El dólar blue guía a los comercios turísticos de Buenos Aires
La Ciudad de Buenos Aires es una referencia casi obligada para el turismo extranjero, y casi cada rincón de la capital argentina tiene alguna oferta atractiva para los visitantes. En un contexto de diversidad de tipos de cambio, los comerciantes se han volcado al dólar "blue" a la hora de establecer sus precios para los turistas que se acercan con moneda extranjera en sus bolsillos.
La situación cambiaria en la Argentina es un entramado tan intrincado como incomprensible. La existencia de distintos tipos de cambio en la relación de dos monedas, peso y dólar, ha logrado entorpecer la economía en distintos aspectos, tanto a nivel macro como micro.
Con ese panorama, los comerciantes de zonas turísticas deben adaptarse al momento de vender sus productos. Esta adaptación es fruto de que muchos extranjeros se acercan con dólares a comprar un producto o contratar algún servicio. Ante esto, los comerciantes eligen a qué tipo de cambio ejecutan la operación.

Mientras que el dólar oficial oscila en torno a los $165 y el dólar solidario (ahorro) cotiza a casi $272, más de $100 por encima del oficial, los comerciantes deben establecer un parámetro que emprolije sus cuentas y les permita comerciar sin mayores problemas.
"No robarle a la gente"
Bajo estos conceptos, los dueños de distintos locales prefieren, en su mayoría, atarse al valor del dólar "blue". En el corredor turístico de "Caminito", en el barrio porteño de La Boca, las galerías suelen acordar un valor para el cambio de divisas. Allí, un comerciante de productos nacionales le dijo a MDZ que usaban el dólar "blue" como parámetro, porque "usar otro valor sería robarle a la gente y ya les roban mucho los políticos".
Otros comerciantes justifican que el uso del dólar "blue" tiene que ver con lo que les cobran a ellos en las distintas casas de cambio. El que no asoma bajo ningún punto de vista, es el valor oficial.
En la calle Florida, la principal arteria comercial de Buenos Aires, se repite la escena. La diferencia con respecto a La Boca es que la presencia de los "arbolitos" y la enorme cantidad de casas de cambio que pueblan la zona, terminan cambiando antes de llegar a un local. Igualmente, no faltan los extranjeros que buscan comprar un mate, dulce de leche o alfajor y quieren pagar con dólares.
Allí, el dólar "blue" vuelve a aparecer y el dólar oficial cae en el olvido. Se transforma así no más que una simple base para calcular los impuestos a la hora de comprar, si se cuenta con ese derecho, los 200 dólares mensuales que permite el Gobierno nacional.

