“El enfoque del balde”: cómo administrar las finanzas para llegar cómodamente a la jubilación

“El enfoque del balde”: cómo administrar las finanzas para llegar cómodamente a la jubilación

El enfoque del balde busca optimizar los ingresos recurrentes para poder llegar a la jubilación con unas finanzas saludables.

Inversor Global

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Hace unos años, muchas personas que llegaban a la jubilación podían confiar en los ingresos que habían acumulado a través de los aportes de su exempleador, a los cuales se sumaban algunos ingresos suplementarios y algo de ahorros personales.

Hace unas décadas, los que estaban planeando sus años de descanso optaban por invertir en bonos, los cuales les entregaban una suma de dinero de forma frecuente y con menor riesgo. Pero los tiempos hoy son diferentes. El horizonte actual es mucho más desafiante.

La esperanza de vida ha aumentado, los aportes jubilatorios no son suficientes, la economía mundial está en crisis y las tasas de interés en Estados Unidos no están permitiendo que los ahorristas locales y extranjeros encuentren un refugio en los títulos de renta fija.

Es por esta razón que quienes actualmente están cerca de terminar con su etapa laboral se ven obligados a reasignar sus carteras de inversión. Ellos deben volverse un poco más agresivos y elegir una mayor proporción de acciones.

Y, precisamente, para que tengas más claridad sobre cómo dividir tu capital y llegar cómodamente a la jubilación, sin arriesgar más de lo debido, “el enfoque del balde” puede ser la respuesta.

¿En qué consiste “el enfoque del balde”?

Según Pete Woodring, especialista en finanzas, necesitas distribuir tu dinero en al menos tres grandes baldes, que estén compuestos por activos variados y con diferentes horizontes de tiempo.

Balde 1

En este debe incluirse dinero en efectivo. El capital que necesitas para vivir durante los próximos dos o tres años sin ningún tipo de ingreso. Recuerda incluir los gastos mensuales, al igual que una cantidad adicional como fondo de emergencia, en caso de que ocurra un evento inesperado. Este dinero que tendrás “bajo el colchón” amortiguará tus finanzas en caso de que ocurra una baja pronunciada en el mercado.

Balde 2

El segundo debe cubrir los gastos en los que vayas a incurrir en los próximos tres a diez años. Lo ideal sería que este dinero se invierta en bonos individuales y que, haciendo los debidos cálculos, puedan satisfacer tus necesidades y gastos anuales. Para esto, es necesario que te asesores con un consultor financiero, quien te puede dar más información detallada. De acuerdo con Woodring, esta estrategia de bonos ayudaría a protegerte por un horizonte de tiempo de ocho años.

Balde 3

En este balde se incluyen las acciones. Esta inversión debería permitirte lograr un crecimiento de tu dinero a largo plazo, mayor a diez años y, en algunos casos, debería tener la intención de formar la herencia que dejarás a tus familiares. Para este balde es importante tomar decisiones medidas, teniendo en cuenta la diversificación a través de empresas y de geografías o mercados avanzados y en desarrollo. Nuevamente, consultar con un asesor financiero te será de gran ayuda para que puedas elegir las mejores opciones.

Con “el enfoque del balde” en mente, podrás organizar tus finanzas de una mejor manera para poder estar tranquilo y tener la seguridad de que no te faltarán medios para sostenerte durante tu época de jubilación.

 

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