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Alerta: preocupantes proyecciones para la economía en el año electoral

Inflación, tasa de interés y escasez de dólares seguirán siendo las tres variables clave en un 2023, en el que habría que esperar más de lo mismo en materia económica. Sectores ganadores y perdedores en una Argentina que necesita encontrar un rumbo para el crecimiento sostenido.

La economía terminará el 2022 con una precaria estabilidad, pero con la sensación de que todo podría desmoronarse rápidamente, como parece sugerir la escalada del dólar blue en la última semana. 

De cara al 2023, que arrancará en apenas seis días, las proyecciones anuncian más de lo mismo. O incluso profundizado. Es que 2023 es un año electoral, que en Argentina no es un menor, habida cuenta del uso de recursos públicos en el marco del juego electoral.

Parte de esto se refleja en un informe de la consultora Abeceb, según el cual la economía modelo 2023 mantendrá los tres ejes que se observan hoy en día: 1) devaluar al ritmo de la inflación, 2) tasas de interés reales más elevadas, 3) "minuciosa política de administración de las cantidades de dólares e incentivos puntuales al ingreso de divisas".

Tras señalar que la economía termina el 2022 con un crecimiento de 5,5%, Abeceb destacó que "ya comenzó a dar señales de desaceleración", señalando que el último Estimador Mensual de la Actividad Económica fue negativo en 0,3%. Además, consumo aumentó 9%; pero la inflación mensual duplicó su ritmo (99,6%).

"Para 2023, las perspectivas no mejorarán en ninguna de sus variables: la economía apenas crecerá (1%), el consumo acompañará esa dinámica (1,7%) y la inflación se mantendrá muy elevada (85,5%)", reveló Abeceb, al difundir sus proyecciones para el nuevo año. 

Si hay algo que define el sendero por el que transitará la economía el año próximo es la pérdida de impulso de la actividad económica. A eso contribuyen la sequía; las restricciones a las importaciones, que afectan a casi todos los sectores industriales en sus necesidades de insumos importados; inflación y reducción de ingresos, y por lo tanto de consumo, señala el estudio.

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