Paritarias: Uatre acordó una nueva suba de salarios por debajo de la inflación
Los trabajadores rurales de Uatre acordaron una suba de salarios del 9,2% por un periodo de cinco meses.
La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) informó que alcanzó un nuevo acuerdo en paritarias con las cámaras empresarias del sector, con incrementos de salarios por un 9,2% para los trabajadores en el período comprendido entre enero y mayo. Se trata de un monto que no alcanza a cubrir la expectativa de suba de la inflación, que en los dos primeros meses llegó al 5,9% y que sumaría otro 3% en marzo, por lo cual abril y mayo ya contarían con atraso salarial, más allá de la evolución de los precios.
El sindicato que conduce José Voytenco comunicó que la mejora se aplicará de manera escalonada y tendrá impacto en el salario del peón general, que alcanzará los $1.093.693,62 recién en mayo.
Desde la conducción de UATRE admitieron las limitaciones del acuerdo. “El salario rural arrastra un atraso estructural histórico que este acuerdo no logra revertir en su totalidad, aunque representa un paso necesario en el contexto actual”, señalaron y reconocieron que la recomposición “no alcanza a compensar el deterioro acumulado del poder adquisitivo”.
Las críticas más fuertes provinieron una de las facciones internas. El Movimiento de Recuperación de la Uatre calificó el entendimiento como “una paritaria de hambre” y cuestionó a la conducción gremial. “Los peones rurales siguen siendo la variable de ajuste, con paritarias que no reflejan ni el esfuerzo ni la realidad del campo. Esta conducción volvió a entregar el salario de los trabajadores”, señalaron.
Cambio de modalidad de negociación
El cierre paritario se da luego de varios meses sin actualizaciones —la última había sido en enero— y en medio de cambios en el sistema de negociación del sector. Según explicó el gremio, la actividad atraviesa una transición desde el ámbito de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario hacia esquemas de negociación colectiva bajo la Ley 14.250, lo que generó demoras en la fijación de nuevos valores.
En paralelo, el escenario económico y las políticas salariales impulsadas a nivel nacional comienzan a impactar en la dinámica interna de los sindicatos. La firma de acuerdos por debajo de la inflación, que en muchos casos funcionan como referencia para otras negociaciones, está generando tensiones crecientes y cuestionamientos a las conducciones gremiales.


