Cómo invertir en empresas farmacéuticas

Cómo invertir en empresas farmacéuticas

Invertir en esta clase de compañías permite obtener un beneficio económico del contexto que el mundo está atravesando.

Inversor Global

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En un contexto como el actual, invertir en farmacéuticas no sólo representa tener un ojo inversor agudo que se anticipe a lo que vendrá, también es una forma de estimular la investigación y el desarrollo en materia de soluciones ante la pandemia global causada por el coronavirus.

Científicos y médicos de todas partes del mundo trabajan incansablemente estudiando los impactos del virus y sus síntomas, buscando alternativas para contrarrestar sus efectos y proteger a la población a futuro. Sin lugar a dudas, producir a contrarreloj una cura para el virus necesita de muchas inteligencias unidas y, por supuesto, de dinero para llevar adelante las pruebas.

Más allá de la coyuntura específica, las acciones de industrias farmacéuticas hace tiempo que son una opción interesante. El desarrollo de fármacos para tratar enfermedades muy extendidas, la mejora de las condiciones sanitarias de los países en desarrollo y la necesidad de medicamentos para la población envejecida hacen del sector un ámbito en constante crecimiento. De hecho, se espera un crecimiento del 5% anual hasta 2024.

De todas formas, comprar acciones de farmacéuticas cotizando en bolsa en la actualidad es hacer lo que en la jerga inversora se conoce como “market timing”: es decir, intentar anticiparse al movimiento del mercado sin saber exactamente cuál será su tendencia.

En otras palabras, es apostar por un negocio del que no se sabe a ciencia cierta qué desempeño tendrá a corto o mediano plazo. Pero existen distintas maneras de invertir en estas firmas, manteniendo cierto nivel de protección del patrimonio: todo depende del riesgo que se esté dispuesto a contemplar.

En términos generales, las mejores farmacéuticas para invertir son empresas como Grifols y Faes Farma, Johnson & Johnson, Pfizer, Sanofi, AstraZeneca, GSK, Roches y Novartis. Estas son las preferidas de muchos analistas, que las recomiendan en las carteras de inversión como posibilidades de estabilidad y beneficio frente a una subida en el precio de sus acciones.

¿Cómo invertir en la industria farmacéutica?

Existen al menos tres vías bien definidas para colocar el dinero en dichas compañías. Por un lado, se puede acceder mediante la compra directa, a través de un bróker, ya sea de los corredores tradicionales o desde las novedosas plataformas online.

El problema con este método es que la mayoría de las acciones de farmacéuticas cotizan en la bolsa de Estados Unidos, por lo que un inversor argentino necesitaría abrirse una cuenta comitente en el mercado de valores neoyorquino para operar de forma concreta.

Una alternativa a operar directamente en la bolsa estadounidense en la adquisición de Cedears. Un Cedear (Certificado de Depósito Argentino) es un instrumento que se negocia en el mercado local y que representa a empresas foráneas que cotizan en mercados internacionales.

Este tipo de Certificados se compran en pesos y ayudan a cubrirse de la devaluación de la moneda nacional, ya que las acciones cotizan en dólares y el mercado las convierte en pesos teniendo en cuenta el valor del dólar “Contado con Liquidación”, un tipo de cambio más atractivo que el oficial.

Otra forma de invertir en las empresas farmacéuticas que operan en bolsa es a través de los Fondos de Inversión y de los ETFs o Fondos Cotizados. Algunos de los fondos relacionados a este campo son el IShares Global Healthcare ETF, el iShares Stoxx Europe 600 Health Care, el Pictet-Health y el MSCI World Health Care Total Return.

La ventaja de los Fondos de Inversión radica en que se reúnen varios inversores en un grupo que trabaja en bloque, y en la delegación de la toma de decisiones, por parte de los inversionistas, a un número de gestores y analistas profesionales. Ellos estudian los mejores movimientos y los van llevando adelante, cobrando una comisión por su labor.

Estos caminos siguen dentro de la lógica del “market timing” y podrían llegar a responder más a una corazonada, ya que la “futurología” tiene tantas chances de traducirse en ganancias como de convertirse en pérdidas. Sin embargo, hay una tercera y última posibilidad de inversión que ofrece un buen grado de protección.

Esta es apostar a farmacéuticas que cotizan en la bolsa, pero a través de los fondos indexados: índices bursátiles globales que replican alguno de los índices de salud arriba mencionados. De esa forma el dinero se reparte de forma diversificada en por ejemplo más de 1000 empresas, con distintos niveles de capitalización, en diversos lugares del mundo y que responden a diferentes estilos de inversión.

En otras palabras, invertir en un fondo indexado es poner unos cuantos centavos en la mayor cantidad de firmas existentes dentro del rubro, lo que traería beneficios en caso de subir las acciones, pero a muy bajo riesgo.

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