta ahora en los impuestos al Combustible Líquido (ICL) y Dióxido de Carbono (IDC).
"Establécese que los incrementos en los montos de los impuestos fijados en la Ley 23.966, que resulten de las actualizaciones correspondientes al tercer y cuarto trimestres calendario de 2021 y al primer, segundo, tercer y cuarto trimestres calendario de 2022, surtirán efectos para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, a partir del 1° de abril de 2023, inclusive", según el texto oficial.
La medida constituye una nueva prórroga del impuesto a los combustibles, tal como viene sucediendo desde 2021. Hay que recordar que la Ley 23.966, sancionada en 1998, creó ese tributo, que forma parte del precio de naftas y gasoil.
Cómo debería ser el aumento
De acuerdo a la normativa, el gravamen debe actualizarse por trimestre calendario, sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC, pero el Gobierno viene postergando su aplicación para que no impacte en los precios al surtidor.
En este caso, y en el marco del programa Precios Justos acordado en noviembre con las petroleras YPF, Shell (Raízen), Axion (PAE) y Puma (Trafigura), en enero habrá un aumento del 4% en los precios finales, pero sería mayor si se hubieran actualizado los impuestos, tal como correspondía.

El aumento del 4% está previsto para que se aplique a partir del 1 de enero, pero este viernes desde las refinadoras dejaron trascender que no habrá un aumento inminente, sino que podría aplicarse recién a partir de mediados de mes. El incremento del 4% acordado para enero continúa a otro igual que ya se aplicó en diciembre, al 4% que previsto para febrero y al 3,8% en marzo.
Por qué se posterga
El Poder Ejecutivo justificó la nueva postergación al señalar que "tratándose de impuestos al consumo y dado que la demanda de los combustibles líquidos es altamente inelástica, las variaciones en los impuestos se trasladan en forma prácticamente directa a los precios finales de los combustibles".
Por eso, el Gobierno destacó en el decreto que "en línea con las medidas instrumentadas hasta la fecha y con el fin de asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios, resulta razonable, para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, postergar hasta el 1° de abril de 2023 los efectos de los incrementos en los montos de los impuestos".
En el Gobierno hay preocupación por el impacto en la inflación pero también poque ya se acumulan postergaciones por 7 trimestres, con el riesgo que eso implica para el momento en que se busque normalizar la situación.


