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"Salarios en fuga": la próxima película que estrenará el Gobierno este año

El próximo jueves el Indec dará a conocer el índice de salarios de septiembre, con pocas dudas acerca de un nuevo retroceso respecto de la inflación. La única certeza es que la cuestión de los ingresos ya entró en la agenda del Gobierno, que busca evitar que el tema explote antes de las Fiestas.
Foto: GETTY IMAGES
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En el juego de la perinola de la economía inflacionaria argentina, en todas las manos a los trabajadores les toca el indeseable "todos ponen". Al menos eso se desprende de la clásica tensión entre precios e ingresos, que en un país con una economía indexada inclina el fiel de la balanza para el lado de los valores de bienes y servicios, que corren a una velocidad mayor que la actualización de los salarios.

La situación está generando honda preocupación en el Gobierno, al punto que desde los sectores más vinculados al kirchnerismo duro están pidiendo el otorgamiento de un bono para trabajadores del sector privado antes de fin año. El objetivo "poner un poco de platita" en los bolsillos para que la gente de una Fiestas de fin de año un poco más holgada, en un escenario en que la inflación cerrará en torno al 100%, pero los salarios irán por detrás.

Este último dato, esto es que los salarios perderán por tercer año consecutivo contra la inflación pese al discurso oficial y las críticas al gobierno de Mauricio Macri, es lo que está detrás de la iniciativa de otorgar un bono de fin de año, aún no definido a los trabajadores.

El Gobierno y decidió dar un bono de $45.000 a los sectores más vulnerables, que se pagará en dos cuotas en noviembre y diciembre. Ahora sería el turno de los trabajadores privados, según deslizaron el propio presidente Alberto Fernández, mientras que los ministros de Economía, Sergio Massa, y de Trabajo, Kelly Olmos, anticiparon que la medida está en estudio.

Dudas entre empresarios

Desde el sector empresarial admiten que los consumidores vienen perdiendo poder adquisitivo, pero no emitieron palabra alguna frente a la alternativa de tener que pagar un bono extra, a sabiendas de que para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas sería un esfuerzo muy importante, que no están en condiciones de enfrentar.

En este contexto, el próximo jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá la variación del índice de salarios de septiembre, que marcará de alguna manera el margen que le queda a los trabajadores para intentar "empardarle" al menos a la fuerte de la inflación.

Salvo algunos gremios con gran poder de fuego, como camioneros (107% en el año), bancarios (94%), aceiteros (94%), y en menor medida petroleros (80%), el resto de los trabajadores en blanco y sindicalizados tendrán este año una mejora por debajo de la inflación anual estimada para el año por la mayoría de los analistas para el año, en torno al 100%.

Según datos oficiales, los salarios registraron en agosto (último dato hasta ahora) un incremento de 6,5%, por debajo del 7% de inflación que midió el Indec para ese mes.

Paritarias, la tabla de salvación

En el desagregado por modalidad de trabajadores, los que se desempeñan en el sector privado formal, avanzaron 8,1% promedio, empujado por las paritarias, mucho más que el 5,4% que obtuvieron los trabajadores del sector informal. Por su parte, los salarios del sector público 4,2% en el mes, casi tres puntos porcentuales menos que la inflación.

En el acumulado de los últimos doce meses, los salarios a agosto registraron una suba de 74,2%, mientras que la inflación fue de 78,5%, más de cuatro puntos abajo.

Además, hay una gran dispersión en las mejoras. Mientras que los salarios del sector privado formal subieron 76,5% y los del sector público 76,4%, el sector informal de la economía, ante la ausencia de capacidad de negociación colectiva, los salarios aumentaron apenas 63,4% desde agosto de 2021 hasta el mismo mes de este año. La pérdida llega a casi 15 puntos porcentuales.

A sólo cuatro días de que se anuncie el nuevo índice salarial de septiembre, las expectativas son crecientes. "Luego de haberse observado una pérdida de poder adquisitivo durante el mes de agosto del 0,5% m/m (intermensual), esperamos que en septiembre el aumento de los salarios se aproxime a la variación del nivel de precios, producto de una desaceleración de la inflación (6,2% m/m), en conjunto de aumentos acordados en paritarias de algunos de los sindicatos más representativos (comercio, construcción, bancarios y alimentación)", señala la consultora LCG.

Por su parte, desde la consultora ACM apuntan que en lo que va del año "podemos notar una caída del salario real del 3,45% a nivel general". Y remarca las diferencias por tipo de contratación. "Para el caso del sector privado no registrado la caída es del 11,2% mientras que el sector registrado presenta una caída del 1,78% aproximadamente".

Y un dato más. El sector privado no registrado presenta la peor evolución del salario real. "Desde el año 2020 que se puede notar un deterioro de los ingresos de este sector del 17,36%", nada menos.

Las perspectivas hacia adelante no son las mejores. En lo que queda del año," es esperable que la dinámica salarial de los distintos sectores continúe registrando el deterioro observado hasta el momento. El escenario de aceleración inflacionaria en esta segunda parte del año deja un margen acotado para la recuperación de los ingresos reales", pronosticó ACM.